Un negocio en forma
Publicado 2005/11/20 00:00:00
- Zailary Chávez Ramos
Pequeños gimnasios sobreviven en un mercado dominado por la modernización e inversiones millonarias.
EN LOS últimos años los grandes gimnasios han acaparado a aquellos pequeños locales que con un instructor y unas pocas máquinas daban el servicio a sus clientes.
Espacios reducidos que sólo ofrecían hierro, como suelen llamar a las máquinas, han quedado en la historia y los pocos que aún permanecen luchan contra la fuerte competencia que se apodera del mercado.
Esto debido a que la industria de los gimnasios ha diversificado la oferta en el país, ofreciendo mayores facilidades a los clientes, pero con una mensualidad más alta.
Actualmente se pagan entre 35 y 50 dólares mensuales por conservar la figura y un sistema de vida saludable.
Para conquistar el mercado, Pacific Gym y Power House se fusionaron en el 2002 creando lo que hoy día es la cadena de gimnasios Power Club con cuatro establecimientos en la capital del país.
Aunque sus directivos no quieren hablar de la inversión realizada en los últimos años, estamos hablando de una cifra millonaria.
Guillermo Saint Malo, propietario de Power Club, dijo a Panamá América que hace unos años el negocio estaba mal atendido ya que los locales no estaban bien equipados y los horarios no eran adecuados para los clientes.
"Yo creo que el cliente es cada vez más exigente y el proveedor no estaba siendo igual de exigente que el que demandaba el servicio", indicó el empresario.
Enfatizó que más que un gimnasio, debe ser un club que ofrezca a sus miembros un alto grado de atención al cliente, buenas máquinas, instructores capacitados, horarios flexibles y la localización geográfica que les permita optar por el local que más les convenga.
Y es que hoy día los gimnasios ofrecen equipos modernos, con la más alta tecnología en la industria.
Diversidad de máquinas de hacer ejercicios, equipos cardiovasculares, pesas, selectorizados, salones de clases de samba, aeróbicos, bicicletas, boxeo, y hasta canchas para bajo techo.
Usted puede hacer ejercicios en la caminadora y a la vez ver el noticiero o escuchar música.
Esto sin contar que dentro del club hay tiendas, cafeterías, baños y otros atractivos que le permitirán realizar varias actividades en un sólo lugar.
Pese a que hay una amplia demanda de panameños que cuidan su figura, especialmente entre las edades de 25 a 35 años, Saint Malo cree que se está adelantando a la demanda real como una manera de invertir en un mercado que buscan dominar.
Actualmente hay gimnasios sólo para damas que además cuentan con salón de belleza, cubículo para depilación, masajes y faciales.
Curves, que tiene más de un año en el país, es un ejemplo de esta modalidad.
Con tres locales en la capital atiende sólo a mujeres, a través de un sistema de máquinas de resistencia hidráulica y cardiovascular.
Espacios reducidos que sólo ofrecían hierro, como suelen llamar a las máquinas, han quedado en la historia y los pocos que aún permanecen luchan contra la fuerte competencia que se apodera del mercado.
Esto debido a que la industria de los gimnasios ha diversificado la oferta en el país, ofreciendo mayores facilidades a los clientes, pero con una mensualidad más alta.
Actualmente se pagan entre 35 y 50 dólares mensuales por conservar la figura y un sistema de vida saludable.
Para conquistar el mercado, Pacific Gym y Power House se fusionaron en el 2002 creando lo que hoy día es la cadena de gimnasios Power Club con cuatro establecimientos en la capital del país.
Aunque sus directivos no quieren hablar de la inversión realizada en los últimos años, estamos hablando de una cifra millonaria.
Guillermo Saint Malo, propietario de Power Club, dijo a Panamá América que hace unos años el negocio estaba mal atendido ya que los locales no estaban bien equipados y los horarios no eran adecuados para los clientes.
"Yo creo que el cliente es cada vez más exigente y el proveedor no estaba siendo igual de exigente que el que demandaba el servicio", indicó el empresario.
Enfatizó que más que un gimnasio, debe ser un club que ofrezca a sus miembros un alto grado de atención al cliente, buenas máquinas, instructores capacitados, horarios flexibles y la localización geográfica que les permita optar por el local que más les convenga.
Y es que hoy día los gimnasios ofrecen equipos modernos, con la más alta tecnología en la industria.
Diversidad de máquinas de hacer ejercicios, equipos cardiovasculares, pesas, selectorizados, salones de clases de samba, aeróbicos, bicicletas, boxeo, y hasta canchas para bajo techo.
Usted puede hacer ejercicios en la caminadora y a la vez ver el noticiero o escuchar música.
Esto sin contar que dentro del club hay tiendas, cafeterías, baños y otros atractivos que le permitirán realizar varias actividades en un sólo lugar.
Pese a que hay una amplia demanda de panameños que cuidan su figura, especialmente entre las edades de 25 a 35 años, Saint Malo cree que se está adelantando a la demanda real como una manera de invertir en un mercado que buscan dominar.
Actualmente hay gimnasios sólo para damas que además cuentan con salón de belleza, cubículo para depilación, masajes y faciales.
Curves, que tiene más de un año en el país, es un ejemplo de esta modalidad.
Con tres locales en la capital atiende sólo a mujeres, a través de un sistema de máquinas de resistencia hidráulica y cardiovascular.
Dentro de los gimnasios hay tiendas de vestir, cafeterías y otros atractivos para los clientes.
Los equipos en su mayoría provienen de Estados Unidos, con la más alta tecnología de la industria.
Actualmente existen en la ciudad más de 30 gimnasios registrados.

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