El ‘Silver’ que pena entre el olvido familiar y estatal
- Gilberto Soto/@gilbertonews
Solo dos jornaleros se encargan de la limpieza del lugar. Con el apoyo de voluntarios, se mantiene como los custodios de las 7,000 almas. En Patrimonio Histórico reconocen que no existen los fondos para la manutención. Calculan que para el 2015 se podrían destinar recursos.
Una madre lleva años custodiando la tumba de su hijo en el Cementerio de Corozal. Quizás fue un obrero, un ingeniero o un ayudante, de aquellos que dejaron su esfuerzo, sudor y vida para convertir en realidad lo que hoy llaman “una de las maravillas del mundo: El Canal de Panamá”.
A la imagen que lleva décadas postrada sobre lo que un día fue tumba, le pasaron los años y sin reparo le quitó las evidencias de su dolor. La indolencia del tiempo no solo hizo que la imagen en material de mármol perdiera el color y destello de su apariencia, sino que además perdiera la razón de su guardia en el Corozal Silver.
Allí las tumbas están doblemente enterradas por los deslizamientos y la erosión. Las que aún sobresalen están envueltas por el limo y los registros obituarios destruidos por las condiciones del clima que imposibilitan la lectura.
Las condiciones del panteón de 22 hectáreas declarado patrimonio histórico mediante la Ley 7 del 13 de marzo de 2012 no es nueva. Pero sus defensores creyeron que el reconocimiento estatal le garantizaría un estado similar al “cementerio gringo” con lápidas de mármol, cepilladas y barnizadas sobre una extensa alfombra de llano verde especial para embellecer el área.
El área de terreno donde reposan héroes de la comunidad afroantillana que participaron en la construcción del Canal, ubicada muy cerca de las esclusas de Miraflores por donde pasaron cerca de un millón de visitantes durante el año fiscal 2014, empieza a incrustarse lentamente sobre el Parque Metropolitano que, sin disimulo, lo abraza como parte de su extensión.
Las razones de ese abierto acercamiento entre el Parque Metropolitano y el parque del recuerdo que amenaza con convertirse en una sola pieza de bosque responde a un “descuido histórico” que ahora pesa sobre la Dirección de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (Inac), concluyen los responsables del mantenimiento del panteón.
En el “Silver”, Benigno Alvarado es el capataz. De lunes a viernes dirige un batallón que compone él y Fulgencio Marín -jornaleros que a sol y agua y ayudados por un machete se les encomendó la tarea de limpiar el perímetro que semeja a un potrero. Ambos se fajan a diario con la maleza para que no les pise los talones. “Acuérdese que son 22 hectáreas, y mientras limpiamos un área y regresamos, la hierba está como si nada”, cuenta Marín.
La carencia de personal para mantener el área modesta como se merecen los héroes del “Silver” es el principal reto. Para ese par de trabajadores sin ese pie de fuerza, los deseos de crear un área memorial seguirá en letra muerta .
El documento no solo se limitó a declarar el sitio como patrimonio histórico, sino que además le encomendó al Inac la tarea de “administrar, conservar y preservar con funciones sin fines de lucro y con personería jurídica los lugares declarados en la ley como patrimonio histórico”. También se consideró crear un Parque Conmemorativo de la Comunidad Silver. Construido el parque se deberían desarrollar actividades culturales, educativas, turísticas y otras que den testimonio del pasado panameño.
Sin recursos
Después de dos años de confiar la tarea, las autoridades no vislumbran respuesta concreta que a corto plazo saque del “cementerio” aquel lugar de descanso.
El grito silencioso de los héroes del “Silver” llegó hasta el Palacio de las Garzas. El 15 de agosto de este año, el presidente Juan Carlos Varela visitó el sitio, y como primera respuesta a la dejadez prometió la contratación de dos unidades nuevas para el mantenimiento, pero a la fecha la planilla de trabajadores no ha sufrido modificación.
“Para el 2015, a menos que sea a través de un crédito extraordinario o del apoyo económico de los países que tienen héroes en ese panteón, podría iniciarse un agresivo plan de mantenimiento”, dijo Wilhelm Franqueza, director de Patrimonio Histórico.
La aspiración no es en vano, allí reposan los restos de 37 nacionalidades de hombres y mujeres que participaron en la Segunda Guerra Mundial y en las labores de construcción del Canal.
Pero igual que en 1964 cuando estudiantes panameños lucharon por defender la soberanía, pareciera que sin éxito las condiciones siguen indelebles.
En un área de terreno de siete hectáreas, a la vista prevalece el Gold Roll y el Silver Roll - diferencia entre los trabajadores norteamericanos y los de Panamá y el Caribe. Un siglo después, una cerca de ciclón hace las veces de frontera entre el cementerio norteamericanos y los del Silver. En el primero se enarbola el emblema de los Estados Unidos y es visitado por presidentes y autoridades del Gobierno norteamericano; y como tal se maneja bajo custodia y mantenimiento privado las 24 horas.
En el segundo, las condiciones son distintas. El lugar está echado a su suerte, entre matorrales y arbustos que son utilizados como el sitio perfecto para actos de santería. “Hemos encontrado de todo... desde pollos muertos con velas por dentro, muñequitos puya puya y cabezas de oveja, que con el tiempo se convierten en basura”, comparte Marín.
Por lo pronto, en el cementerio todos son bienvenidos. Los fines de semana, personal de mantenimiento del área revertida, del Ministerio de Economía y Finanzas y Sistema de Protección Institucional hacen sus aportes que le alivianan la carga al par de trabajadores.
Aparicio González, de 76 años, halló en Corozal un sitio de trabajo. “Yo hago camaroncitos diarios, uno que otro familiar me contacta y pide que limpie una tumba... el día no llega a $10, pero sirve para el café y matar tiempo”, contó el abuelo.
De los inconvenientes está consciente Franqueza, “pero es que cuando se creó el decreto no se destinaron los recursos para eso”.
Aun así, dice que en tres meses de estar en el cargo se armó un plan en dos etapas que en inversión supera los $600,000. Para mantener decorosa el área y honrar a los héroes con un Monumento Memorial donde se destaquen los nombres de aquellos guerreros que aportaron sus vidas. La primera etapa del proyecto caminaría en firme con inversión durante el 2015.
La prevalencia del ‘silver roll’ y el ‘gold roll’ en pleno siglo XXI
- Las autoridades no han logrado igualar las condiciones de los héroes panameños con los héroes norteamericanos
- 22 hectáreas de terreno patrimonial están abandonadas.
2,000 familiares de los fallecidos podrían estar al día en sus cuentas de mantenimiento, de los 7,000 que están en el cementerio de Corozal.
$30 es la anualidad fijada de impuesto, cuyo dinero va directo al arca del Inac.

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