Llegaron los carnavales
Publicado 2007/02/17 00:00:00
- Ginela C. Escala/CrÃtica
Deseamos que los carnavales sean limpios de la pornografía, de la vulgaridad...
Allá, a lo lejos, se escucha el repicar de tambores y voces que entonan alegres melodías: "Gavilán caballero no vayas a la playa, porque el mar está muy bravo y se te mojan las alas". Es el carnaval panameño que llega a todos los rincones de la patria y despierta las más grandes emociones; es la fiesta para que nuestro folklore haga gala de su riqueza en sentimientos que representan la esencia de lo nacional, de lo que sabe a panameñidad.
Así deseamos que nuestros carnavales sean, limpios de la pornografía, la vulgaridad, la violencia y la mediocridad; un carnaval en donde la pollera, el montuno y los bailes autóctonos nos hagan recordar que somos un país con tradiciones, las cuales debemos proteger para dar fuerza a nuestro perfil de lo panameño.
Deseamos que estas fiestas carnestolendas sean un mensaje de verdadero entusiasmo, de la belleza de la mujer panameña, de nuestro folklore, del aire de la cumbia y del tamborito que invitan a la diversión sana; del cantar de un pueblo que durante cuatro largos días se olvida de su penas y tristezas para entregarse a la farsa.
Son estas fiestas del carnaval oportunidades valiosas para vender al turista la bella imagen de este suelo bañado por dos mares y con recursos naturales de valor incalculable; una festividad en donde se encuentren el orden, la organización, la convivencia y el esplendor de desfiles de reinas que se graven en nuestras mentes, como testimonio de la responsabilidad y la diligencia de aquellos a quienes ha correspondido organizarlos a lo largo y a lo ancho del territorio nacional; que quienes tengan la oportunidad de observar estas espontáneas manifestaciones populares puedan decir: "Quien las vio, jamás podrá olvidarlas".
De esa manera queremos que sean los carnavales del año 2007, y es precisamente en estas situaciones en donde la televisión debe tomar el mayor cuidado de interés para que sus mensajes lleguen al televidente con la fuerza de la decencia, la cultura y las buenas costumbres, llenas de panameñidad y de sabor a lo nuestro.
No es el mensaje vulgar y lleno de sexo el que debe prevalece durante estos días de carnaval, como hemos podido apreciar en los últimos años, porque no es la imagen que ayuda, ni que hace bien a la moral de la comunidad.
Los carnavales del pasado con todo su esplendor, ritmo, alegría y bellas comparsas han ido desapareciendo para dar paso a la chabacanería, al jolgorio vulgar, a una mojadera sin sentido y sólo justificada por la exagerada cantidad de alcohol ingerida por los panameños que se sienten arrastrados por el entusiasmo.
Aún quedan los carnavales de Las Tablas, Ocú, Los Santos, Dolega, Penonomé y de otros puntos de la República que es indispensable salvar de la mediocridad y de lo vulgar para que sirvan de guía en la preparación y organización de estos eventos, que representan medios y valiosos para que el turista llegue a Panamá a gozar de espectáculos llenos de belleza y de riqueza folklórica.
La comunidad nacional espera que los carnavales 2007 sean, en todo el país, un ejemplo de sano esparcimiento y de fortalecimiento de nuestras tradiciones; que los organizadores de estas festividades en cada provincia, al igual que los medios de comunicación, en especial la televisión y las autoridades gubernamentales, aporten todos sus esfuerzos para que el pueblo de Panamá se divierta con orden, respeto, alegría, así como en un ambiente de convivencia que evite el luto y el dolor en la familia panameña.
La Palabra de Dios según San Pablo dice así: "¿No saben ustedes que los malvados no tendrán parte en el reino de Dios? No se dejen engañar, pues en el reino de Dios no tendrán parte los que cometen inmoralidades sexuales, ni los idólatras, ni los que cometen adulterio, ni los hombres que tienen trato sexual con otros hombres, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los chismosos, ni los tramposos. Y esto eran antes algunos de ustedes; pero ahora ya han sido limpiados y consagrados a Dios, ya han sido librados de culpa en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios". (1 Cor 6, 9-11).
Este texto se refiere a los corintios que eran gente corrupta con problemas enormes. Ellos se acercaron a Dios y dejaron esos problemas de corrupción para siempre, lo cual significa que Dios es fuerte y poderoso y con Su ayuda se puede triunfar y cambiar de forma permanente.
Si ustedes creen en las promesas de Dios y tienen plena confianza en Él, no pueden fracasar.
En el nombre bendito de Jesús, abran sus ojos, miren a su alrededor y observen la realidad. Satanás está dispuesto a hacerles caer, pero con el gran poder de Dios, con mucha inteligencia, fuerza de voluntad y la ayuda de buenos amigos, ustedes podrán vencer.
Necesitamos jóvenes que luchen para hacer de éste un mundo mejor. Dios sonríe y se alegra cuando un joven dice no al pecado y sí a la pureza y al amor.
Es necesario que conozcan y comprendan los terribles peligros que los amenazan. Ustedes no van a escapar de la tentación, porque hasta el mismo Hijo de Dios fue tentado. Todo depende de ustedes. Ni sus padres ni nadie pueden estar cuidándolos continuamente. Solamente ustedes tienen la solución, porque son los dueños de sus vidas. Cuando llegue el momento tendrán que armarse de valor y decir: ¡No a la desviación sexual, al desorden moral y sexual.
El Señor les envía hoy Su mensaje a través de Jesús, quien les dice: "Muchachos, Yo los amo, derramé mi sangre y di la vida por ustedes en la cruz. Ustedes valen mucho; quiero lo mejor para ustedes y no quiero que perezcan cayendo en pecado. ¡Vengan conmigo, síganme!".
Si confían en el poder y la fuerza de Jesucristo, el Señor, tendrán éxito, podrán cambiar y dejar atrás todo lo malo, porque solamente con ÉL... ¡Serán invencibles!
Así deseamos que nuestros carnavales sean, limpios de la pornografía, la vulgaridad, la violencia y la mediocridad; un carnaval en donde la pollera, el montuno y los bailes autóctonos nos hagan recordar que somos un país con tradiciones, las cuales debemos proteger para dar fuerza a nuestro perfil de lo panameño.
Deseamos que estas fiestas carnestolendas sean un mensaje de verdadero entusiasmo, de la belleza de la mujer panameña, de nuestro folklore, del aire de la cumbia y del tamborito que invitan a la diversión sana; del cantar de un pueblo que durante cuatro largos días se olvida de su penas y tristezas para entregarse a la farsa.
Son estas fiestas del carnaval oportunidades valiosas para vender al turista la bella imagen de este suelo bañado por dos mares y con recursos naturales de valor incalculable; una festividad en donde se encuentren el orden, la organización, la convivencia y el esplendor de desfiles de reinas que se graven en nuestras mentes, como testimonio de la responsabilidad y la diligencia de aquellos a quienes ha correspondido organizarlos a lo largo y a lo ancho del territorio nacional; que quienes tengan la oportunidad de observar estas espontáneas manifestaciones populares puedan decir: "Quien las vio, jamás podrá olvidarlas".
De esa manera queremos que sean los carnavales del año 2007, y es precisamente en estas situaciones en donde la televisión debe tomar el mayor cuidado de interés para que sus mensajes lleguen al televidente con la fuerza de la decencia, la cultura y las buenas costumbres, llenas de panameñidad y de sabor a lo nuestro.
No es el mensaje vulgar y lleno de sexo el que debe prevalece durante estos días de carnaval, como hemos podido apreciar en los últimos años, porque no es la imagen que ayuda, ni que hace bien a la moral de la comunidad.
Los carnavales del pasado con todo su esplendor, ritmo, alegría y bellas comparsas han ido desapareciendo para dar paso a la chabacanería, al jolgorio vulgar, a una mojadera sin sentido y sólo justificada por la exagerada cantidad de alcohol ingerida por los panameños que se sienten arrastrados por el entusiasmo.
Aún quedan los carnavales de Las Tablas, Ocú, Los Santos, Dolega, Penonomé y de otros puntos de la República que es indispensable salvar de la mediocridad y de lo vulgar para que sirvan de guía en la preparación y organización de estos eventos, que representan medios y valiosos para que el turista llegue a Panamá a gozar de espectáculos llenos de belleza y de riqueza folklórica.
La comunidad nacional espera que los carnavales 2007 sean, en todo el país, un ejemplo de sano esparcimiento y de fortalecimiento de nuestras tradiciones; que los organizadores de estas festividades en cada provincia, al igual que los medios de comunicación, en especial la televisión y las autoridades gubernamentales, aporten todos sus esfuerzos para que el pueblo de Panamá se divierta con orden, respeto, alegría, así como en un ambiente de convivencia que evite el luto y el dolor en la familia panameña.
La Palabra de Dios según San Pablo dice así: "¿No saben ustedes que los malvados no tendrán parte en el reino de Dios? No se dejen engañar, pues en el reino de Dios no tendrán parte los que cometen inmoralidades sexuales, ni los idólatras, ni los que cometen adulterio, ni los hombres que tienen trato sexual con otros hombres, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los chismosos, ni los tramposos. Y esto eran antes algunos de ustedes; pero ahora ya han sido limpiados y consagrados a Dios, ya han sido librados de culpa en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios". (1 Cor 6, 9-11).
Este texto se refiere a los corintios que eran gente corrupta con problemas enormes. Ellos se acercaron a Dios y dejaron esos problemas de corrupción para siempre, lo cual significa que Dios es fuerte y poderoso y con Su ayuda se puede triunfar y cambiar de forma permanente.
Si ustedes creen en las promesas de Dios y tienen plena confianza en Él, no pueden fracasar.
En el nombre bendito de Jesús, abran sus ojos, miren a su alrededor y observen la realidad. Satanás está dispuesto a hacerles caer, pero con el gran poder de Dios, con mucha inteligencia, fuerza de voluntad y la ayuda de buenos amigos, ustedes podrán vencer.
Necesitamos jóvenes que luchen para hacer de éste un mundo mejor. Dios sonríe y se alegra cuando un joven dice no al pecado y sí a la pureza y al amor.
Es necesario que conozcan y comprendan los terribles peligros que los amenazan. Ustedes no van a escapar de la tentación, porque hasta el mismo Hijo de Dios fue tentado. Todo depende de ustedes. Ni sus padres ni nadie pueden estar cuidándolos continuamente. Solamente ustedes tienen la solución, porque son los dueños de sus vidas. Cuando llegue el momento tendrán que armarse de valor y decir: ¡No a la desviación sexual, al desorden moral y sexual.
El Señor les envía hoy Su mensaje a través de Jesús, quien les dice: "Muchachos, Yo los amo, derramé mi sangre y di la vida por ustedes en la cruz. Ustedes valen mucho; quiero lo mejor para ustedes y no quiero que perezcan cayendo en pecado. ¡Vengan conmigo, síganme!".
Si confían en el poder y la fuerza de Jesucristo, el Señor, tendrán éxito, podrán cambiar y dejar atrás todo lo malo, porque solamente con ÉL... ¡Serán invencibles!

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.