Algunas invenciones del Milenio que termina
Publicado 1999/02/14 00:00:00
La invención de la brújula representa el anhelo del hombre por orientarse mejor en nuestro mundo, anhelo que sin duda se puso de manifiesto en el milenio que finaliza. Las grandes dificultades con que tropezaba la navegación a principio del milenio condujeron a la invención de ese accesorio mágico que señala siempre el norte, que materializa la combinación de la capacidad inventiva del hombre con sus constantes afanes por descubrir los confines del mundo. La invención de la brújula abrió el camino a los cartógrafos que trazaron mapas de mares y continentes, facilitó la labor de los descubridores, mercaderes y conquistadores y sigue sirviéndonos hasta hoy día para llegar al destino.
SIGLO XIV: EL RELOJ MECANICO
Durante el siglo XIV, con la invención del reloj mecánico y su consecuente perfeccionamiento, cambió la vida de los europeos que comenzaron a dividir el día en horas y minutos sin depender del sol, como se estilaba hasta entonces. El uso del reloj constituyó un valioso aporte en muchos aspectos: en la organización de la vida cotidiana y en el adelanto de la ciencia basada en la medición precisa y severa de los procesos de investigación y experimentación. Esta evolución dio lugar a descubrimientos e invenciones, especialmente en el campo de la cartografía, la física y la astronomía.
SOGLO XV: INVENCION DE LA IMPRENTA
En 1455 Gutenberg terminó de imprimir la Biblia, el primer libro que se imprimió y fue el símbolo de una notable revolución tecnología. La invención de la imprenta y la difusión de las técnicas de imprenta en Europa y en todo el mundo, abrió paso a la revolución de la ilustración en las postrimerías de la Edad Media, y en sus manifestaciones posteriores también condujo a la revolución informática de nuestra era. Libros, diarios y artículos comenzaron a aparecer en decenas de idiomas en todo el mundo y llevaron la palabra escrita también a las clases menos pudientes, estimularon el aprendizaje de la lectura y escritura y sentaron los cimientos de la era moderna.
SIGLO XVI: RENOVACION Y CREACION
En la época del Renacimiento revivió el espíritu clásico y la ciencia griega por la obra de los humanistas italianos. Entre las personas más renombrados cuyos logros nos asombran hasta el presente, se destacan Leonardo da Vinci y Miguel Angel. Leonardo constituye el ejemplo clásico del erudito del Renacimiento, que fue naturalista e ingeniero a la par que un artista genial y en su obra extraordinaria logró una combinación singular entre las ciencias y las artes.
SIGLO XVII: DESCUBRIDORES DEL CIELO
En el siglo XVI Copérnico abrió el paso a una revolución en la concepción del mundo y del espcio con su doctrina controversial sobre el movimiento de la tierra alrededor del sol, innovación que posteriormente profundizó Galileo Galilei. En el siglo XVII Sir Isaac Newton continuó por la senda de sus predecesores desarrollando la teoría física de la ley de gravitación que se aplica a los cuerpos celestes. Estos descubrimientos astronómicos y científicos despertaron dudas sobre la situación central del globo terrestre y del hombre en el universo, por una parte suscitaron recelos y temores y por otra parte reforzaron la fe del hombre en su propia capacidad y trazaron el camino a los progresos científicos de los siglos posteriores.
SIGLO XIX Y XX: ELECTRONES Y NEUTRONES
Pasaron sólo noventa años desde que se llevaron a cabo los primeros experimentos con electricidad, en 1800 aproximadamente, hasta el descubrimiento de la primera planta generadora que señala la difusión del uso de la electricidad en la vida cotidiana. Hacia fines del siglo XIX la energía eléctrica, desarrollada por Thomas Edison, comenzó a utilizarse en una vasta gama de aplicaciones: para iluminación doméstica e industrial con bombillas incandescentes, para la operación de motores eléctricos y máquinas industriales, etc. La difusión del uso de la electricidad condujo, ya en los tiempos de Thomas Edison, al desarrollo del ramo de la electrónica, que junto al uso del teléfono inventado por Alejandro Graham Bell, sentó las bases de la revolución tecnológica de fines del milenio que termina.
SIGLO XIV: EL RELOJ MECANICO
Durante el siglo XIV, con la invención del reloj mecánico y su consecuente perfeccionamiento, cambió la vida de los europeos que comenzaron a dividir el día en horas y minutos sin depender del sol, como se estilaba hasta entonces. El uso del reloj constituyó un valioso aporte en muchos aspectos: en la organización de la vida cotidiana y en el adelanto de la ciencia basada en la medición precisa y severa de los procesos de investigación y experimentación. Esta evolución dio lugar a descubrimientos e invenciones, especialmente en el campo de la cartografía, la física y la astronomía.
SOGLO XV: INVENCION DE LA IMPRENTA
En 1455 Gutenberg terminó de imprimir la Biblia, el primer libro que se imprimió y fue el símbolo de una notable revolución tecnología. La invención de la imprenta y la difusión de las técnicas de imprenta en Europa y en todo el mundo, abrió paso a la revolución de la ilustración en las postrimerías de la Edad Media, y en sus manifestaciones posteriores también condujo a la revolución informática de nuestra era. Libros, diarios y artículos comenzaron a aparecer en decenas de idiomas en todo el mundo y llevaron la palabra escrita también a las clases menos pudientes, estimularon el aprendizaje de la lectura y escritura y sentaron los cimientos de la era moderna.
SIGLO XVI: RENOVACION Y CREACION
En la época del Renacimiento revivió el espíritu clásico y la ciencia griega por la obra de los humanistas italianos. Entre las personas más renombrados cuyos logros nos asombran hasta el presente, se destacan Leonardo da Vinci y Miguel Angel. Leonardo constituye el ejemplo clásico del erudito del Renacimiento, que fue naturalista e ingeniero a la par que un artista genial y en su obra extraordinaria logró una combinación singular entre las ciencias y las artes.
SIGLO XVII: DESCUBRIDORES DEL CIELO
En el siglo XVI Copérnico abrió el paso a una revolución en la concepción del mundo y del espcio con su doctrina controversial sobre el movimiento de la tierra alrededor del sol, innovación que posteriormente profundizó Galileo Galilei. En el siglo XVII Sir Isaac Newton continuó por la senda de sus predecesores desarrollando la teoría física de la ley de gravitación que se aplica a los cuerpos celestes. Estos descubrimientos astronómicos y científicos despertaron dudas sobre la situación central del globo terrestre y del hombre en el universo, por una parte suscitaron recelos y temores y por otra parte reforzaron la fe del hombre en su propia capacidad y trazaron el camino a los progresos científicos de los siglos posteriores.
SIGLO XIX Y XX: ELECTRONES Y NEUTRONES
Pasaron sólo noventa años desde que se llevaron a cabo los primeros experimentos con electricidad, en 1800 aproximadamente, hasta el descubrimiento de la primera planta generadora que señala la difusión del uso de la electricidad en la vida cotidiana. Hacia fines del siglo XIX la energía eléctrica, desarrollada por Thomas Edison, comenzó a utilizarse en una vasta gama de aplicaciones: para iluminación doméstica e industrial con bombillas incandescentes, para la operación de motores eléctricos y máquinas industriales, etc. La difusión del uso de la electricidad condujo, ya en los tiempos de Thomas Edison, al desarrollo del ramo de la electrónica, que junto al uso del teléfono inventado por Alejandro Graham Bell, sentó las bases de la revolución tecnológica de fines del milenio que termina.

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