MAGISTRADOS**El error de los magistrados del Tribunal Electoral fue haber ignorado el espíritu de la prohibición constitucional a todo apoyo oficial a candidatos. No fueron capaces de entender que bajo la norma descansan siglos de historia, a partir
Publicado 2004/02/11 00:00:00
MAGISTRADOS**El error de los magistrados del Tribunal Electoral fue haber ignorado el espíritu de la prohibición constitucional a todo apoyo oficial a candidatos. No fueron capaces de entender que bajo la norma descansan siglos de historia, a partir de los primeros ejercicios de democracia en la antigua Grecia. Desde entonces, lo primero que se hizo evidente es que quien ostenta el poder quiere perpetuarse en él y favorecer a los suyos por sobre sus adversarios.
PODERES**Olvidaron además la doctrina de Montesquieu sobre los pesos y contrapesos, que cimienta la democracia moderna, según la cual, frente a un Ejecutivo poderoso es menester erigir límites constitucionales que eviten el desborde. No entendieron que uno de esos límites era precisamente exigir a los jefes de gobierno guardar estricta neutralidad en las elecciones. Y por eso, autorizaron a la presidenta a hacer campaña a favor de sus candidatos, abriendo así una caja de Pandora.
LÍO**Ahora ven que rectificar es difícil. El Fiscal Electoral tiene razón. Mal puede investigar acto alguno, si es más que evidente que el mismo tiene como protagonista a la Jefa del Estado, quien no puede ser investigada ni juzgada por nadie, salvo por el Legislativo. Para colmo, tampoco puede derogarse el decreto que originó el problema, porque el mismo sería efectivo hacia el futuro y no podría desconocer derechos adquiridos con antelación.
PODERES**Olvidaron además la doctrina de Montesquieu sobre los pesos y contrapesos, que cimienta la democracia moderna, según la cual, frente a un Ejecutivo poderoso es menester erigir límites constitucionales que eviten el desborde. No entendieron que uno de esos límites era precisamente exigir a los jefes de gobierno guardar estricta neutralidad en las elecciones. Y por eso, autorizaron a la presidenta a hacer campaña a favor de sus candidatos, abriendo así una caja de Pandora.
LÍO**Ahora ven que rectificar es difícil. El Fiscal Electoral tiene razón. Mal puede investigar acto alguno, si es más que evidente que el mismo tiene como protagonista a la Jefa del Estado, quien no puede ser investigada ni juzgada por nadie, salvo por el Legislativo. Para colmo, tampoco puede derogarse el decreto que originó el problema, porque el mismo sería efectivo hacia el futuro y no podría desconocer derechos adquiridos con antelación.

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.