Julio González, el médico que devuelve la sonrisa a los pobres
- José Manuel Adames
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- @josemadamesv
No hay nada más valioso en el mundo que la sonrisa de un niño. Esta máxima es la que ha motivado al...
Vista del quirófano durante la operación de la niña Adriana Aizprúa de 5 meses, de Cañazas de Veraguas.
No hay nada más valioso en el mundo que la sonrisa de un niño. Esta máxima es la que ha motivado al doctor Julio Alberto González a dedicar gran parte de su carrera a ofrecer voluntariamente sus conocimientos a cientos de familias pobres de Veraguas que tienen a un infante con labio leporino o paladar hendido.
Cuando Eliécer Aizprúa y esposa, una pareja oriunda de Cañazas de Veraguas, notaron que su pequeña hija Adriana nació con una malformación en el labio no sabían a dónde recurrir. Solo sabían que una operación correctiva sería muy costosa y no contaban con el recurso económico.
Cuenta Eliécer que fue una persona en el Chicho Fábrega quien le habló del doctor González y de su labor. Llevaron a su pequeña hija al consultorio del médico y luego de una serie de evaluaciones, hace poco se realizó la cirugía.
González, quien es odontólogo y cirujano oral maxilofacial graduado en la Universidad Autónoma de México, perfeccionó su técnica en cirugías de labio leporino, paladar hendido y otras malformaciones congénitas faciales en un Instituto Médico en Guatemala.
La importancia de este tipo de operaciones es que cambias la vida de una persona y no solo devuelves la sonrisa a un niño, sino a toda su familia, manifestó.
El doctor González cuenta que en una ocasión le llevaron a un señor de 55 años que vivía en Aguadulce al cual le llamaban “El señor de la noche”, porque debido a la deformación facial que tenía, nunca salía de día. Este hombre, después de que fue operado, cambió su vida a tal punto que comenzó a trabajar como una persona normal, aseguró.
Explicó que cuando un niño nace con una malformación facial, su familia sufre. “Después de las operaciones llegan a tener una vida normal”, dijo. '
Donaciones
Buscan fondos para operaciones: Aunque los especialistas que intervienen en las operaciones no cobran honorarios, los gastos de hospitalización, el uso de los quirófanos y los insumos es alto por lo cual se hace necesario tocar puertas para que alguna institución o empresario pueda patrocinar lo que hay que pagar al hospital, señaló Rosela Pimentel, esposa del doctor Julio González.
Dijo que los pacientes que son operados por el doctor González son beneficiados por una organización internacional de beneficencia llamada Smile Train, enfocada en solucionar problemas de labio y paladar hendido, con un aporte de 250 para gastos de hospital que no son suficientes. Es por esto que pedimos apoyo entre las amistades y empresarios para poder efectuar estas operaciones.
El cirujano narró que el caso más difícil con el que se ha enfrentado en su carrera fue la de un niño en Brasil, el cual tenía una hendidura facial desde la base del ojo hasta la boca. “Cuando vi ese caso pensé que no lo podía resolver, pero siempre cuando entro a un quirófano, mis manos se las dejo a Dios”, expresó. Al final la operación fue exitosa.
Actualmente, González realiza las operaciones en la Clínica Hospital Jesús Nazareno en Santiago, ya que el “Chicho” Fábrega cerró sus puertas para este tipo de operaciones desde hace muchos años. Julio González se rodea de un grupo de profesionales anestesiólogos e instrumentistas que colaboran en estas operaciones sin cobrar un solo centavo.
El galeno, considerado una eminencia fuera de estas fronteras y por quienes conocen su trabajo, dio a conocer que él vive de lo que gana en su clínica odontológica calzando y sacando muelas, haciendo chapas y poniendo frenos dentales, pero su conocimiento como cirujano maxilofacial lo pone a disposición de los más necesitados sin pedir nada a cambio porque su satisfacción es ver cómo cambian sus vidas.

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