En 30 días deben convocar a elecciones presidenciales en Venezuela
El cáncer se lo llevó
El gobernante de Venezuela luchaba contra un cáncer pélvico. Se recuperaba de una operación a la que se sometió en diciembre pasado. Tenía 14 años en el poder, en el que implantó su turbulento estilo de gobierno socialista. Murió a los 58 años.
A las 4:25 p.m. de ayer -hora venezolana- falleció el presidente Hugo Rafael Chávez Frías, poniendo así fin a 14 años de un turbulento gobierno socialista, pero dejando a su partido firmemente en el control de la nación. El popular mandatario tenía 58 años de edad.
“Hoy (ayer) 5 de marzo después de haber acudido a la reunión de Consejo de ministros y de la dirección político militar de la Revolución, nos dirigimos aquí a las instalaciones del Hospital Militar de Caracas a seguir la secuencia de salud de nuestro comandante presidente, en el momento en que nos encontrábamos recibimos la más dura y trágica noticia que podíamos recibir y transmitir; a las 4:25 falleció el comandante presidente Chávez”, dijo el vicepresidente Nicolás Maduro, mediante un discurso difundido en la cadena de radio y televisión nacional.
El exgobernante de este rico país en petróleo, de 28 millones de habitantes, fue uno de los líderes más polémicos en la América Latina de los últimos tiempos y el principal antagonista de Washington en la región. Su deceso aparentemente da inicio a una campaña presidencial para sustituir a Chávez, cuya enfermedad le impidió tomar posesión de su cargo durante el plazo establecido por la Constitución venezolana, tras ser reelegido en la elección del 7 de octubre de 2012.
“Chávez Frías, luego de batallar duramente con una enfermedad por casi dos años con el amor del pueblo, con las bendiciones de los pueblos y la lealtad más absoluta de todos sus familiares, a su madre, a su padre, a su padre Hugo de los Reyes, a sus hermanos, a sus hijas, a sus nietos y todo nuestro pueblo, le transcurrimos todo nuestro dolor y solidaridad'', dijo Maduro, con la voz resquebrajada y lágrimas en el rostro.
“Compatriotas sus compañeros civiles y militares asumimos sus retos, su proyecto, junto al apoyo de todo el pueblo, sus banderas serán levantadas con honor y dignidad comandante Chávez, comanda, donde esté usted, gracias mil veces gracias por parte de este pueblo que usted amó, que usted protegió y que nunca le falló y a nuestro pueblo le pedimos canalizar nuestro dolor en paz”, añadió.
Maduro también dijo que no tenía duda de que el cáncer de Chávez, que fue diagnosticado por primera vez en junio de 2011, fue inoculado por el juego sucio de los enemigos históricos de la patria venezolana.
El vicepresidente también comparó la situación de Chávez con la muerte del líder palestino Yasser Arafat, afirmando que a Arafat le fue inoculada una enfermedad.
Miembros del círculo íntimo de Chávez han dicho durante mucho tiempo que Estados Unidos estaba detrás de un fallido intento de golpe de Estado para derrocarlo en 2002. El Gobierno venezolano ha agitado el nacionalismo y el anti-americanismo para lograr el apoyo de sus compatriotas.
Maduro fue ungido por Chávez como su sucesor y con el tiempo ha ido adquiriendo un papel cada vez más importante desde que el líder instó a los venezolanos a elegirlo como presidente antes de desaparecer a principios de diciembre para someterse a una cuarta cirugía para combatir su cáncer en Cuba.
Hasta ahora, los venezolanos solo habían recibido reportes oficiales incompletos y escuetos sobre la enfermedad que aquejó al popular mandatario, quien fue intervenido quirúrgicamente por cuarta vez en Cuba adonde viajó el pasado 11 de diciembre y cuyo tipo exacto de cáncer o zona afectada no han sido revelados.
Los adversarios del mandatario criticaron la falta de información completa sobre el estado de Chávez y repetidamente exigieron un informe médico. La petición fue ignorada.
La alocución de Maduro sucedió luego de reunirse con el equipo de ministros, el alto mando militar y algunos de los gobernadores oficialistas para evaluar los avances de los programas estatales.
La reunión ocurrió luego de que el ministro de Comunicación, Ernesto Villegas, anunciara que la salud de Hugo Chávez se había deteriorado.
Algunos partidarios del presidente oraron por su salud ayer a tempranas horas en una capilla fuera del Hospital Militar donde el Gobierno dice que ha estado desde el 18 de febrero.
A excepción de unas fotos del mandatario con sus hijas publicadas por el Gobierno, Chávez no apareció a la luz pública desde que viajó a Cuba en diciembre.
El Gobierno dijo que Chávez regresó al país el 18 de febrero y se quedó en el hospital militar de Caracas hasta el día de su muerte.
Chávez dirigió el país por 14 años por su propia cuenta en una especie de gobierno caudillista y que, poco a poco, puso bajo su control a todas las instituciones estatales. Sin embargo, este excomandante de paracaidistas del Ejército, que saltó a la fama luego de fallar un golpe de Estado en 1992, nunca preparó una clara línea de sucesión por la arrolladora fuerza de su personalidad.
Horas antes del anuncio de su muerte, el Gobierno hizo llamados a la unidad y la calma para garantizar la estabilidad política, mientras sectores opositores y analistas afirmaron que las autoridades estarían preparando al país para anuncios más duros y difíciles sobre el estado del gobernante y una posible convocatoria a elecciones.
En los alrededores del Hospital Militar Carlos Arvelo, donde estuvo internado Chávez desde hace dos semanas, había reinado la calma; pacientes y trabajadores acudían con normalidad al centro médico capitalino custodiado por una fuerte presencia de los cuerpos policiales y de la guardia presidencial.
El 8 de diciembre, cuando anunció al país que el cáncer había reincidido y que debía someterse a una nueva operación, el presidente Hugo Chávez dijo que en caso de que quedara inhabilitado, el vicepresidente Maduro debía ser el candidato del oficialismo en unas eventuales elecciones presidenciales.

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