Mamacita me gusta tu "style"
Publicado 2001/12/07 00:00:00
- REDACCION
"Creo que yo soy lo más importante para mis hijos, después de Dios", se atrevió a señalar emocionada doña Mary de Regueira, la mamá de famosos rockeros del patio, como lo son Emilio Regueira, el vocalista de los Rabanes; y de Ramón Francisco ("Spencel") y Víctor Marcelino ("Chispín") Regueira de la banda "O"s Almirantes", de 29, 25 y 21 años de edad, respectivamente.
Ella ha luchado con ellos, sola, desde que su esposo el señor Regueira falleció cuando el menor de sus hijos tenía sólo 13 días de nacido. Desde entonces ella ha sido padre y madre, pero sobre todo amiga, confidente, enfermera y hasta cierto punto, cómplice de sus aspiraciones de ser famosos, deseos que hasta hace poco doña Mary veía como una verdadera locura. En realidad quería que terminaran primero sus estudios y después a lo de la música, "pero qué va".
Después del triunfo de Emilio con sus Rabanes, sus hermanos decidieron seguir de lleno en la música y ella fue comprendiendo que "eso" lo llevan en la sangre, no podía luchar contra la corriente, se resignó a la idea y ahora sólo se dedica a apoyarlos en lo que ellos necesiten e incluso hasta los acompaña en eventos especiales, como fue el caso del lanzamiento del más reciente disco de "Los Chispines", denominado "De Los Cerditos a la Ciudad".
Doña Mary quería que Emilio fuera un ingeniero, "pero bueno, es todo un Mecánico Industrial", dijo la orgullosa madre. Ramón y Víctor están estudiando música. La señora de Regueira decidió apoyarlos, según dijo, porque son sus hijos y es lo único que tiene.
Los Regueira dicen llevar una vida familiar "normal". Para doña Mary, sus hijos siguen siendo unos bebés: "Ramoncito", "Víctor" y "Emilín"; "es decir, para mí no existen ni O"s Almirante, ni Rabanes, simplemente tratamos de vivir momentos de calidad, cuando estamos juntos". Lo que sí ha cambiado un poco, es que ahora más gente quiere acercárseles, tratarlos, hablarles y eso dicen comprenderlo muy bien.
"Me acostumbraron a que cuando están de gira me llaman cuando pueden, pero soy una persona muy de iglesia, así es que mientras ellos están por allá, yo estoy acá orando por ellos", explicó la mamá de los rockeros.
"Cuando Emilio termina sus giras, regresa a Chitré y yo siempre lo espero", dijo medio nostálgica la entrevistada, al tiempo que recordó que de chiquito Emilio era nada menos que monaguillo y fue precisamente en el coro de la iglesia donde aprendió a cantar.
De sus tres hijos, aseguró que el "más terrible" (travieso) siempre fue Víctor Marcelino, "El Chispín". Pero ya, gracias a Dios, pasó esa época y ha madurado y cambiado, dijo doña Mary, quien también señaló que es Víctor el más cariñoso.
Lo cierto es que está segura de que los tres la adoran y ella los adora aún más. "Me lo demuestran, siempre están pendientes de mí, de lo mínimo". "Emilio por ejemplo, me conoce tanto, que antes de hablar, ya él sabe lo que me pasa. Es una cosa increíble".
La señora Regueira rehusó contestar si su famoso hijo Emilio le ha hecho mejoras a su casa. "Pregúntele a él", dijo sonreída, pero agregó "es un espléndido hijo, me siento feliz de él". Además, aseguró ser su fans número uno. Graba todas sus entrevistas, sus videos, recorta sus fotografías y reportajes. Sin embargo, apuntó que su mayor satisfacción es que aún sus hijos conservan esos principios que aprendieron desde pequeños.
Para este día de la madre, doña Mary sólo espera pasarla junto a sus rockeros, frutos de su vientre y sangre de su sangre. "A mí el dinero no me preocupa, los regalos tampoco, lo único que les pido es que me dediquen algo de su tiempo", dijo la comprensiva madre.
Ella ha luchado con ellos, sola, desde que su esposo el señor Regueira falleció cuando el menor de sus hijos tenía sólo 13 días de nacido. Desde entonces ella ha sido padre y madre, pero sobre todo amiga, confidente, enfermera y hasta cierto punto, cómplice de sus aspiraciones de ser famosos, deseos que hasta hace poco doña Mary veía como una verdadera locura. En realidad quería que terminaran primero sus estudios y después a lo de la música, "pero qué va".
Después del triunfo de Emilio con sus Rabanes, sus hermanos decidieron seguir de lleno en la música y ella fue comprendiendo que "eso" lo llevan en la sangre, no podía luchar contra la corriente, se resignó a la idea y ahora sólo se dedica a apoyarlos en lo que ellos necesiten e incluso hasta los acompaña en eventos especiales, como fue el caso del lanzamiento del más reciente disco de "Los Chispines", denominado "De Los Cerditos a la Ciudad".
Doña Mary quería que Emilio fuera un ingeniero, "pero bueno, es todo un Mecánico Industrial", dijo la orgullosa madre. Ramón y Víctor están estudiando música. La señora de Regueira decidió apoyarlos, según dijo, porque son sus hijos y es lo único que tiene.
Los Regueira dicen llevar una vida familiar "normal". Para doña Mary, sus hijos siguen siendo unos bebés: "Ramoncito", "Víctor" y "Emilín"; "es decir, para mí no existen ni O"s Almirante, ni Rabanes, simplemente tratamos de vivir momentos de calidad, cuando estamos juntos". Lo que sí ha cambiado un poco, es que ahora más gente quiere acercárseles, tratarlos, hablarles y eso dicen comprenderlo muy bien.
"Me acostumbraron a que cuando están de gira me llaman cuando pueden, pero soy una persona muy de iglesia, así es que mientras ellos están por allá, yo estoy acá orando por ellos", explicó la mamá de los rockeros.
"Cuando Emilio termina sus giras, regresa a Chitré y yo siempre lo espero", dijo medio nostálgica la entrevistada, al tiempo que recordó que de chiquito Emilio era nada menos que monaguillo y fue precisamente en el coro de la iglesia donde aprendió a cantar.
De sus tres hijos, aseguró que el "más terrible" (travieso) siempre fue Víctor Marcelino, "El Chispín". Pero ya, gracias a Dios, pasó esa época y ha madurado y cambiado, dijo doña Mary, quien también señaló que es Víctor el más cariñoso.
Lo cierto es que está segura de que los tres la adoran y ella los adora aún más. "Me lo demuestran, siempre están pendientes de mí, de lo mínimo". "Emilio por ejemplo, me conoce tanto, que antes de hablar, ya él sabe lo que me pasa. Es una cosa increíble".
La señora Regueira rehusó contestar si su famoso hijo Emilio le ha hecho mejoras a su casa. "Pregúntele a él", dijo sonreída, pero agregó "es un espléndido hijo, me siento feliz de él". Además, aseguró ser su fans número uno. Graba todas sus entrevistas, sus videos, recorta sus fotografías y reportajes. Sin embargo, apuntó que su mayor satisfacción es que aún sus hijos conservan esos principios que aprendieron desde pequeños.
Para este día de la madre, doña Mary sólo espera pasarla junto a sus rockeros, frutos de su vientre y sangre de su sangre. "A mí el dinero no me preocupa, los regalos tampoco, lo único que les pido es que me dediquen algo de su tiempo", dijo la comprensiva madre.

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