Persisten malos olores en Juan Díaz
Publicado 2007/06/06 23:00:00
- Yaritza G. Mojica
Los estudiantes del área no pueden concentrarse en sus estudios.
LOS malos olores y los gases que se aspiran en las calles primera, segunda y tercera de Juan Díaz, están afectando los residentes cercanos y los estudiantes de colegios vecinos.
Cerca están ubicadas dos plantas industriales avícolas filiales del Grupo Melo y el matadero de reses y cerdo, Macello S.A.
En calle tercera de Juan Díaz está el colegio Elena Ch. de Pinate, con una matrícula de 1, 903 alumnos, los cuales se quejan que tienen que soportar olores nauseabundos.
Las horas donde la pestilencia es más fuerte son las 10: 00 a.m y después de las 3: 00 p.m.
El profesor encargado del Colegio Pinate, Nicolás Soto, dijo que tienen el problema desde hace 12 años y causan malestares como: náuseas, mareos, dolores de cabeza a los estudiantes y hasta desmayos.
"Este problema no crea el ambiente necesario para el proceso de enseñanza aprendizaje, además en las últimas semanas los malos olores se han agudizado", expresó el docente.
Una de las residentes de la urbanización El Trébol, quien solicitó reserva de su nombre, señaló que "aquí no se puede estar ni fuera de la casa, el mal olor lo impide".
Pese a que han denunciado el problema en el Ministerio de Salud y la Junta Comunal, "nadie ha hecho nada", sostuvo la moradora.
De igual forma la mesa directiva del Colegio Pinate ha presentado quejas ante las autoridades correspondienteS, como el Ministerio de Salud y la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), pero según ellos, sin respuestas adecuadas.
Según Soto, las empresas presuntamente responsables pueden ser Grupo Melo y el matadero de reses y cerdo Macello S.A.
De acuerdo con un portavoz de la industria del Grupo Melo, ubicado en Juan Díaz, la Planta Producto de Valor Agregado Don Manuel E. Melo V., se dedica exclusivamente a la fabricación de embutidos de pollo y cerdo.
"No se han registrado quejas por la operación de esta planta", aseguró.
Este medio trató de conseguir la versión de la mepresa Macello S.A. pero al llegar a sus instalaciones ya habían cerrado.
Según Luis Ramos, director del Policentro de Juan Díaz, las denuncias por parte de los moradores y estudiantes han sido constantes desde el año 2004.
Hace 3 años se abrió el expediente para investigar quiénes son los causantes de esos malos olores que al principio eran fétidos, pero que después de los cierres temporales de las empresas REDEPROSA y Macello se han mejorado.
El director de la Regional de Salud de Juan Díaz, explicó que todavía existen fallos en el mecanismo de producción, por lo cual ya han solicitado ayuda a los moradores y estudiantes del IPT de Juan Díaz, para que creen un cronograma de las horas en donde más fuerte se sienten los olores.
En base a ese proceso que deben hacer los estudiantes, se iniciarán las investigaciones, ya que determinarán a qué hora procesa cada empresa sus productos.
De esta manera se podrán buscar soluciones adecuadas, indicó Ramos.
Aseveró que estas industrias han hecho mejoras en sus plantas y les ha tocado invertir buena cantidad de dinero, y se ha logrado que los olores no sean tan desagradables como al principio.
¿Se ha solucionado el problema de los malos olores en Juan Díaz?
Iván Walkes: Los olores son insoportables y más a la hora de la tarde, pedimos que nos coloquen aires acondicionados, como los del IPT de Juan Díaz.
Alvaro Julio: Ya nos acostumbramos a los malos olores, al principio si me desmayaba y sentía mareos, pero la costumbre de convivir todos los días con esta calamidad ya es una rutina.
Leyda Hidalgo: Los olores fétidos provocan mareos, vómitos, mis compañeros se desmayan. Todos los días esos olores aparecen a la hora del recreo y es bien desagradable convivir en ese ambiente.
Dilia de la espada: Eso va en detrimento de nuestra salud, yo tengo estudiantes de mi grupo que siempre se desmayan a causa de esos malos olores, que son tan fuertes que ni los profesores los aguantamos.
Jonathan Millar: Los olores son parecidos a los de la morrina, son bien nauseabundos, hay días que se sienten más fuertes que dan ganas de vomitar. Pedimos que las empresas paren esto que nos vamos a quedar sin olfato.
Cerca están ubicadas dos plantas industriales avícolas filiales del Grupo Melo y el matadero de reses y cerdo, Macello S.A.
En calle tercera de Juan Díaz está el colegio Elena Ch. de Pinate, con una matrícula de 1, 903 alumnos, los cuales se quejan que tienen que soportar olores nauseabundos.
Las horas donde la pestilencia es más fuerte son las 10: 00 a.m y después de las 3: 00 p.m.
El profesor encargado del Colegio Pinate, Nicolás Soto, dijo que tienen el problema desde hace 12 años y causan malestares como: náuseas, mareos, dolores de cabeza a los estudiantes y hasta desmayos.
"Este problema no crea el ambiente necesario para el proceso de enseñanza aprendizaje, además en las últimas semanas los malos olores se han agudizado", expresó el docente.
Una de las residentes de la urbanización El Trébol, quien solicitó reserva de su nombre, señaló que "aquí no se puede estar ni fuera de la casa, el mal olor lo impide".
Pese a que han denunciado el problema en el Ministerio de Salud y la Junta Comunal, "nadie ha hecho nada", sostuvo la moradora.
De igual forma la mesa directiva del Colegio Pinate ha presentado quejas ante las autoridades correspondienteS, como el Ministerio de Salud y la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), pero según ellos, sin respuestas adecuadas.
Según Soto, las empresas presuntamente responsables pueden ser Grupo Melo y el matadero de reses y cerdo Macello S.A.
De acuerdo con un portavoz de la industria del Grupo Melo, ubicado en Juan Díaz, la Planta Producto de Valor Agregado Don Manuel E. Melo V., se dedica exclusivamente a la fabricación de embutidos de pollo y cerdo.
"No se han registrado quejas por la operación de esta planta", aseguró.
Este medio trató de conseguir la versión de la mepresa Macello S.A. pero al llegar a sus instalaciones ya habían cerrado.
Hace un año las empresas tuvieron que hacer inversiones en sus plantas, unos 3 mil dólares.
En abril del 2005 se dieron los casos de cuatro hermanos de la familia Solís Fernández, que murieron por inhalar gases tóxicos, mientras limpiaban un tanque séptico con desechos de aves en una fábrica ubicada en este corregimiento.
Según Luis Ramos, director del Policentro de Juan Díaz, las denuncias por parte de los moradores y estudiantes han sido constantes desde el año 2004.
Hace 3 años se abrió el expediente para investigar quiénes son los causantes de esos malos olores que al principio eran fétidos, pero que después de los cierres temporales de las empresas REDEPROSA y Macello se han mejorado.
El director de la Regional de Salud de Juan Díaz, explicó que todavía existen fallos en el mecanismo de producción, por lo cual ya han solicitado ayuda a los moradores y estudiantes del IPT de Juan Díaz, para que creen un cronograma de las horas en donde más fuerte se sienten los olores.
En base a ese proceso que deben hacer los estudiantes, se iniciarán las investigaciones, ya que determinarán a qué hora procesa cada empresa sus productos.
De esta manera se podrán buscar soluciones adecuadas, indicó Ramos.
Aseveró que estas industrias han hecho mejoras en sus plantas y les ha tocado invertir buena cantidad de dinero, y se ha logrado que los olores no sean tan desagradables como al principio.
¿Se ha solucionado el problema de los malos olores en Juan Díaz?
Iván Walkes: Los olores son insoportables y más a la hora de la tarde, pedimos que nos coloquen aires acondicionados, como los del IPT de Juan Díaz.
Alvaro Julio: Ya nos acostumbramos a los malos olores, al principio si me desmayaba y sentía mareos, pero la costumbre de convivir todos los días con esta calamidad ya es una rutina.
Leyda Hidalgo: Los olores fétidos provocan mareos, vómitos, mis compañeros se desmayan. Todos los días esos olores aparecen a la hora del recreo y es bien desagradable convivir en ese ambiente.
Dilia de la espada: Eso va en detrimento de nuestra salud, yo tengo estudiantes de mi grupo que siempre se desmayan a causa de esos malos olores, que son tan fuertes que ni los profesores los aguantamos.
Jonathan Millar: Los olores son parecidos a los de la morrina, son bien nauseabundos, hay días que se sienten más fuertes que dan ganas de vomitar. Pedimos que las empresas paren esto que nos vamos a quedar sin olfato.

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