Un forjador de campeones
Publicado 2002/12/06 00:00:00
- Leonardo Machuca
Se caracteriza por su don de gente, espíritu luchador y humildad. Este es el señor Carlos Cruz, quien actualmente es uno de los entrenadores nuestro de boxeo nacional.
Este preparador, quien llevó a dos panameños a alcanzar un campeonato mundial, nació el 3 de septiembre de 1941 en la comunidad del Escobal, provincia de Colón. Miembro de una familia de siete hermanos, fue el único que se inclinó por el deporte de las narices chatas y orejas de coriflor.
¿Qué boxeadores panameños se han coronado campeones mundiales bajo su supervisión?
CC: Tuve el honor y la dicha de entrenar a Hilario Zapata en seis defensas: cuatro como minimosca y dos como mosca.
También tuve a mi cargo a Alfredo Layne, quien se coronó campeón Jr. Ligero de la AMB. Con él estuve cuando conquistó el título mundial y en su primera defensa ante el sudafricano Brian Mitchel.
¿Tuvo la oportunidad de entrenar a boxeadores extranjeros?
Si, como no. También entrené a los hermanos colombianos Prudencio y Ricardo Cardona. Prudencio se coronó campeón mundial mosca del CMB, mientras que su hermano logró el título supergallo de la AMB.
¿Usted que ha sido entrenador en la época buena y mala del boxeo. Por qué ha decaído este deporte en Panamá?
CC: Pienso que un punto importante es que los apoderados no quieren invertir. Es muy diferente cuando uno realiza una pelea cualquiera y otra cosa es cuando se disputa un título mundial.
Yo recuerdo que cuando tenía a cargo a Hilario Zapata, nos concentraban en el Cuartel de Río Hato. Allí llevábamos a cabo la preparación para las peleas de campeonato.
Lamentablemente la mayoría de los apoderados no quieren invertir. En cualquier ámbito tu tienes que invertir para ganar.
¿Cómo se inició en el boxeo?
Cuando cursaba estudios en la escuela primaria. Si veía que alguien abusaba de algún compañero yo me interponía para defenderlos.
Uno de mis maestros, el señor Leonel Collins, me llevó donde Zenón Fung, uno de los entrenadores de boxeo más destacados de la época. A partir de ese momento, inicio informalmente en el boxeo aficionado, aunque mis primeros combates los realicé en Almirante.
¿Cuántas peleas hizo a nivel aficionado?
Hice 22 peleas a nivel aficionado, representando al Club Cincuentenario, en donde los entrenadores eran Néstor Quiñónez y Saúl Espinosa.
¿Cuándo dio el salto al profesionalismo?
CC: A los 16 años, cuando retorno a la ciudad de Colón es donde doy el salto al profesionalismo. Allí
combatí con boxeadores como Anselmo González, Vivian Smith, Esteban Quiróz y después con Lázaro Frutos, actual entrenador, ganando todos los compromisos.
¿Recuerda alguna otra anécdota de su vida como boxeador?
CC: Si. Como boxeador viví varios años en el extranjero. En Colombia, estuve por dos años y medio e incluso contraje nupcias matrimoniales. En 1974 viajé a Filipinas a representar a Colombia junto a Mario Rosito (primer welter del mundo), Bernardo Caravallo (primer gallo del mundo), José Ferrer y Héctor Criollo (Venezuela). El cubano Sócrates Cruz fue el entrenador de esta selección.
¿Cómo fue el retiro?
CC: En 1976 retorné a Panamá y estuve retirado un año y medio hasta que el señor Zelaya me propuso una pelea con el primer gallo del mundo en ese entonces, su compatriota Enrique "La Maravilla" Pinder. En esa pelea perdí por decisión de dos jueces. Después de esta pelea realicé una pelea con Sergio Murillo en el Estadio Juan Demóstenes Arosemena, ganando por decisión. Después de este pleito me retiré.
Este preparador, quien llevó a dos panameños a alcanzar un campeonato mundial, nació el 3 de septiembre de 1941 en la comunidad del Escobal, provincia de Colón. Miembro de una familia de siete hermanos, fue el único que se inclinó por el deporte de las narices chatas y orejas de coriflor.
¿Qué boxeadores panameños se han coronado campeones mundiales bajo su supervisión?
CC: Tuve el honor y la dicha de entrenar a Hilario Zapata en seis defensas: cuatro como minimosca y dos como mosca.
También tuve a mi cargo a Alfredo Layne, quien se coronó campeón Jr. Ligero de la AMB. Con él estuve cuando conquistó el título mundial y en su primera defensa ante el sudafricano Brian Mitchel.
¿Tuvo la oportunidad de entrenar a boxeadores extranjeros?
Si, como no. También entrené a los hermanos colombianos Prudencio y Ricardo Cardona. Prudencio se coronó campeón mundial mosca del CMB, mientras que su hermano logró el título supergallo de la AMB.
¿Usted que ha sido entrenador en la época buena y mala del boxeo. Por qué ha decaído este deporte en Panamá?
CC: Pienso que un punto importante es que los apoderados no quieren invertir. Es muy diferente cuando uno realiza una pelea cualquiera y otra cosa es cuando se disputa un título mundial.
Yo recuerdo que cuando tenía a cargo a Hilario Zapata, nos concentraban en el Cuartel de Río Hato. Allí llevábamos a cabo la preparación para las peleas de campeonato.
Lamentablemente la mayoría de los apoderados no quieren invertir. En cualquier ámbito tu tienes que invertir para ganar.
¿Cómo se inició en el boxeo?
Cuando cursaba estudios en la escuela primaria. Si veía que alguien abusaba de algún compañero yo me interponía para defenderlos.
Uno de mis maestros, el señor Leonel Collins, me llevó donde Zenón Fung, uno de los entrenadores de boxeo más destacados de la época. A partir de ese momento, inicio informalmente en el boxeo aficionado, aunque mis primeros combates los realicé en Almirante.
¿Cuántas peleas hizo a nivel aficionado?
Hice 22 peleas a nivel aficionado, representando al Club Cincuentenario, en donde los entrenadores eran Néstor Quiñónez y Saúl Espinosa.
¿Cuándo dio el salto al profesionalismo?
CC: A los 16 años, cuando retorno a la ciudad de Colón es donde doy el salto al profesionalismo. Allí
combatí con boxeadores como Anselmo González, Vivian Smith, Esteban Quiróz y después con Lázaro Frutos, actual entrenador, ganando todos los compromisos.
¿Recuerda alguna otra anécdota de su vida como boxeador?
CC: Si. Como boxeador viví varios años en el extranjero. En Colombia, estuve por dos años y medio e incluso contraje nupcias matrimoniales. En 1974 viajé a Filipinas a representar a Colombia junto a Mario Rosito (primer welter del mundo), Bernardo Caravallo (primer gallo del mundo), José Ferrer y Héctor Criollo (Venezuela). El cubano Sócrates Cruz fue el entrenador de esta selección.
¿Cómo fue el retiro?
CC: En 1976 retorné a Panamá y estuve retirado un año y medio hasta que el señor Zelaya me propuso una pelea con el primer gallo del mundo en ese entonces, su compatriota Enrique "La Maravilla" Pinder. En esa pelea perdí por decisión de dos jueces. Después de esta pelea realicé una pelea con Sergio Murillo en el Estadio Juan Demóstenes Arosemena, ganando por decisión. Después de este pleito me retiré.

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