Informes sobre Torrijos y opinión de expertos
Publicado 2001/06/29 23:00:00
- MEREDITH SERRACIN
Washington.- Mientras que es probable que Omar Torrijos tuvo contactos con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), no hay pruebas fehacientes que haya trabajado directamente como "agente" de esa agencia, según historiadores expertos en Latinoamérica y personas que lo conocieron personalmente.
"Sabemos que Torrijos y Bush tenían una buena relación personal", declaró Walter LaFeber, profesor de historia de la universidad de Cornell, refiriéndose al presidente George Bush, el padre del actual presidente de Estados Unidos, quien también fue diplomático y director de la CIA.
"Creo además que Bush tenía confianza de haberse ganado la amistad de Torrijos, y eso nada tiene que ver con que si la CIA estaba involucrada o no," añadió el autor del clásico libro "El Canal de Panamá: La crisis en perspectiva histórica" publicado en 1978 por la Universidad de Oxford, al comentar sobre publicaciones en Panamá citando a informes desclasificados que indican que el líder "colaboró" con la agencia de inteligencia.
LaFeber y el ex asesor presidencial Robert Pastor, profesor de ciencias políticas de Emory University en Atlanta, fueron entrevistados por teléfono por este corresponsal.
Lo que no se ha mencionado es la reconocida tendencia de exageración que caracterizan a los informes de los agentes secretos, como bien lo indican por lo menos dos de los más destacados novelistas, Graham Greene en "Nuestro Hombre en La Habana" y John Le Carre en "El Sastre de Panamá" donde tratan con el debido humor a los servicios de inteligencia y la fértil imaginación de algunos de sus agentes, reales o imaginarios.
Por su parte, Pastor, que fungió como asesor para asuntos latinoamericanos del presidente Jimmy Carter cuando se negociaron los Tratados Torrijos-Carter, recordó que el líder panameño "se caracterizó por mantener los canales de comunicación abiertos a todas las partes".
De hecho, este corresponsal que entrevistó a Torrijos en varias ocasiones, también recuerda cómo el ex comandante de la Guardia Nacional, ansiaba jugar el papel de mediador no sólo con respecto a Cuba y Estados Unidos sino también para la solución de distintos conflictos en Centroamérica. En esta tarea el líder panameño cosechó los elogios de varios presidentes de la región como Daniel Oduber, de Costa Rica; Carlos Andrés Pérez, de Venezuela; y Alfonso López Michelsen, de Colombia.
También es cierto que por lo menos durante su permanencia en el poder Torrijos vivía en un estilo sencillo, pero jamás trató de esconder su afecto por el whiskey y las mujeres, lo que en ningún momento le quitó popularidad entre su pueblo.
Al referirse a informes citados recientemente por la prensa panameña alegando que Torrijos en 1955 recibiría 25 dólares por mes, suma que supuestamente subió a 300 cuando ascendió de rango, Pastor bromeó: "Si así fue, estoy seguro que cualquier información que puede haberles suministrado valió mucho más que eso".
Pastor coincide con esa apreciación al señalar: "Las cantidades de dinero mencionadas son tan triviales y en realidad Torrijos jamás estaba interesado en el dinero, lo que me lleva a pensar que el agente puede haber facturado
"Sabemos que Torrijos y Bush tenían una buena relación personal", declaró Walter LaFeber, profesor de historia de la universidad de Cornell, refiriéndose al presidente George Bush, el padre del actual presidente de Estados Unidos, quien también fue diplomático y director de la CIA.
"Creo además que Bush tenía confianza de haberse ganado la amistad de Torrijos, y eso nada tiene que ver con que si la CIA estaba involucrada o no," añadió el autor del clásico libro "El Canal de Panamá: La crisis en perspectiva histórica" publicado en 1978 por la Universidad de Oxford, al comentar sobre publicaciones en Panamá citando a informes desclasificados que indican que el líder "colaboró" con la agencia de inteligencia.
LaFeber y el ex asesor presidencial Robert Pastor, profesor de ciencias políticas de Emory University en Atlanta, fueron entrevistados por teléfono por este corresponsal.
Lo que no se ha mencionado es la reconocida tendencia de exageración que caracterizan a los informes de los agentes secretos, como bien lo indican por lo menos dos de los más destacados novelistas, Graham Greene en "Nuestro Hombre en La Habana" y John Le Carre en "El Sastre de Panamá" donde tratan con el debido humor a los servicios de inteligencia y la fértil imaginación de algunos de sus agentes, reales o imaginarios.
Por su parte, Pastor, que fungió como asesor para asuntos latinoamericanos del presidente Jimmy Carter cuando se negociaron los Tratados Torrijos-Carter, recordó que el líder panameño "se caracterizó por mantener los canales de comunicación abiertos a todas las partes".
De hecho, este corresponsal que entrevistó a Torrijos en varias ocasiones, también recuerda cómo el ex comandante de la Guardia Nacional, ansiaba jugar el papel de mediador no sólo con respecto a Cuba y Estados Unidos sino también para la solución de distintos conflictos en Centroamérica. En esta tarea el líder panameño cosechó los elogios de varios presidentes de la región como Daniel Oduber, de Costa Rica; Carlos Andrés Pérez, de Venezuela; y Alfonso López Michelsen, de Colombia.
También es cierto que por lo menos durante su permanencia en el poder Torrijos vivía en un estilo sencillo, pero jamás trató de esconder su afecto por el whiskey y las mujeres, lo que en ningún momento le quitó popularidad entre su pueblo.
Al referirse a informes citados recientemente por la prensa panameña alegando que Torrijos en 1955 recibiría 25 dólares por mes, suma que supuestamente subió a 300 cuando ascendió de rango, Pastor bromeó: "Si así fue, estoy seguro que cualquier información que puede haberles suministrado valió mucho más que eso".
Pastor coincide con esa apreciación al señalar: "Las cantidades de dinero mencionadas son tan triviales y en realidad Torrijos jamás estaba interesado en el dinero, lo que me lleva a pensar que el agente puede haber facturado

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.