La piel de las mujeres envejece más rápido
Publicado 2006/10/04 23:00:00
- REDACCIÓN
"En una persona saludable de 35 años de edad, algunas áreas de la piel están como las de una persona de 25, y otras como la de alguien de 50 años de edad".
Una técnica que emplea láser para medir el daño causado por la exposición a la luz del sol dejó ver que las mujeres pierden colágeno de la piel a un ritmo más rápido que los hombres, según la revista "Optical Society of America".
Se trata de una combinación de métodos para la toma de imágenes de colágeno y elastina, cuya degeneración causa la aparición de arrugas y la pérdida progresiva de suavidad en la piel.
La técnica mide las cantidades relativas de colágeno y elastina por un factor único, que puede ser positivo o negativo.
Los valores más altos corresponden a un contenido más alto de colágeno y contenidos más bajos de elastina. Hasta ahora, cada una de las técnicas para la toma de imágenes se había probado solamente en tejidos extraídos de pacientes vivos.
El año pasado Sung-Jan Lin, de la Universidad Nacional de Taiwán, en Taipei, y sus colaboradores definieron el factor de colágeno
elastina y demostraron que daba resultados coherentes con los obtenidos mediante técnicas de laboratorio ya existentes.
En el artículo publicado, los investigadores de la Universidad Friedrich Schiller y del Instituto Fraunhofer de Tecnología Biomética, ambos de Alemania, describen las pruebas hechas directamente sobre el antebrazo de 18 pacientes para medir el factor colágeno/elastina.
Las pruebas encontraron grandes variaciones de paciente a paciente, e incluso de un antebrazo al otro en el mismo paciente. Pero, en promedio tanto el factor colágeno/elastina como la apariencia física mostraron una clara relación con la edad del paciente.
"En una persona saludable de 35 años de edad, algunas áreas de la piel están como las de una persona de 25, y otras como la de alguien de 50 años de edad", dijo el dermatólogo Johannes Koehler, autor principal del artículo.
Esa relación también está vinculada con el género, dado que las mujeres pierden colágeno de la piel a un ritmo más rápido que los hombres.
"Quizá esta técnica ayude a observar el progreso de enfermedades de la piel, o el éxito del tratamiento", añadió Koehler. "La prueba de la eficacia de algunos productos cosméticos que procuran contrarrestar el envejecimiento también podría facilitarse".
"Se cree que algunos productos cosméticos cambian el contenido de colágeno en la piel, pero hasta ahora, para medirlo realmente habría que cortar un trozo de piel", señaló.
La piel se renueva constantemente por lo que requiere un aporte incesante de nutrientes.
Mantener la piel en buen estado no sólo depende de factores hereditarios o de no sufrir alteraciones cutáneas como dermatitis, psoriasis o similares.
Gran parte de su aspecto obedece directamente a los cuidados que le dispensamos.
Entre lo que conviene evitar destacan la exposición al sol sin protección, el aire acondicionado, el tabaco, la contaminación ambiental o un estilo de vida inadecuados (mala alimentación, sedentarismo, estrés emocional).
Por el contrario, una dieta y un estilo de vida equilibrados serán grandes aliados para que luzca sana. Además del agua, las vitaminas (como la A, B, C y E) no deben faltar en nuestra alimentación y lo mismo puede decirse de minerales como el selenio, el cinc o el hierro.
La piel se renueva constantemente: mudamos nuestra piel cada 28 días.
Se calcula que una persona produce unos cien kilos de células de epidermis a lo largo de su vida.
Esa permanente renovación requiere un aporte continuado de nutrientes, pues son esenciales para la piel y su déficit en la dieta ocasiona alteraciones en su crecimiento y apariencia. Por tanto, una alimentación que asegure el aporte correcto de todos ellos contribuye a mantenerla en perfecto estado de salud, a prevenir o a disminuir las arrugas en gran medida y a mantener la frescura del cutis.
No hay que olvidar que debemos tomar diariamente cerca de 1, 3 litros de agua y otros líquidos para equilibrar las pérdidas y mantener el nivel adecuado de hidratación.
Se trata de una combinación de métodos para la toma de imágenes de colágeno y elastina, cuya degeneración causa la aparición de arrugas y la pérdida progresiva de suavidad en la piel.
La técnica mide las cantidades relativas de colágeno y elastina por un factor único, que puede ser positivo o negativo.
Los valores más altos corresponden a un contenido más alto de colágeno y contenidos más bajos de elastina. Hasta ahora, cada una de las técnicas para la toma de imágenes se había probado solamente en tejidos extraídos de pacientes vivos.
El año pasado Sung-Jan Lin, de la Universidad Nacional de Taiwán, en Taipei, y sus colaboradores definieron el factor de colágeno
elastina y demostraron que daba resultados coherentes con los obtenidos mediante técnicas de laboratorio ya existentes.
En el artículo publicado, los investigadores de la Universidad Friedrich Schiller y del Instituto Fraunhofer de Tecnología Biomética, ambos de Alemania, describen las pruebas hechas directamente sobre el antebrazo de 18 pacientes para medir el factor colágeno/elastina.
Las pruebas encontraron grandes variaciones de paciente a paciente, e incluso de un antebrazo al otro en el mismo paciente. Pero, en promedio tanto el factor colágeno/elastina como la apariencia física mostraron una clara relación con la edad del paciente.
"En una persona saludable de 35 años de edad, algunas áreas de la piel están como las de una persona de 25, y otras como la de alguien de 50 años de edad", dijo el dermatólogo Johannes Koehler, autor principal del artículo.
Esa relación también está vinculada con el género, dado que las mujeres pierden colágeno de la piel a un ritmo más rápido que los hombres.
"Quizá esta técnica ayude a observar el progreso de enfermedades de la piel, o el éxito del tratamiento", añadió Koehler. "La prueba de la eficacia de algunos productos cosméticos que procuran contrarrestar el envejecimiento también podría facilitarse".
"Se cree que algunos productos cosméticos cambian el contenido de colágeno en la piel, pero hasta ahora, para medirlo realmente habría que cortar un trozo de piel", señaló.
La piel se renueva constantemente por lo que requiere un aporte incesante de nutrientes.
Mantener la piel en buen estado no sólo depende de factores hereditarios o de no sufrir alteraciones cutáneas como dermatitis, psoriasis o similares.
Gran parte de su aspecto obedece directamente a los cuidados que le dispensamos.
Entre lo que conviene evitar destacan la exposición al sol sin protección, el aire acondicionado, el tabaco, la contaminación ambiental o un estilo de vida inadecuados (mala alimentación, sedentarismo, estrés emocional).
Por el contrario, una dieta y un estilo de vida equilibrados serán grandes aliados para que luzca sana. Además del agua, las vitaminas (como la A, B, C y E) no deben faltar en nuestra alimentación y lo mismo puede decirse de minerales como el selenio, el cinc o el hierro.
La piel se renueva constantemente: mudamos nuestra piel cada 28 días.
Se calcula que una persona produce unos cien kilos de células de epidermis a lo largo de su vida.
Esa permanente renovación requiere un aporte continuado de nutrientes, pues son esenciales para la piel y su déficit en la dieta ocasiona alteraciones en su crecimiento y apariencia. Por tanto, una alimentación que asegure el aporte correcto de todos ellos contribuye a mantenerla en perfecto estado de salud, a prevenir o a disminuir las arrugas en gran medida y a mantener la frescura del cutis.
No hay que olvidar que debemos tomar diariamente cerca de 1, 3 litros de agua y otros líquidos para equilibrar las pérdidas y mantener el nivel adecuado de hidratación.

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