Boda rea.
El príncipe heredero de Luxemburgo se casó ante la realeza de todo el mundo
Publicado 2012/10/20 10:57:00
- Luxemburgo/EFE
Guillermo, de 30 años, y Stéphanie, perteneciente a una de las familias más aristocráticas de Bélgica.
El príncipe heredero del Gran Ducado de Luxemburgo, Guillermo de Nassau y Borbón de Parma contrajo hoy matrimonio religioso con Stéphanie de Lannoy, en una ceremonia a la que asistieron miembros de la realeza de todo el mundo.
Guillermo, de 30 años, y Stéphanie, perteneciente a una de las familias más aristocráticas de Bélgica, se han dado el sí quiero en la Catedral de Nuestra Señora de Luxemburgo, en una boda religiosa oficiada por el Arzobispo Jean-Claude Hollerich y en la que se han congregado representantes de las casas reales reinantes y no reinantes.
La novia llegó a la catedral sonriente y puntual en el soleado día de otoño que luce hoy en Luxemburgo, en un automóvil Daimler DS 420 de color azul propiedad de la Familia Gran Ducal.
Stéphanie, hija de los Condes de Lannoy de Bélgica, se convirtió en princesa de Luxemburgo el viernes, tras el enlace civil con Guillermo, el heredero del Gran Ducado.
Stéphanie ha optado por un vestido clásico de color champán, velo de 5 metros de seda tul y una tiara de 260 brillantes que pertenece a la familia de la novia y es obra de la firma Althenloh de Bruselas.
El traje, del diseñador libanés Elie Saab, contaba con bordados en hilo de plata, de corte barco al frente, un gran escote en la espalda y manga larga francesa.
Guillermo, de 30 años, y Stéphanie, perteneciente a una de las familias más aristocráticas de Bélgica, se han dado el sí quiero en la Catedral de Nuestra Señora de Luxemburgo, en una boda religiosa oficiada por el Arzobispo Jean-Claude Hollerich y en la que se han congregado representantes de las casas reales reinantes y no reinantes.
La novia llegó a la catedral sonriente y puntual en el soleado día de otoño que luce hoy en Luxemburgo, en un automóvil Daimler DS 420 de color azul propiedad de la Familia Gran Ducal.
Stéphanie, hija de los Condes de Lannoy de Bélgica, se convirtió en princesa de Luxemburgo el viernes, tras el enlace civil con Guillermo, el heredero del Gran Ducado.
Stéphanie ha optado por un vestido clásico de color champán, velo de 5 metros de seda tul y una tiara de 260 brillantes que pertenece a la familia de la novia y es obra de la firma Althenloh de Bruselas.
El traje, del diseñador libanés Elie Saab, contaba con bordados en hilo de plata, de corte barco al frente, un gran escote en la espalda y manga larga francesa.

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