Elimine sus miedos
Publicado 1999/12/18 00:00:00
- Redacción/
El miedo predispone a las personas a caer en ciertas enfermedades. Enfermedades originadas en el alma, pero que pueden tener consecuencias corporales. Las personas llenas de miedo que contraen una enfermedad, no podrán reaccionar positivamente, y pueden verse grandemente afectadas. El miedo es el propagador más activo de las epidemias. Para protegerse de la enfermedad hay que elevarse por encima de ella.
La enfermedad tiene su primera victoria al penetrar el miedo en usted. Para lograr esa protección y elevación sobre la enfermedad, debe usted pensar que su organismo puede cooperar de modo extraordinario sobre lo que se presente. Para cada fallo crea el cuerpo una defensa y un remedio curativo. Lo que hace el médico con su sabiduría y medicamentos es ayudar a que el cuerpo mismo se vaya recuperando. Si el miedo entra en nuestro cuerpo, actúa como un puñado de arena dentro de un reloj que aunque el reloj esté bien, el puñado de arena le impide funcionar correctamente. Hay que acudir al médico para buscar la ayuda adecuada, para el restablecimiento del cuerpo. No hay que exagerar con visitas obsesivas al doctor. Los médicos aceptan que a veces tienen que usar un placebo, es decir, pastillas sin medicamentos, para calmar al paciente.
Hay que destruir el miedo con la fe. Para eso, dese una sacudida interna y decidas a acabar con el miedo, antes que el miedo acabe con usted. ¡No más miedo! El miedo no le hace ningún bien. Usted debe aflorar en su mente todos los días pensamientos positivos y desalojar de su mente dudas que le causarían perturbaciones. Haga este ejercicio diariamente. Trate siempre de tener limpio el espíritu y la mente.
El daño causado por el miedo y por la angustia es tremendo. El temor produce inseguridad en el individuo. Cantidad de personas han fracasado a nivel intelectual, no por no haber estudiado para el examen, sino por el miedo al fracaso. El miedo perturba e incapacita. Con miedo no se puede juzgar de modo equilibrado. El miedo puede ofuscar de tal manera que no se perciban las cosas esenciales. Existen personas que se consideran desafortunadas, "estrelladas" o que no han nacido para triunfar en la vida. Y de hecho atraen sobre sí toda clase de desdichas. Esas personas llevan dentro de sí mismas una ansiedad muy grande, causada por el miedo al fracaso. A cada instante se encuentran temiendo cosas malas que pueden ocurrirles. Tales personas tienen que ser reeducadas a nivel mental. Si este es el caso suyo, permítame decirle que el miedo lo puede llevar a la ruina.
El miedo a la muerte hay que substituirlo por una confianza grande en el más allá. La muerte no es un fin, sino una estación en nuestro camino. El Señor nos tiene en sus divinas manos y El sabrá "el día y la hora". También existe el miedo a la pérdida de las facultades mentales. Las personas que sufren este miedo deben saber que Dios nos hizo bien hechos. Estamos equipados para vivir una existencia sana. También hay gente que tiene miedo a ir perdiendo las facultades corporales. Gente que cree que con el paso de los años se van a arruinar, porque el cuerpo se va desgastando. No se dan cuenta que cada época de la vida es maravillosa. Con una mente positiva y con una buena higiene mental usted puede ir disfrutando de cada época de su vida, porque Dios nos dio la vida para que la viviéramos alegres.
¡Acabe con este terrible tirano que es el miedo¡ Esto se realiza con una decisión o voluntad de acabar con él, y con una enorme fe en Dios. Usted tiene que ser el que experimente esa fuerza; usted necesita enfrentarse a su propio ser; usted necesita conocerse mejor, y a medida que usted se conozca mejor, se amará más. Para eliminar el miedo hay que tener una gran confianza en Dios; acérquese al Señor, entréguese a El, póngale todas sus preocupaciones en sus manos. Dios puede ayudarlo en cualquier cosa que usted emprenda o momento que pase, por difícil que sea. Recuerde que con El podemos vencer, porque ¡Con Dios somos... Invencibles!.
La enfermedad tiene su primera victoria al penetrar el miedo en usted. Para lograr esa protección y elevación sobre la enfermedad, debe usted pensar que su organismo puede cooperar de modo extraordinario sobre lo que se presente. Para cada fallo crea el cuerpo una defensa y un remedio curativo. Lo que hace el médico con su sabiduría y medicamentos es ayudar a que el cuerpo mismo se vaya recuperando. Si el miedo entra en nuestro cuerpo, actúa como un puñado de arena dentro de un reloj que aunque el reloj esté bien, el puñado de arena le impide funcionar correctamente. Hay que acudir al médico para buscar la ayuda adecuada, para el restablecimiento del cuerpo. No hay que exagerar con visitas obsesivas al doctor. Los médicos aceptan que a veces tienen que usar un placebo, es decir, pastillas sin medicamentos, para calmar al paciente.
Hay que destruir el miedo con la fe. Para eso, dese una sacudida interna y decidas a acabar con el miedo, antes que el miedo acabe con usted. ¡No más miedo! El miedo no le hace ningún bien. Usted debe aflorar en su mente todos los días pensamientos positivos y desalojar de su mente dudas que le causarían perturbaciones. Haga este ejercicio diariamente. Trate siempre de tener limpio el espíritu y la mente.
El daño causado por el miedo y por la angustia es tremendo. El temor produce inseguridad en el individuo. Cantidad de personas han fracasado a nivel intelectual, no por no haber estudiado para el examen, sino por el miedo al fracaso. El miedo perturba e incapacita. Con miedo no se puede juzgar de modo equilibrado. El miedo puede ofuscar de tal manera que no se perciban las cosas esenciales. Existen personas que se consideran desafortunadas, "estrelladas" o que no han nacido para triunfar en la vida. Y de hecho atraen sobre sí toda clase de desdichas. Esas personas llevan dentro de sí mismas una ansiedad muy grande, causada por el miedo al fracaso. A cada instante se encuentran temiendo cosas malas que pueden ocurrirles. Tales personas tienen que ser reeducadas a nivel mental. Si este es el caso suyo, permítame decirle que el miedo lo puede llevar a la ruina.
El miedo a la muerte hay que substituirlo por una confianza grande en el más allá. La muerte no es un fin, sino una estación en nuestro camino. El Señor nos tiene en sus divinas manos y El sabrá "el día y la hora". También existe el miedo a la pérdida de las facultades mentales. Las personas que sufren este miedo deben saber que Dios nos hizo bien hechos. Estamos equipados para vivir una existencia sana. También hay gente que tiene miedo a ir perdiendo las facultades corporales. Gente que cree que con el paso de los años se van a arruinar, porque el cuerpo se va desgastando. No se dan cuenta que cada época de la vida es maravillosa. Con una mente positiva y con una buena higiene mental usted puede ir disfrutando de cada época de su vida, porque Dios nos dio la vida para que la viviéramos alegres.
¡Acabe con este terrible tirano que es el miedo¡ Esto se realiza con una decisión o voluntad de acabar con él, y con una enorme fe en Dios. Usted tiene que ser el que experimente esa fuerza; usted necesita enfrentarse a su propio ser; usted necesita conocerse mejor, y a medida que usted se conozca mejor, se amará más. Para eliminar el miedo hay que tener una gran confianza en Dios; acérquese al Señor, entréguese a El, póngale todas sus preocupaciones en sus manos. Dios puede ayudarlo en cualquier cosa que usted emprenda o momento que pase, por difícil que sea. Recuerde que con El podemos vencer, porque ¡Con Dios somos... Invencibles!.

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.