Darién en llamas
Publicado 2005/04/04 23:00:00
Durante los últimos días, la provincia de Darién ha sido objeto de intensas quemas, produciendo una humareda lo suficientemente grande como para ser divisada desde el espacio. Es tan densa que inclusive llega a entorpecer los vuelos de aeronaves que entran y salen del área. Ello es así a pesar de todos los discursos y esfuerzos para, supuestamente, proteger su valioso ecosistema.
En un vuelo por la costa del Pacífico de la provincia desde Garachiné hasta Bayano, ya en Panamá se puede ver las nubes de humo que se levanta y esparcen desde la tierra. Algunos fuegos están en áreas poco desarrolladas y pobladas como Playa Muerto, Gonzalo Vásquez, Punta Bruja y Chirina, lo cual indica que obedece a lugareños que aspiran a realizar siembras probablemente de subsistencia. Sin embargo, alrededor de otras poblaciones costeras como Garachiné, Chimán y La Maestra, incluso La Palma, en donde existen propiedades más extensas, con potreros y áreas de siembras ya bien demarcadas y cercadas, las quemas son más intensas.
Mientras que en la capital del país discutimos sobre la importancia científica y económica del "tapón" de Darién, allá lo están destruyendo. Como van las cosas, en un futuro no muy distante bien podría desaparecer, destruyendo la flora y fauna allí existente, acabando con las poblaciones indígenas que allí han vivido por cientos de años y permitiendo de hecho el libre tránsito.
La destrucción generada por economías de subsistencia tiene su manera de prevenir a través de educación, subsidios, etc. La devastación que generan los agricultores que ofrecen sus productos en los mercados nacionales e internacionales también debe ser prevenida, pero cuando se hace con premeditación y alevosía tiene que ser sancionada por las autoridades. Evidentemente, éstas no están haciendo lo que deben con uno ni otro sector.
En un vuelo por la costa del Pacífico de la provincia desde Garachiné hasta Bayano, ya en Panamá se puede ver las nubes de humo que se levanta y esparcen desde la tierra. Algunos fuegos están en áreas poco desarrolladas y pobladas como Playa Muerto, Gonzalo Vásquez, Punta Bruja y Chirina, lo cual indica que obedece a lugareños que aspiran a realizar siembras probablemente de subsistencia. Sin embargo, alrededor de otras poblaciones costeras como Garachiné, Chimán y La Maestra, incluso La Palma, en donde existen propiedades más extensas, con potreros y áreas de siembras ya bien demarcadas y cercadas, las quemas son más intensas.
Mientras que en la capital del país discutimos sobre la importancia científica y económica del "tapón" de Darién, allá lo están destruyendo. Como van las cosas, en un futuro no muy distante bien podría desaparecer, destruyendo la flora y fauna allí existente, acabando con las poblaciones indígenas que allí han vivido por cientos de años y permitiendo de hecho el libre tránsito.
La destrucción generada por economías de subsistencia tiene su manera de prevenir a través de educación, subsidios, etc. La devastación que generan los agricultores que ofrecen sus productos en los mercados nacionales e internacionales también debe ser prevenida, pero cuando se hace con premeditación y alevosía tiene que ser sancionada por las autoridades. Evidentemente, éstas no están haciendo lo que deben con uno ni otro sector.

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