Jesús Marchamalo
Un libro que aprecia a los escritores de otra manera
- Pedro Crenes Castro (Especial para Día D)
Sobre ‘Retrato de Baroja’, alguien ha considerado que es un librito (apenas tiene treinta páginas) con el que dan muchas ganas de leer a Baroja, lo cual el autor español estima que es ‘un piropo estupendo’.
Perfil
- Datos: Jesús Marchamalo García (Madrid, 1960)
- Profesión: Escritor y periodista
- Obras recientes: Las bibliotecas perdidas (Renacimiento, 2008). 44 escritores de la literatura universal (Siruela, 2009). Tocar los libros, con prólogo de Luis Mateo Díez, (CSIC, 2008; Fórcola Ediciones, 2010). Cortázar y los libros, con prólogo de Javier Gomá (Fórcola, 2011). Donde se guardan los libros (Siruela, 2011).
Un día se le ocurrió a Jesús Marchamalo meterse en la vida de los escritores de una manera que a casi nadie se le había ocurrido. Poco tiempo después, tras husmear en la intimidad de las bibliotecas de muchos escritores, publicó “Donde se guardan los libros. Bibliotecas de escritores”.
Hoy, después del éxito de su obra, que ha sido reeditada varias veces, Marchamalo, cuenta los secretos de esa obra y otras.
¿Cuándo nace tu amor por los libros y la literatura?
La verdad, no sabría decirte. No fue algo que ocurriera de un día para otro, por supuesto. Siempre me han gustado los libros y siempre me ha gustado convivir con ellos. Supongo que el siguiente paso, escribir sobre ellos, indagar en las relaciones de los lectores con los libros, de los escritores con la literatura resultaba, de algún modo, inevitable. En todo caso, mi relación con los libros, con la literatura, sigue siendo la de un lector.
¿Cómo surge la idea de ver y contar cómo son las bibliotecas de los escritores?
Surgió de una manera bastante accidental. Un día, simplemente, se me ocurrió que sería interesante visitar las bibliotecas de algunos escritores. Y cuando lo propuse (trabajaba entonces en el suplemento cultural de ABC), nos preguntamos cómo era posible que a nadie se le hubiera ocurrido antes de lo obvia que parecía la idea. La serie se publicó durante algo más de año y medio, a razón de una biblioteca al mes. La serie fue un inesperado éxito, y decidimos compilarla en libro, así fue como nació “Donde se guardan los libros”, un título que viene de una frase del capitán Richard Francis Burton, aventurero, viajero empedernido –fue el primer occidental en entrar, disfrazado de árabe, en La Meca, y el primer traductor al inglés de “Las mil y una noches”–, que decía que el hogar es donde tienes los libros.
¿Cómo es tu biblioteca? te tocará algún día enseñarla…
La verdad, es una biblioteca caótica, desorganizada, desordenada. Nunca he encontrado el momento de plantear un mínimo orden, y me encuentro de vez en cuando con la incómoda certeza de que no voy a ser capaz de encontrar determinado libro. Hasta hace unos años, trabajaba con una suerte de mapa mental que me permitía saber dónde, más o menos, estaba cada libro, a veces cada autor, pero de un tiempo a esta parte todo es un caos.
Un retrato de Baroja muy completo ¿cómo te llega esta tarea y cómo haces para escoger qué pintar de un personaje tan amplio?
El libro “Retrato de Baroja” es uno de esos milagros que ocurren de vez en cuando con los libros. Originariamente, el texto fue un encargo para una revista universitaria. Lo escribí, se publicó y no tuvo mayor repercusión. Pero a finales del año pasado, mi amigo Antonio Santos, estupendo y reconocido ilustrador, hizo unas xilografías fantásticas sobre el texto, y Diego Moreno, el editor de Nórdica, decidió publicarlo enseguida. La verdad, es un libro sin pretensiones, que lleva tres ediciones desde el mes de noviembre pasado. Y con respecto a lo que preguntas de Baroja, debe ser, sí, uno de los escritores sobre los que más se ha escrito, por no hablar de lo que él escribió sobre sí mismo. Pero creo que el texto es una aproximación entrañable a su figura en la que, a través de cuatro o cinco episodios de su biografía, se reconstruye el personaje. Alguien me contó que era un librito (tiene 30 páginas) con el que dan muchas ganas de leer a Baroja y creo que es un piropo estupendo.
Recomiéndanos un libro tuyo, un clásico y uno moderno.
Una versión personal del método de tu libro.
Es siempre complicado elegir un libro y si me apuras un autor, porque hay muchos que me gustan o que me han gustado, incluso algunos que me gustaron y ya no me gustan tanto. Respecto del clásico, no sé si es mi libro favorito, pero sí el que me convirtió en escritor. Lo leí muy joven y fue un deslumbramiento, García Márquez y “Cien años de soledad”. Conservo el ejemplar, un poco cochambroso, en el que lo leí –edición de bolsillo, mal papel, cubiertas fatigadas– y que lleva conmigo más de 30 años.
De literatura contemporánea me han gustado muchos, pero fue una sorpresa, por ejemplo, “Stoner”, de John Williams. Y el mío es el más complicado, me vas a permitir que cite dos, “Palabras”, un álbum ilustrado en Kalandraka, con ilustraciones de Mo Gutiérrez, que ha recibido este año el Premio del Banco del Libro de Venezuela y el segundo premio al libro mejor editado del año del Ministerio de Cultura de España. Y “44 escritores de la literatura universal”, es un libro que me divirtió mucho escribir. Son cuarenta y cuatro perfiles de escritores contemporáneos –Kafka, Faulkner, Woolf, Duras, Capote…– y creo que es de las mejores cosas que he escrito. Está publicado en Siruela.

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