Aumentan problemas intestinales
Publicado 2004/02/01 00:00:00
- José Eduardo Sánchez S.
Aunque el organismo necesita agua para realizar sus funciones, hay personas que ni siquiera toman dos vasos al día, cuando lo ideal es de 10 a 12 vasos diarios.
El número de pacientes con problemas intestinales (coloproctológicos o colorectales) aumenta cada vez en Panamá, principalmente por malos hábitos y patrones en la ingesta de alimentos.
De acuerdo con el doctor Alfredo Martiz Fuentes, especialista en cirugía general-proctología, un alto porcentaje de las consultas son por constipación y trastornos gastrointestinales, que pueden prevenirse si se educa correctamente a la población y se le inculca buenos hábitos de alimentación.
Para el especialista Martiz Fuentes, las enfermedades que comúnmente se tratan en nuestro medio son las hemorroides, fisuras anales, los divertículos de colon, los pólipos, el cáncer del colon y enfermedades infecciosas como la amebiasis intestinal y otros tipos de parásitos intestinales.
En menor proporción se observan la colitis ulcerativa, la enfermedad de crohn"s o patologías inflamatorias del intestino. Pero dentro de este tipo de afecciones existe otra, la más común de todas, la constipación.
Aunado a estas enfermedades también se encuentran las complicaciones que presentan los pacientes que padecen de SIDA, a quienes se les manifiesta la enfermedad intestinal. En el caso de los pacientes con SIDA, por tener un sistema inmunológico deficiente, ciertas bacterias toman como blanco o receptor el colon, y por ello son susceptibles de padecer diarreas, secreciones, herpes y ulceraciones en las paredes de este órgano, casos que cada día se ven con más frecuencia.
Es la dificultad de una persona para evacuar, caracterizada por heces duras y un espacio prolongado entre una defecación y la otra. Este es un problema muy común en nuestro medio que se debe a que los panameños tienen una muy mala ingesta de fibra vegetal, y un bajo consumo de frutas y vegetales. Agrava el padecimiento de los problemas intestinales la mala práctica de no tomar agua.
De acuerdo con el especialista, debemos ingerir un volumen de entre 10 a 12 vasos de agua diariamente. Dentro de la población la mayoría de las personas no llegan ni a dos vasos diarios.
Lo común también es que evacue una vez al día y que al hacerlo tenga una buena calidad en las heces (que sean blandas) y cantidad (que sea un volumen adecuado) y no lo que se ve normalmente en los pacientes que acuden a la consulta señalando que lo hacen cada 3, 4, y hasta 7 días.
El especialista explica que un esfuerzo evacuatorio de manera constante lleva a que las esponjillas anales (hemorroides) se vayan desprendiendo y rompiendo produciendo que la mucosa que recubre el paquete venoso y arterial, que es la hemorroides, se lastime o erosione trayendo como consecuencia que el paciente empiece a presentar síntomas y signos de enfermedad hemorroidal.
Mencionó entre estas enfermedades el prolapso o la salida de las hemorroides y el sangrado anorectal después de la evacuación.
También la constipación o heces duras por el mecanismo de evacuación forzosa puede producir laceraciones del epitelio (la piel del ano) y desarrollar fisuras anales muy común en las consultas, aseguró.
Este problema, al igual que las hemorroides, tiende a presentarse con sangrado, pero tiene un síntoma característico que es el dolor o ardor al evacuar por la exposición de los nervios que están ubicados abajo de la epidermis, señala el especialista.
Pero no sólo la constipación puede llevar a estos cuadros clínicos comunes, también se puede desarrollar lo que los especialistas llaman en medicina enfermedad diverticular. "Si tenemos una masa fecal dura el esfuerzo de esta pared muscular es mayor, lo que hace que con el paso de los años se debilite y se produzcan pequeñas hernias en las paredes del colon que se denominan divertículos", destaca.
Esta enfermedad se presenta con diversos síntomas como dolores o cólicos abdominales, sensaciones de flatulencia, episodios de estreñimiento y constipación acompañados de evacuación líquida, sangrado y perforación. Al surgir estos últimos síntomas el paciente tiene que ser operado con potenciales riesgos, advierte Martiz.
El galeno señala que todos estos problemas pueden ser previsibles con una ingesta rica en agua, frutas y vegetales. Contrario a esto hay productos como las bebidas alcohólicas y sustancias irritantes gástricas como el picante, que conducen a alteraciones en el ritmo diario de evacuación, irritación y degeneran en condiciones clínicas de diverticolitis, inflamaciones del colon y sangrado rectales.
Dentro de las enfermedades malignas de los intestinos, señala el doctor Martiz, está bien definido que no tienen como origen la dieta. Si bien es cierto que ésta puede ser un coadyuvante para que se disparen sustancias químicas o tóxicas, que desencadenen en el bagaje genético del cuerpo el desarrollo de pólipos, no se les pude achacar el desarrollo de un cáncer.
Lo que sí es conocido es que el cáncer de colon tiene como su precursor el pólipo del colon, que es una elevación de la pared o de la mucosa que en su crecimiento se convierte en maligno y se desarrolla el cáncer.
Por eso, advierte el galeno, es importante el diagnóstico temprano del cáncer del colon a través de una colonoscopía, que no es más que el estudio endoscópico del colon a través de una radiografía, mejor conocido como colon por enema de doble contraste.
Lo ideal es que las personas cuando llegan a los 40 años se hagan una colonoscopía diagnóstica y, en particular, a todos los familiares de personas que han padecido cáncer de colon, pues tienen mayor propensión genética a desarrollarlo.
Hoy en día, el cáncer del colon se sitúa entre los 5 primeros tipos de cáncer en Panamá y a medida que pasan los años se ha posicionado entre las tres primeras causas de muerte, por lo cual el diagnóstico temprano es de gran importancia.
Explica el galeno que el cáncer de colon no respeta sexo, raza o nivel sociocultural y tampoco guarda relación con la edad, pues hay pacientes con 25 años de edad con cáncer de colon.
De acuerdo con el doctor Alfredo Martiz Fuentes, especialista en cirugía general-proctología, un alto porcentaje de las consultas son por constipación y trastornos gastrointestinales, que pueden prevenirse si se educa correctamente a la población y se le inculca buenos hábitos de alimentación.
Para el especialista Martiz Fuentes, las enfermedades que comúnmente se tratan en nuestro medio son las hemorroides, fisuras anales, los divertículos de colon, los pólipos, el cáncer del colon y enfermedades infecciosas como la amebiasis intestinal y otros tipos de parásitos intestinales.
En menor proporción se observan la colitis ulcerativa, la enfermedad de crohn"s o patologías inflamatorias del intestino. Pero dentro de este tipo de afecciones existe otra, la más común de todas, la constipación.
Aunado a estas enfermedades también se encuentran las complicaciones que presentan los pacientes que padecen de SIDA, a quienes se les manifiesta la enfermedad intestinal. En el caso de los pacientes con SIDA, por tener un sistema inmunológico deficiente, ciertas bacterias toman como blanco o receptor el colon, y por ello son susceptibles de padecer diarreas, secreciones, herpes y ulceraciones en las paredes de este órgano, casos que cada día se ven con más frecuencia.
Es la dificultad de una persona para evacuar, caracterizada por heces duras y un espacio prolongado entre una defecación y la otra. Este es un problema muy común en nuestro medio que se debe a que los panameños tienen una muy mala ingesta de fibra vegetal, y un bajo consumo de frutas y vegetales. Agrava el padecimiento de los problemas intestinales la mala práctica de no tomar agua.
De acuerdo con el especialista, debemos ingerir un volumen de entre 10 a 12 vasos de agua diariamente. Dentro de la población la mayoría de las personas no llegan ni a dos vasos diarios.
Lo común también es que evacue una vez al día y que al hacerlo tenga una buena calidad en las heces (que sean blandas) y cantidad (que sea un volumen adecuado) y no lo que se ve normalmente en los pacientes que acuden a la consulta señalando que lo hacen cada 3, 4, y hasta 7 días.
El especialista explica que un esfuerzo evacuatorio de manera constante lleva a que las esponjillas anales (hemorroides) se vayan desprendiendo y rompiendo produciendo que la mucosa que recubre el paquete venoso y arterial, que es la hemorroides, se lastime o erosione trayendo como consecuencia que el paciente empiece a presentar síntomas y signos de enfermedad hemorroidal.
Mencionó entre estas enfermedades el prolapso o la salida de las hemorroides y el sangrado anorectal después de la evacuación.
También la constipación o heces duras por el mecanismo de evacuación forzosa puede producir laceraciones del epitelio (la piel del ano) y desarrollar fisuras anales muy común en las consultas, aseguró.
Este problema, al igual que las hemorroides, tiende a presentarse con sangrado, pero tiene un síntoma característico que es el dolor o ardor al evacuar por la exposición de los nervios que están ubicados abajo de la epidermis, señala el especialista.
Pero no sólo la constipación puede llevar a estos cuadros clínicos comunes, también se puede desarrollar lo que los especialistas llaman en medicina enfermedad diverticular. "Si tenemos una masa fecal dura el esfuerzo de esta pared muscular es mayor, lo que hace que con el paso de los años se debilite y se produzcan pequeñas hernias en las paredes del colon que se denominan divertículos", destaca.
Esta enfermedad se presenta con diversos síntomas como dolores o cólicos abdominales, sensaciones de flatulencia, episodios de estreñimiento y constipación acompañados de evacuación líquida, sangrado y perforación. Al surgir estos últimos síntomas el paciente tiene que ser operado con potenciales riesgos, advierte Martiz.
El galeno señala que todos estos problemas pueden ser previsibles con una ingesta rica en agua, frutas y vegetales. Contrario a esto hay productos como las bebidas alcohólicas y sustancias irritantes gástricas como el picante, que conducen a alteraciones en el ritmo diario de evacuación, irritación y degeneran en condiciones clínicas de diverticolitis, inflamaciones del colon y sangrado rectales.
Dentro de las enfermedades malignas de los intestinos, señala el doctor Martiz, está bien definido que no tienen como origen la dieta. Si bien es cierto que ésta puede ser un coadyuvante para que se disparen sustancias químicas o tóxicas, que desencadenen en el bagaje genético del cuerpo el desarrollo de pólipos, no se les pude achacar el desarrollo de un cáncer.
Lo que sí es conocido es que el cáncer de colon tiene como su precursor el pólipo del colon, que es una elevación de la pared o de la mucosa que en su crecimiento se convierte en maligno y se desarrolla el cáncer.
Por eso, advierte el galeno, es importante el diagnóstico temprano del cáncer del colon a través de una colonoscopía, que no es más que el estudio endoscópico del colon a través de una radiografía, mejor conocido como colon por enema de doble contraste.
Lo ideal es que las personas cuando llegan a los 40 años se hagan una colonoscopía diagnóstica y, en particular, a todos los familiares de personas que han padecido cáncer de colon, pues tienen mayor propensión genética a desarrollarlo.
Hoy en día, el cáncer del colon se sitúa entre los 5 primeros tipos de cáncer en Panamá y a medida que pasan los años se ha posicionado entre las tres primeras causas de muerte, por lo cual el diagnóstico temprano es de gran importancia.
Explica el galeno que el cáncer de colon no respeta sexo, raza o nivel sociocultural y tampoco guarda relación con la edad, pues hay pacientes con 25 años de edad con cáncer de colon.

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