Mal puede hablar del futuro quien es ya parte del pasado
Publicado 2006/03/16 00:00:00
Es con gran lástima que he leído hoy (ayer) un remitido del ex-presidente Ernesto Pérez Balladares, quien haciendo uso de un lenguaje soez e inadecuado se refiere a mi persona de manera irrespetuosa e irresponsable, lanzando una serie de acusaciones falsas y temerarias que retratan de cuerpo entero a su autor.
Por su conocida personalidad, su hipersensibilidad a la crítica y su condición de huérfano de atención pública y partidaria, es comprensible que Pérez Balladares pretenda aprovechar cualquier oportunidad para ocupar los titulares que hoy le son esquivos. Sin embargo, lo que resulta inaceptable es que para estos fines recurra al insulto y al lenguaje procaz que menoscaba el necesario debate de altura que reclaman la sociedad y el país.
Privatizó al IRHE y por el resto de sus días tendrá que hacer frente a su responsabilidad por este hecho, ampliamente repudiado por el pueblo panameño. Peor aún, para distraer la atención de sus desaciertos y errores del pasado, hoy ataca a terceros con una conducta y un lenguaje que distan mucho de la dignidad del cargo que una vez ocupó.
Mal puede Pérez Balladares hablar de cobardía, cuando fue él quien abandonó al país y a sus seguidores en 1984. Mal puede hablar de responsabilidad, quien se ha dedicado a atacar e irrespetar al Secretario General del PRD y Presidente de la República, Martín Torrijos, así como a su equipo y a su gestión de gobierno, haciéndole el juego de esta forma a los enemigos del partido y del país. Mal puede hablar del Consenso de Washington quien no tiene visa para visitar dicha nación, para vergüenza de todos los panameños.
Mal puede hablar del futuro quien es ya parte del pasado. Y menos aún puede hablar del bienestar del país quien a diario desprecia e irrespeta al pueblo panameño con su egoísmo, su arrogancia incontrolable, su fortuna desmedida y su poca disimulada y malsana obsesión por recuperar la silla presidencial -que un día ocupó por voluntad de nuestros ciudadanos - honor que más nunca ostentará.
En mi vida, a mucha honra, he pertenecido a un solo partido político: el PRD. Y es al único al que voy a pertenecer. Como político y servidor público me he caracterizado por enfrentar mis responsabilidades con honradez, entereza y valentía. Me siento orgulloso de la unidad de nuestro partido y del triunfo electoral de nuestro hoy Presidente Martín Torrijos - triunfo al que contribuí de frente y sin reserva - y a quien sigo apoyando en su gobierno de forma decisiva y vertical, para bienestar del pueblo y la Nación panameña.
Por todo ello, seguiré dedicado al trabajo por los ciudadanos que me eligieron su alcalde aquí en la capital. Seguiré apoyando al Gobierno Nacional en sus proyectos, de tanto beneficio para los ciudadanos y que estimulan el desarrollo y bienestar de la Nación panameña. Nada que diga Pérez Balladares, en su permanente e irresponsable afán de protagonismo, aún a costa de los mejores intereses del país y de nuestro partido, me hará desviar este rumbo.
(*) Vicepresidente del PRD.
Por su conocida personalidad, su hipersensibilidad a la crítica y su condición de huérfano de atención pública y partidaria, es comprensible que Pérez Balladares pretenda aprovechar cualquier oportunidad para ocupar los titulares que hoy le son esquivos. Sin embargo, lo que resulta inaceptable es que para estos fines recurra al insulto y al lenguaje procaz que menoscaba el necesario debate de altura que reclaman la sociedad y el país.
Privatizó al IRHE y por el resto de sus días tendrá que hacer frente a su responsabilidad por este hecho, ampliamente repudiado por el pueblo panameño. Peor aún, para distraer la atención de sus desaciertos y errores del pasado, hoy ataca a terceros con una conducta y un lenguaje que distan mucho de la dignidad del cargo que una vez ocupó.
Mal puede Pérez Balladares hablar de cobardía, cuando fue él quien abandonó al país y a sus seguidores en 1984. Mal puede hablar de responsabilidad, quien se ha dedicado a atacar e irrespetar al Secretario General del PRD y Presidente de la República, Martín Torrijos, así como a su equipo y a su gestión de gobierno, haciéndole el juego de esta forma a los enemigos del partido y del país. Mal puede hablar del Consenso de Washington quien no tiene visa para visitar dicha nación, para vergüenza de todos los panameños.
Mal puede hablar del futuro quien es ya parte del pasado. Y menos aún puede hablar del bienestar del país quien a diario desprecia e irrespeta al pueblo panameño con su egoísmo, su arrogancia incontrolable, su fortuna desmedida y su poca disimulada y malsana obsesión por recuperar la silla presidencial -que un día ocupó por voluntad de nuestros ciudadanos - honor que más nunca ostentará.
En mi vida, a mucha honra, he pertenecido a un solo partido político: el PRD. Y es al único al que voy a pertenecer. Como político y servidor público me he caracterizado por enfrentar mis responsabilidades con honradez, entereza y valentía. Me siento orgulloso de la unidad de nuestro partido y del triunfo electoral de nuestro hoy Presidente Martín Torrijos - triunfo al que contribuí de frente y sin reserva - y a quien sigo apoyando en su gobierno de forma decisiva y vertical, para bienestar del pueblo y la Nación panameña.
Por todo ello, seguiré dedicado al trabajo por los ciudadanos que me eligieron su alcalde aquí en la capital. Seguiré apoyando al Gobierno Nacional en sus proyectos, de tanto beneficio para los ciudadanos y que estimulan el desarrollo y bienestar de la Nación panameña. Nada que diga Pérez Balladares, en su permanente e irresponsable afán de protagonismo, aún a costa de los mejores intereses del país y de nuestro partido, me hará desviar este rumbo.
(*) Vicepresidente del PRD.

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