Compromiso con la fe
Publicado 2007/03/24 23:00:00
- Milerick Alvendas
Hoy, la iglesia celebra la Encarnación de Cristo, día que marca el inicio de la Semana Santa.
HERRERA. Desde épocas antiguas, la celebración de la Cuaresma y la Semana Santa ha ocupado un sitial de importancia en los pueblos del interior, donde de distintas maneras las personas se unen al llamado de reflexión y recogimiento que hace la Iglesia Católica recordando la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
Antiguamente, las familias se mudaban durante todo el verano para las "huertas", a la orilla del río, pero antes del lunes santo comenzaba el éxodo hacia el pueblo y se preparaban para el Viernes Santo cuando participaban de la denominada "Procesión de Andas", que los reunía a todos alrededor de la Catedral de Chitré.
"Caminábamos largas distancias desde las huertas hasta nuestras casas", recordó la señora Lucinda de Centella, quien relató que estos eran días de poca práctica cristiana, pero de mucho respeto y recogimiento.
Indicó que desde niños se les inculcaba que entrando el lunes santo nadie podía cantar, jugar, subir palos o tocar un cuchillo porque la Semana Santa era algo sagrado.
Señaló que durante toda la Cuaresma los bailes quedaban suspendidos y en la Semana Mayor no se iba a la iglesia a participar de actividades como ahora.
Mencionó que antes, todos estaban a la espera del Viernes Santo para asistir a la Procesión de Andas que caminaban con mucha devoción, porque era la única manifestación pública de fe.
Doña Lucinda relató que en las huertas, las mujeres preparaban viandas para traer al pueblo para la Semana Santa, porque durante estos días no se cocinaba y los fogones se mantenían apagados como signo de respeto.
Manifestó que los bollos, las cocadas, dulces de marañón y las ollas de chicheme, eran parte de los platillos que se hacían previamente.
Alegó que una idea errónea que había era que se celebraba el sábado santo como Sábado de Gloria o de Resurrección y el domingo pasaba desapercibido, porque el sábado al mediodía se ponía leña en los fogones, se colocaban las ollas para cocinar y con esta "candela nueva" se anunciaba que Jesús había resucitado.
La Cuaresma y la celebración de la Semana Santa han tomado hoy un nuevo sentido.
Aunque algunas tradiciones interioranas todavía se mantienen, en los tiempos actuales la iglesia celebra distintos acontecimientos que van orientando una vivencia más cristiana en estos días.
El padre Francisco Iturbe, párroco de la Iglesia de El Rosario, señaló que la Cuaresma debe entenderse como un camino de preparación para la celebración de la Pascua de Resurrección que la iglesia conmemora el Domingo de Gloria y no el sábado, como se hacía antiguamente.
Agregó que este recorrido debe asumirse como un verdadero compromiso de fe.
Explicó que desde la imposición de las cenizas, el cristiano debe interpretar los signos de la Cuaresma como las señales para entrar en este plan de conversión que se va logrando poco a poco y no participar en las celebraciones litúrgicas de estos días por costumbre o tradición como hacen muchas personas que no conocen aún a Cristo.
El padre Iturbe alegó que con la finalidad de acompañar en este proceso, la iglesia ofrece una serie de espacios de reflexión como los viacrucis, las horas santas, y el recorrido litúrgico con las lecturas.
El viacrucis es una de las prácticas más comunes de la Semana Santa, tomando en cuenta que en las comunidades más apartadas de la provincia, las personas que no tienen acceso a celebraciones litúrgicas acompañan a Jesús, por medio de esta oración.
Cada viernes se escogen quince casas de cada vecindario que colocan una cruz con flores para meditar sobre cada estación.
El viernes anterior a la Semana Santa, se celebra la procesión con "La Dolorosa", que es conocida en Chitré como la "Procesión de las Mujeres" y con la bendición de las palmas y el recorrido de Jesús en el Burrito, recordando su entrada triunfal a Jerusalén, se da inicio con el Domingo de Ramos a la Semana Santa.
El sacerdote Iturbe indicó que durante la Semana Santa, la iglesia ofrece los espacios de oración y celebración con los que culmina el proceso de conversión y se prepara para el "Triduo Pascual" donde se conmemora el Jueves Santo la Cena del Señor; el viernes, la celebración de la Cruz y la Vigilia de Pascua el sábado, con la que se espera la resurrección.
En la Iglesia Catedral, las actividades de la Semana Santa comenzarán con unas charlas formativas del lunes al miércoles santo.
El Jueves Santo la Cena del Señor se realizará a partir de las 7: 00 p.m.
El viernes, la Celebración de la Cruz será a las 7: 00 p.m. y a las 8: 00 p.m. la procesión.
El sábado a partir de las 10: 00 p.m. se realizará la vigilia.
Antiguamente, las familias se mudaban durante todo el verano para las "huertas", a la orilla del río, pero antes del lunes santo comenzaba el éxodo hacia el pueblo y se preparaban para el Viernes Santo cuando participaban de la denominada "Procesión de Andas", que los reunía a todos alrededor de la Catedral de Chitré.
"Caminábamos largas distancias desde las huertas hasta nuestras casas", recordó la señora Lucinda de Centella, quien relató que estos eran días de poca práctica cristiana, pero de mucho respeto y recogimiento.
Indicó que desde niños se les inculcaba que entrando el lunes santo nadie podía cantar, jugar, subir palos o tocar un cuchillo porque la Semana Santa era algo sagrado.
Señaló que durante toda la Cuaresma los bailes quedaban suspendidos y en la Semana Mayor no se iba a la iglesia a participar de actividades como ahora.
Mencionó que antes, todos estaban a la espera del Viernes Santo para asistir a la Procesión de Andas que caminaban con mucha devoción, porque era la única manifestación pública de fe.
Doña Lucinda relató que en las huertas, las mujeres preparaban viandas para traer al pueblo para la Semana Santa, porque durante estos días no se cocinaba y los fogones se mantenían apagados como signo de respeto.
Manifestó que los bollos, las cocadas, dulces de marañón y las ollas de chicheme, eran parte de los platillos que se hacían previamente.
Alegó que una idea errónea que había era que se celebraba el sábado santo como Sábado de Gloria o de Resurrección y el domingo pasaba desapercibido, porque el sábado al mediodía se ponía leña en los fogones, se colocaban las ollas para cocinar y con esta "candela nueva" se anunciaba que Jesús había resucitado.
La Cuaresma y la celebración de la Semana Santa han tomado hoy un nuevo sentido.
Aunque algunas tradiciones interioranas todavía se mantienen, en los tiempos actuales la iglesia celebra distintos acontecimientos que van orientando una vivencia más cristiana en estos días.
El padre Francisco Iturbe, párroco de la Iglesia de El Rosario, señaló que la Cuaresma debe entenderse como un camino de preparación para la celebración de la Pascua de Resurrección que la iglesia conmemora el Domingo de Gloria y no el sábado, como se hacía antiguamente.
Agregó que este recorrido debe asumirse como un verdadero compromiso de fe.
Explicó que desde la imposición de las cenizas, el cristiano debe interpretar los signos de la Cuaresma como las señales para entrar en este plan de conversión que se va logrando poco a poco y no participar en las celebraciones litúrgicas de estos días por costumbre o tradición como hacen muchas personas que no conocen aún a Cristo.
El padre Iturbe alegó que con la finalidad de acompañar en este proceso, la iglesia ofrece una serie de espacios de reflexión como los viacrucis, las horas santas, y el recorrido litúrgico con las lecturas.
El viacrucis es una de las prácticas más comunes de la Semana Santa, tomando en cuenta que en las comunidades más apartadas de la provincia, las personas que no tienen acceso a celebraciones litúrgicas acompañan a Jesús, por medio de esta oración.
Cada viernes se escogen quince casas de cada vecindario que colocan una cruz con flores para meditar sobre cada estación.
El viernes anterior a la Semana Santa, se celebra la procesión con "La Dolorosa", que es conocida en Chitré como la "Procesión de las Mujeres" y con la bendición de las palmas y el recorrido de Jesús en el Burrito, recordando su entrada triunfal a Jerusalén, se da inicio con el Domingo de Ramos a la Semana Santa.
El sacerdote Iturbe indicó que durante la Semana Santa, la iglesia ofrece los espacios de oración y celebración con los que culmina el proceso de conversión y se prepara para el "Triduo Pascual" donde se conmemora el Jueves Santo la Cena del Señor; el viernes, la celebración de la Cruz y la Vigilia de Pascua el sábado, con la que se espera la resurrección.
En la Iglesia Catedral, las actividades de la Semana Santa comenzarán con unas charlas formativas del lunes al miércoles santo.
El Jueves Santo la Cena del Señor se realizará a partir de las 7: 00 p.m.
El viernes, la Celebración de la Cruz será a las 7: 00 p.m. y a las 8: 00 p.m. la procesión.
El sábado a partir de las 10: 00 p.m. se realizará la vigilia.

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