Estados Unidos
Florida ejecuta a Dennis Sochor por el asesinato de una joven en 1981 cuyo cuerpo nunca fue hallado
- EE.UU.
- /
- EFE
- /
- @PanamaAmerica
Florida ejecuta por inyección letal a Dennis Sochor por el asesinato de Patricia Gifford en 1981. Conoce los detalles del caso y los debates de la defensa.
Dennis Sochor, de 74 años, recibió una inyección letal. Foto EFE
Noticias Relacionadas
Las autoridades de Florida ejecutaron la tarde de este martes a Dennis Sochor, de 74 años, condenado a muerte por el asesinato de una joven en 1981 cuyo cuerpo nunca fue recuperado. Sochor fue declarado muerto tras recibir la inyección letal en la Prisión Estatal de Florida, en Raiford, bajo una orden firmada por el gobernador Ron DeSantis.
El caso se remonta a la noche de Año Nuevo de 1981 en el condado de Broward. Según los registros de la investigación, la víctima, Patricia Gifford, de 18 años, desapareció tras salir de un establecimiento nocturno en compañía de Sochor y su hermano. El condenado huyó del estado tras difundirse su imagen en los medios locales, pero fue capturado en Georgia en 1986.
Durante los interrogatorios policiales, Sochor confesó haber estrangulado a la joven luego de que ella rechazara sus insinuaciones sexuales, admitiendo además que se deshizo del cadáver en una zona apartada. Al momento de su juicio, el acusado ya cumplía una sentencia previa de cadena perpetua por una agresión sexual cometida en 1980 en la misma región.
Cuestionamientos de la defensa y recursos rechazados
La defensa del sentenciado agotó recursos de última hora ante el Tribunal Supremo de Florida y el Tribunal Supremo de Estados Unidos, argumentando fallos en el proceso judicial. Los abogados alegaron que la fiscalía ocultó correspondencia reciente dirigida al hermano del acusado y cuestionaron la inmunidad otorgada a este último a cambio de su testimonio clave en el juicio de 1987.
Asimismo, las agrupaciones civiles Floridians for Alternatives to the Death Penalty (FADP) y Death Penalty Action solicitaron clemencia ejecutiva. Las organizaciones advirtieron sobre los riesgos de sufrimiento extremo asociados al protocolo de tres drogas empleado en la inyección letal, señalando que autopsias previas de reos ejecutados mostraron indicios de edema pulmonar agudo. Ambos tribunales rechazaron los argumentos y permitieron que se procediera con la pena capital.

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.