Panamá
Cáncer de pulmón: prevención y diagnóstico temprano, claves para salvar vidas
- Maryori Sánchez/ Estudiante de Periodismo.pa@epasa.com / @PanamaAmerica
El cáncer de pulmón avanza como una amenaza silenciosa en Panamá.
El cáncer de pulmón se ha convertido en una de las principales causas de mortalidad en Panamá, los especialistas advierten que los adultos son el grupo más vulnerable debido al consumo de tabaco. Según datos del Global Cancer Observatory, en Centroamérica se registran más de 276,000 nuevos casos de cáncer al año, de los cuales más de 133,000 terminan en fallecimientos, reflejando la gravedad del problema.
En primer lugar, el tabaquismo es responsable de entre el 80 y 90% de los casos, pero la exposición al humo de segunda mano también incrementa el riesgo en quienes conviven con fumadores. Además de esto, se suman factores ambientales como el gas radón, una sustancia que se acumula en los suelos y edificios, cuya medición no se realiza de manera sistemática en todos los países, lo que aumenta la exposición silenciosa de la población.
Por otra parte, el doctor Joel Moreno, presidente de la sociedad oncológica, señala que existen además profesiones de alto riesgo para la población, como aquellas relacionadas con el contacto con asbesto, arsénico o vapores derivados de la industria petrolera, todos reconocidos como carcinógenos. Así mismo, la contaminación ambiental es otro elemento que influye en la génesis de la enfermedad: en países con altos niveles de polución, el aire contaminado se convierte en un factor determinante para el desarrollo de tumores pulmonares. Estos riesgos, sumados a la edad avanzada y a los antecedentes familiares, hacen que los adultos sean los más propensos a padecer esta enfermedad.
En cuanto a la presentación clínica, los especialistas advierten que los síntomas suelen ser insidiosos y poco específicos, lo que retrasa el diagnóstico. Una tos persistente o crónica es el signo inicial más común, pero suele confundirse con resfriados recurrentes. Solo cuando aparece la hemoptisis (tos con sangre) los pacientes buscan atención médica, aunque en ese punto la enfermedad ya suele estar avanzada.
De igual forma, otros síntomas incluyen falta de aire, dolor torácico, sibilancias, ronquera e infecciones respiratorias recurrentes como neumonías. En muchos casos, los pacientes reciben antibióticos por cuadros repetitivos de bronquitis o neumonía, hasta que finalmente se realizan estudios más profundos y se confirma el diagnóstico de cáncer de pulmón. En Panamá, hasta un 80–85% de los pacientes son diagnosticados en etapas avanzadas, lo que reduce las posibilidades de tratamiento exitoso y evidencia la necesidad de reforzar la prevención y la detección temprana.
Generalmente, el cáncer de pulmón se diagnostica en pacientes adultos mayores, entre los 50 y 60 años, lo que confirma la fuerte relación con el tabaquismo y la acumulación de factores de riesgo a lo largo de la vida. Sin embargo, los especialistas advierten que existe un subgrupo de pacientes más jóvenes, entre los 30 y 40 años, que desarrollan la enfermedad debido a alteraciones moleculares específicas, como las mutaciones en el EGFR (receptor del factor de crecimiento epidérmico).
Este perfil molecular se reconoció inicialmente en una tríada muy particular: mujeres asiáticas no fumadoras, pero hoy se sabe que no se limita a esa población. En Panamá, aunque no existe un alto porcentaje de población asiática, sí se han identificado casos en pacientes jóvenes con estas mutaciones. Este hallazgo refuerza la importancia de la medicina de precisión, pues permite identificar alteraciones genéticas y ofrecer tratamientos dirigidos que cambian el curso de la enfermedad, incluso en personas que no presentan los factores de riesgo tradicionales como el tabaquismo.
Asimismo, el pronóstico de los pacientes depende en gran medida del tipo de tumor y de la etapa en la que se diagnostique. Como señaló el Dr. Joel Moreno Ríos, los tumores con mutaciones específicas pueden responder mejor a terapias dirigidas, lo que mejora la tasa de efecto y abre la posibilidad de tratamientos más personalizados. No obstante, en Panamá, la mayoría de los pacientes llegan a consulta en etapas avanzadas, lo que limita las opciones y reduce la supervivencia.
Además, la detección temprana y la medicina de precisión son claves para cambiar el curso de la enfermedad y ofrecer mejores resultados. La incorporación de pruebas genéticas y el acceso a terapias innovadoras permitirían mejorar la calidad de vida de los pacientes y aumentar las tasas de supervivencia en el país.
Por otro lado, la Dra. Alejandra López, directora médica de Johnson & Johnson de Centroamérica y en el Caribe, destacó que la investigación médica está entrando en una nueva etapa gracias a la inteligencia artificial y los llamados gemelos digitales, herramientas que permiten acelerar las fases iniciales del desarrollo de moléculas y personalizar los tratamientos. Estas innovaciones reducen los tiempos de investigación, que tradicionalmente podían tomar más de seis años antes de llegar a pruebas en humanos, y abren la puerta a terapias más precisas y adaptadas a las características de cada paciente. “Estamos viviendo la edad dorada de la medicina”, afirmó, subrayando que ya no se habla únicamente de supervivencia, sino de la posibilidad de alcanzar una cura funcional en algunos casos.
De igual manera, la especialista resaltó que la medicina de precisión se ha convertido en el eje de la oncología moderna, pues permite identificar alteraciones genéticas específicas como las mutaciones en el EGFR y ofrecer tratamientos dirigidos que cambian el curso de la enfermedad. López explicó que este enfoque no solo mejora la tasa de respuesta en pacientes jóvenes y adultos, sino que también proyecta un futuro con terapias más seguras y efectivas. Con ello, insistió en que Panamá debe avanzar hacia la incorporación de pruebas moleculares y acceso a terapias innovadoras, para que los pacientes puedan beneficiarse de los avances científicos en etapas más tempranas de la enfermedad.
El cáncer de pulmón continúa siendo una de las enfermedades más letales y de mayor impacto en la salud pública del país. Los especialistas coinciden en que la prevención, la detección temprana y el acceso a terapias innovadoras son los pilares para cambiar el curso de esta enfermedad que afecta principalmente a los adultos mayores.
En Panamá, el reto es claro: reducir el alto porcentaje de diagnósticos en etapas avanzadas y garantizar que los avances científicos lleguen a la población, para qué la lucha contra el cáncer de pulmón deje de ser una batalla perdida y se convierta en una oportunidad real de salvar vidas.

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