La pandemia de la pobreza
La crisis del COVID-19, a nivel global, tendrá un impacto desproporcionado sobre los pobres, a través de la pérdida de empleos, el alza de precios y la interrupción de la prestación de servicios como la educación y la salud.
Se estima que más de la mitad de la población mundial podría estar viviendo en la pobreza después de esta pandemia. Foto: EFE.
Existe consenso entre los investigadores sociales que la pobreza puede ser definida como "un estado o condición en la que una persona o comunidad carece de los recursos financieros y los elementos esenciales para un nivel mínimo de vida".
La pobreza significa que el nivel de ingresos del empleo es tan bajo que las necesidades humanas básicas no pueden satisfacerse.
VEA TAMBIÉN: Un Plan de Acción Nacional de Basura Marina y los OcéanosLas personas y las familias afectadas por la pobreza podrían quejarse por no tener una vivienda adecuada, agua potable, alimentos saludables y atención médica.
Cada nación puede tener su propio umbral que determina cuánta de su gente viven en la pobreza.
Según estimaciones más recientes, el 10% de la población mundial (o 734 millones de personas) vivía con menos de USD 1,90 al día en 2015. Este porcentaje es inferior a casi el 36% (o 1900 millones de personas) registrado en 1990.
Las tasas de pobreza aumentarán en la medida en que la economía mundial entre en recesión y caiga abruptamente el producto interno bruto (PIB) per cápita, por efecto del COVID-19.
La crisis en marcha revertirá casi todos los avances logrados en los últimos cinco años.
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La crisis del COVID-19 a nivel global tendrá un impacto desproporcionado sobre los pobres, a través de la pérdida de empleos, la reducción de las remesas, el alza de precios y la interrupción de la prestación de servicios como la educación y la salud. (BM, 2020).
Los distintos países del mundo tuvieron que imponer fuertes medidas de contención contra el COVID-19, que han provocado desastrosos efectos económicos en las naciones.
De hecho se espera que el número de personas pobres y en pobreza extrema, aumente vertiginosamente.
La FAO estima que el número de personas con inseguridad alimentaria aumentaría en un 2%, es decir, en 14 millones de personas y posiblemente más dependiendo de la naturaleza de las perturbaciones económicas y del tiempo que dure la pandemia del COVID-19.
Oxfam (Oxfam es una confederación internacional formada por 19 organizaciones no gubernamentales, que realizan labores humanitarias en 90 países. Su lema es "trabajar con otros para combatir la pobreza y el sufrimiento").
Estima que entre el seis y el ocho por ciento de la población mundial podría caer en pobreza debido al cierre de la economía, decretado por los gobiernos para contener la propagación del virus.
Esto podría retrasar la lucha contra la pobreza en una década, y hasta 30 años en algunas regiones, como el caso de África subsahariana, Oriente Medio y el norte de África, Asia y América Latina.
Esto podría significar que más de la mitad de la población mundial podría estar viviendo en la pobreza después de esta pandemia.
En el caso particular de África, este continente ha escapado de las peores consecuencias sanitarias de la pandemia de COVID-19.
Sin embargo, el continente parece que podría ser el más afectado por las consecuencias económicas de la crisis: 80 millones de africanos podrían ser empujados a la pobreza extrema si no se toman medidas.
Y las interrupciones en los sistemas alimentarios plantean la perspectiva de que más africanos caigan en el hambre. (The Punch, 14 de mayo de 2020).
Historiador.