Christopher Reeve, el único y verdadero hombre de acero
- Vircy Duarte T.
La vida de Christopher Reeve cambió para siempre el 22 de mayo de 1995, cuando en una competición hípica cayó de su caballo y se fracturó las dos primeras vértebras cervicales.
No cabe dudas de que Christopher Reeve (Superman) fue el responsable de que muchos niños dañaran un sinnúmero de toallas rojas para utilizarlas como capas, o en el peor de los casos, que se hayan dado fuertes golpes en el difícil intento de correr o volar a la velocidad de la luz.
Y es que, quien conoce la historia de Reeve sabe que fue un héroe de corazón de acero, que luchó en los aires y contra una parálisis que le cambió la vida. Fue el ícono de la fuerza, un ser humano excepcional y el hombre que cambió el cine y el mundo.
¿Cuántas veces algunos chicos han soñado con poder tener un vestido azul con una gran S en el pecho, para poder salvar a la mujer más hermosa y llevarla por el cielo entre sus brazos?
Esas imágenes están asociadas con uno de los superhéroes más emblemáticos de todos los tiempos: Superman. Pero, de todos los actores que le han dado vida, hubo uno que trascendió todas las barreras y se transformó en la imagen perfecta para este personaje. Se trata de Christopher Reeve quien se ganó el corazón de chicos y grandes con su fabuloso trabajo en el séptimo arte.
Puso su sello.
El actor Christopher Reeve nació en Nueva York el 25 de septiembre de 1952. Al divociarse sus padres en 1956, él y su hermano, Benjamín (1953), crecieron en Princeton, Nueva Jersey, a cargo de su madre, que se volvió a casar unos años después y le dio otros dos hermanos, Jeff y Kevin.
Reeve estudió en la Princeton Day School, donde laboraba como ayudante del director de la orquesta del instituto, además de cantar en un coro local, en el que templó su buena voz de barítono, y de trabajar, regularmente desde la adolescencia, como actor (debutó con quince años en el Williamstown Theatre Festival).
Reeve adquirió fama mundial al imprimirle su sello al hombre de acero y darle una identidad única en el cine. Su primera aventura como Superman fue estrenada en 1978 y sumó en el elenco a estrellas de la talla de Marlon Brando (Jor-El), Gene Hackman (Lex Luthor), Glenn Ford (Jonathan Kent) y Margot Kidder ( Lois Lane).
En 1980 se estrena la segunda parte de Superman. En esta cinta se destaca también la participación de Gene Hackman, nuevamente en la piel de Lex Luthor.
Sin el éxito ni la calidad de sus predecesoras, en 1983 se realiza la presentación de Superman III y en 1987 Superman IV: The Quest for Peace.
Héroe en la vida real. Después de haberse ganado el cariño y admiración de niños y adultos de todo el mundo, Christopher Reeve tuvo que afrontar una de las pruebas más difíciles para todo ser humano. El 22 de mayo de 1995 le marcó el futuro a Christopher cuando participaba en un concurso hípico Charlottesville, Virginia, en donde se cayó de su caballo, accidente que le ocasionó la fractura de dos vértebras cervicales, que terminó en una tetraplejia. Desde entonces, permaneció en una silla de ruedas, con respiración asistida.
Después de ese hecho, demostró más que nunca ser un superhombre, tratando de superar la adversidad con una fortaleza digna de Superman.
Su coraje a toda prueba lo devolvió a la pantalla como actor y también como realizador. Trabajó en una remake del clásico de Hitchcock “La ventana indiscreta” y también tuvo una participación en la serie Smallville, pero esta vez sin usar el traje de Superman.
Pero, después de tanta lucha, el 10 de octubre de 2004, luego de haber brillado como Superman en la pantalla y como superhéroe en la vida real, Christopher Reeve se despide de este mundo. Tres días después de su muerte, la Warner Bros. anunciaba la elección de Brandon Routh como el nuevo Superman.

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