Panamá mantiene estatus sanitario frente Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB)
MIDA desarrolla inspecciones y muestreos periódicos en diferentes puntos de la cadena productiva, FRENTE frente a la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB).
La permanencia de Panamá como país de riesgo insignificante frente a la EEB representa una ventaja estratégica para el sector agropecuario nacional.
La República de Panamá recibió la ratificación de su categoría como país de riesgo insignificante frente a la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), conocida como la enfermedad de las “vacas locas”. Este reconocimiento internacional fortalece la confianza en la producción ganadera nacional y consolida el prestigio sanitario del país.
Este logro, según el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), es resultado del trabajo constante de la Dirección Nacional de Salud Animal y del Programa Nacional de Vigilancia Epidemiológica de la EEB y otras EET (PRONEET), bajo el liderazgo del ministro Roberto Linares. La aplicación de protocolos estrictos de prevención y control ha sido clave para mantener este estatus.
La ratificación fue formalizada mediante la Resolución N.º 23 de la Asamblea Mundial de Delegados de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), que volvió a colocar a Panamá en el grupo de naciones que cumplen con los más altos estándares internacionales en sanidad animal.
Cabe recordar que Panamá obtuvo por primera vez este reconocimiento en 2011 y lo ha mantenido de manera ininterrumpida hasta la fecha, gracias a una estrategia integral de vigilancia epidemiológica que incluye detección temprana, atención de sospechas clínicas y diagnósticos especializados.
En este sentido, el Laboratorio de Diagnóstico e Investigación Veterinaria Dr. Gerardino Medina H. (LADIV) actúa como centro de referencia nacional, aplicando metodologías recomendadas por la OMSA para confirmar casos sospechosos y garantizar resultados confiables bajo estándares internacionales.
Además, el MIDA ejecuta inspecciones y muestreos periódicos en fincas ganaderas, plantas de alimentos y establecimientos comerciales, así como en plantas procesadoras de despojos destinados a la alimentación animal, reforzando la prevención y el control de la enfermedad.
La permanencia de este estatus, destacó la institución, representa una ventaja estratégica para el sector agropecuario, ya que facilita el acceso de productos bovinos a mercados internacionales exigentes. Este reconocimiento es fruto del esfuerzo conjunto de productores, médicos veterinarios y autoridades sanitarias.
Finalmente, el MIDA hizo un llamado a ganaderos y trabajadores del sector pecuario a reportar de inmediato cualquier rumiante con signos neurológicos, recordando que la EEB es una enfermedad de notificación obligatoria en Panamá. Asimismo, reiteró la prohibición de alimentar rumiantes con harinas de carne y hueso, gallinaza o porcinaza, en cumplimiento del Decreto Ejecutivo N.º 383 de 2010.