Créditos flexibles e interés preferencial impulsarán la compra de viviendas
La ley No. 481 establece que las hipotecas para viviendas entre $80,000 y $120,000 contarán con una tasa subsidiada del 4% por un plazo de de 7 años.
Se estima que el auge del sector construcción será superior al 5%, sustentado en la construcción de viviendas. Pexels
El financiamiento a los trabajadores de la construcción, según el gerente general de la Caja de Ahorros, Andrés Farrugia, se ajustará a las condiciones del sector, flexibilizando los tiempos de pago para que al quedar cesantes temporalmente no caigan en incumplimientos que deriven en reportes que afecten su historial crediticio.
Mencionó que la estabilidad laboral que requiere el sector bancario para otorgar un préstamo a largo plazo como el que se necesita para adquirir una vivienda está siendo un impedimento para una parte importante de la población, ya que, en el país, más de 38 mil personas se dedican a esta labor que, de alguna manera, presenta vicios de informalidad; por ello, idearon una alternativa enfocada en su modelo de contratación.
"Hemos creado un producto especialmente para ellos, con términos y condiciones que se ajustan a su actividad", dijo a Panamá América.
Según Farrugia, con este nuevo modelo de financiamiento, los obreros contarán con términos más flexibles en los ajustes de repago, es decir, podrán acordar planes de cumplimiento para evitar caer en morosidad; de esta manera, no solo aliviarán su carga financiera, sino que también evitarán el desembolso de más intereses a largo plazo.
Los contratos por tiempo definido generan cierta incertidumbre en las entidades bancarias debido a la inestabilidad que suponen en los ingresos futuros de sus clientes; por ello, aunque los trabajadores de la construcción laboran por 40 o 50 años, la reducción de sus contratos a 6 y 10 meses representa un peligro para su estabilidad financiera.
Dicha desconfianza aumenta cuando el préstamo solicitado es para la adquisición de una vivienda debido a que su negocio es prestar dinero, no vender propiedades, sector al que han tenido que incursionar debido al impago de algunos ciudadanos.
Paralelo a este anuncio, entró en vigor, el pasado 1 de enero, la nueva ley de intereses preferenciales que se espera contribuya a que más panameños tengan acceso a su primera vivienda, generando dinamismo en el sector de la construcción, la economía y la generación de empleos.
La normativa establece que las hipotecas para viviendas entre $80,000 y $120,000 contarán con una tasa subsidiada del 4% por un plazo de 7 años no renovables.
Un incentivo que a juicio del presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac), Alejandro Ferrer Solís, contribuirá con el crecimiento del sector durante el 2026.
El gremio estima que el auge de la actividad será superior al 5%, sustentado, en gran medida, en la construcción de viviendas dentro del rango preferencial.
"Creo que se ha hecho un trabajo importante en establecer una ley de interés preferencial que da las reglas claras de un incentivo que no tiene fecha de caducidad necesariamente, pero que establece parámetros en los diferentes renglones, así que esperamos que haga su trabajo y que a nivel privado podamos ayudar a colocar viviendas", señaló en declaraciones anteriores.
Las autoridades detallaron que este proyecto de ley provocará la circulación de aproximadamente $90 millones que se traducirán en plazas de empleo directas e indirectas y una reducción del déficit habitacional existente.