“Nunca he estado en el estadio; es mi sueño”
- José Miguel Domínguez F. (jose.dominguez@epasa.com
El 9 de abril de 2000, un voraz incendio marcó para siempre la vida de aquel niño inocente que jugaba en el patio de la “Casa Blanca”, ubicada en la Calle Jerónimo de la Ossa, en el corregimiento de Santa Ana; su nombre: Jhonatan Macías; su sueño: ser futbolista, conocer a Jaime Penedo, a Felipe Baloy y estar hoy en el partido Panamá-Nicaragua.
En aquel siniestro, Jhonatan (con apenas ocho años) corrió desesperado avisando a sus vecinos del incendio, pero el calor hizo colapsar las escaleras del inmueble y este --junto a su abuela-- cayó 10 metros en donde había fuego y, por consecuencia, sufrió quemaduras en el 80% de su cuerpecito. Él sobrevivió, pero su abuelita falleció.
El Cuerpo de Bomberos de Panamá lo declaró como “Héroe Nacional”, por haber dado la voz de alerta en el fuego de la “Casa Blanca”, en la que residían 400 personas.
Milagro.
Lo de Jhonatan es un milagro. Sus deseos de lucha y de querer sobrevivir lo hicieron no entregarse a la derrota. Hoy por hoy, sigue su tratamiento en medio de altas y bajas: medicado el resto de su vida.
Por sus cuidados especiales, Jhonatan, ahora de 17 años, no se puede exponer mucho a jugar, ya que su piel es muy delicada y, cada cierto tiempo, es cultivada en un hospital en Houston, Estados Unidos, y, posteriormente, se le adhiere a su cuerpo.
Ama el fútbol.
Como todo niño, a él le gustaría jugar; pero no poder hacerlo, no le impide seguir de cerca a su equipo preferido: la Selección de Panamá.
“Nunca he estado en el estadio, sueño con estar allí, conocer a los jugadores y estrecharles mi manita. Quiero conocer en especial a Baloy y a Penedo”, dijo --con voz muy suave-- Jhonatan, quien no puede hablar con facilidad, debido a los tratamientos que le hacen. ¿Vas al juego mañana (por hoy)? “No sé, pero quiero que ganen”, finalizó.

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.