El renacimiento de una nación
Publicado 1999/11/28 00:00:00
- REDACCION
La variedad de actividades y lugares por visitar es extensa. Se puede esquiar en las estaciones tradicionales o construidas especialmente a no ser que uno prefiera descansar bajo el sol en las playas del Mar Negro, comparables a las del Mediterráneo. Si lo prefiere, puede pasear para admirar la naturaleza, donde corren ríos claros, o tomar un barco y navegar en los 5,640 km2 de las aguas infinitas del Delta del Danubio, de los cuales 4,346 km2. se encuentran en Rumania, para observar pelícanos y otras aves únicas entre islas de cañas flotantes. No deje también de admirar la arquitectura, los museos y las galerías de las ciudades.
UNA HISTORIA LEGENDARIA
El propio nombre de "Rumania" nos recuerda que la antigua Roma ejerció una influencia decisiva en este país donde todavía quedan monumentos de aquella época: fortalezas feudales, monasterios bizantinos "pintados" y casas de aldea adornadas. El Castillo de "Drácula" es tan sólo uno entre muchos más castillos y palacios fascinantes.
FOLCLOR Y TRADICIONES
Las fiestas populares de Transilvania son la expresión auténtica de la cumbre local, y no una creación destinada sólo a los turistas. Cuando compre artesanías locales como tallas de madera o cerámicas - recuerde que son objetos utilitarios, y no simples recuerdos. Es importante destacar la cultura rural llena de vitalidad, de la cual durante decenios poco se supo en el exterior.
¡Pero el patrimonio rumano no se limita al arte popular! Su capital Bucarest solía llamarse el "Pequeño París", ¡ y con razón! Hoy en día, óperas y conciertos de primera categoría, exposiciones artísticas permanentes, tales como la del escultor Brancusi, bellos museos y galerías son ejemplos de la sensibilidad artística de la nueva Rumania.
INSTALACIONES MODERNAS Y PRECIOS ATRACTIVOS
Hoteles y restaurantes, buenas comunicaciones interiores por avión, tren y bus, y precios económicos hacen aún más atractiva su visita a Rumania, donde hasta ir a la ópera resulta a buen precio, ¡y qué decir de su gastronomía y excelentes vinos! Rumania se transforma. Venga y compruébelo Ud.
UN PAIS PARA DISFRUTAR
Herencias de un pasado turbulento e inspirador
Bien sea por las leyendas del Conde Drácula por sus verdaderas historias, el pasado de Rumania siempre fue apasionante. Su herencia cobra vida cuando uno visita los castillos con garitas y las iglesias de madera con sus techos altos en Transilvania, admira los tesoros artísticos en los monasterios de Bucovina, que datan el siglo XVI, o escucha, hechizado, la "Rapsodia rumana" del compositor George Enescu, quien se hace el intérprete brillante de los temas folklóricos. Más que todo, la antigua Roma ejerció la influencia más decisiva sobre el desarrollo del país.
SEISCIENTOS MIL AÑOS DE HISTORIA
Desde 600,000 años a.J. han sido habitadas las montañas de los Cárpatos. Aunque ya había colonias griegas en la costa del Mar Negro en el siglo VI a.J., el primer reino centralizado fue el de un pueblo de Tracia llamado los Dacios. Esta civilización dacia alcanzó su apogeo bajo el reino de Decébalus, quien fue finalmente derrocado por las legiones romanas del Emperador Trajano en el año 106. Luego siguieron la colonización romana y los matrimonios mixtos: y la población se convirtió al cristianismo. En el año 271, las Legiones se retiraron y fueron entonces 1,000 años de invasiones esporádicas, seguidas por más siglos aún de agresión turca y rusa. De una manera u otra, pasaron por encima de la civilización daco-romana y el caluroso patrimonio latino ancestral de Rumania sobrevivió.
LA APARICION DE LOS PRINCIPADOS
Se menciona a los "Rumanos" por primera vez en los años 1160, y poco después aparecieron los principados de Valaquia y Moldavia. Una sucesión de jefes nobles resistieron a los Turcos, destacándose el Príncipe Mircea el Viejo, el Príncipe Vlad Tepes (el Emperador) y Esteban el Grande de Modavia, quien edificó cerca de 50 monasterios y moldeó la cultura moldava. En el siglo XVI, Miguel el Valiente unió las tres provincias y rechazó a los Turcos. En muchos aspectos, los siglos XV y XVI fueron una época de oro para la arquitectura y el arte.
NACIMIENTO DE UNA NACION
Después de la muerte de Miguel el Valiente en 1601, siguieron dos siglos y medio de conflictos, durante los cuales poco a poco nació un sentido rumano de nación. En 1859, los dos principados de Valaquia y Moldavia se unieron, y se denominaron Rumania a partir de 1862. El país se convirtió en una monarquía en 1881 y sólo fue en 1918 que se realizó la unión entre las provincias rumanas históricas. Después de 1945, los Rusos destituyeron al rey e instalaron el comunismo. Luego, la revolución de diciembre de 1989 puso nuevamente y con firmeza a Rumania en la Europa democrática. El resultado más obvio de aquello es que la amabilidad y la generosidad ancestrales de los Rumanos se reafirmaron, lo que los visitantes apreciarán rápidamente.
UNA DIVERSIDAD CULTURAL INSPIRADORA
Tal pasado sólo podía resultar en una gran variedad de realizaciones artísticas y culturales. Se destacan tres principales corrientes y cualquiera, viajando por Rumania, no puede dejar de ver ejemplos magníficos de ellas.
ARTESANIAS Y GASTRONOMIA AL ESTILO CAMPESINOS
La arquitectura de las aldeas, las artesanías y la gastronomía tradicionales de Rumania constituyen por sí mismas una cultura llena de vitalidad. Se destacan los portales finamente esculpidos de las casas de Transilvania, las lindas iglesias de madera, la variedad de los trajes regionales y la excelencia de las artesanías. Las cerámicas y la alfarería, las alfombras tejidas, los iconos y las tallas de madera se añaden a la gastronomía local y a los vinos de buen sabor. Cocinar es todo un arte también y los Rumanos hacen buen uso de sus champiñones y verduras, su carne de cerdo, pollo y res, en platos a veces picantes con sabor oriental.
MECENAZGO PRINCIPESCO
Las familias de la nobleza rumana fueron grandes edificadoras y mecenas. Existen numerosos castillos medievales, unos de cuentos de hadas, tales como Bran, otros imaginativamente franceses, como Corvin, mientras que los estilos del Renacimiento y barroco fueron adaptados a una realidad típicamente rumana por Constantin Brandoveanu, gobernante de Valaquia a finales del siglo XVII.
ARTE Y MUSICA ACTUAL
En los siglos XIX y XX, el sentido nacional se combinó con una profusión de talentos artísticos. El autor de teatro Eugenio Ionesco, el escultor Constantin Brancusi, y el compositor George Enescu son sólo unos ejemplos. Su talento, y él de sus sucesores, pueden expresarse libremente en los conciertos, las óperas, las galerías y las exposiciones. El patrimonio cultural de Rumania está lleno de vida, tanto en lo que se refiere a bellas artes como al arte popular.
BUCAREST, CIUDAD DE BULEVARES Y PARQUES
La capital de Rumania, centro nacional de la vida cultural y económica, fue fundada hace más de 500 años y es el punto de partida natural para visitar el país. En los años 1930, sus bulevares bordeados de árboles y arquitectura de fin de siglo le valieron el apodo de "Pequeña París". Hasta hay un Arco de Triunfo en el elegante Soseaua Kiseleff, más largo aún que los Campos Elíseos y cubierto de flores en la primavera.
A pesar de las reconstrucciones macizas de los años 1980, Bucarest sigue siendo una ciudad jardín, verde y agradable, con sus cafés al aire libre en el verano y sus paseos en barco en los lagos y ríos.
DESCUBRIR LAS CIUDADES
Es fácil ubicarse en Bucarest. El metro ofrece una tarifa única y cubre la mayor parte de la ciudad. Los grandes bulevares van de norte a sur, desde el Arcul de Triumf (Arco de Triunfo) hasta el Centrul Civic (Centro Cívico), y se cruzan con otros que van de este a oeste. La Calea Victoriei - continuación de Soseaua Kiseleff - es el lugar de moda donde pasean los ciudadanos en las noches de verano; allá se encuentran elegantes edificios públicos tales como el Museo Nacional de Historia y - más prácticamente - los Correos principales, y hacia el extremo sur, el hermoso Parcul Cismigiu (Parque Cismigiu). El Bulevardul Magheru, donde se sitúan las agencias de viajes, las compañías aéreas, los cines y los hoteles, sigue una trayectoria paralela a la de Calea Victoriei.
UNA MEZCLA ECLECTICA DE ESTILOS
Quedará sorprendido por la mezcla ecléctica de arquitectura de la ciudad, que va desde Curtea Veche, los vestigios del palacio del siglo XV del Príncipe Vlad Tepes - fundador de la ciudad así como modelo de "Drácula" - hasta las iglesias ortodoxas, las mansiones del Segundo Imperio, la arquitectura stalinista impasible de la época comunista y la colosal Casa del Parlamento con sus 6,000 habitaciones, que es el segundo edificio del mundo por su tamaño, después del Pentágono. Bucarest siempre es bella.
LO QUE SE DEBE VER
Los museos de Bucarest son un destino por sí mismos, particularmente el Muzeul Satului (Museo de las Aldeas) que está al aire libre, en el Parque Herastrau, cerca del Arcul de Triumf. Allá están representadas la arquitectura de las Aldeas y las artesanías de toda Rumania, incluyendo las iglesias de madera del Maramures.
No deje de visitar el Museo nacional de Arte, antiguamente Palacio real; el Museo nacional de Historia, situado en Calea Victoriei, que alberga la magnífica colección de plata del Tesoro; y Curtea Veche, con su pequeña iglesia adornada del siglo XVI. No muy lejos se encuentra la espléndida Iglesia del Patriarcado, construida en 1657 que fue preservada en medio de los edificios modernos del Centrul Civic, formando así un contraste interesante. No se olvide tampoco de visitar la Iglesia Stavropoleos, cerca de Curtea Veche, verdadera joya de la arquitectura rumana ortodoxa. Si tiene la suerte de encontrarse en una de esas iglesias durante un bautismo o una boda, presenciará un ritual verdaderamente inolvidable.
LA BOHEMIA EN BUCAREST
La vida artística de la ciudad inspiró su apodo parisino, y está tan llena de vitalidad hoy como siempre. El programa de la Opera siempre ofrece un repertorio clásico - Puccini, Verdi, Rossini, Mozart... El espléndido edificio neoclásico del Atheneul Roman (Ateneo rumano) le presta la gracia de su escenario a los conciertos de nivel internacional de la Orquesta filarmónica George Enescu... a precios que sólo representan una parte de lo que pagaría en otro lugar.
EL CENTRO Y SUS ENCANTOS
A cualquier turista le gusta hacer compras, y los almacenes se encuentran alrededor de la Piata Unirii y en los grandes bulevares. También es de notar el distrito del bazar con sus pequeños comerciantes que prosperan en las calles estrechas alrededor de la Strada Lipscani, cerca de Curtea Veche. Sus especialidades son, entre otras, las cerámicas, la cristalería, la mantelería y las tallas de madera local. Una visita al bullicioso Mercado de las Pulgas de Talcioc, abierto los domingos a orillas del río Dambovita, constituye asimismo una experiencia inolvidable.
Los restaurantes de la capital recobran un nuevo ímpetu, la carne de res, de pollo o de cerdo son la base de muchos platos, con una variedad de pasteles. Anime su comida con vinos rumanos, después de haber probado, de aperitivo, la bebida nacional: el brandy de ciruela (Tuica). Los precios son muy económicos y el ambiente en los bares, restaurantes y discotecas muy acogedor, amenizado por el ritmo de la música zíngara. Los Rumanos son un pueblo cariñoso y le gusta divertirse. ¡Quienes vienen disfrutan de una buena acogida!
LOS ALREDEDORES DE LA CIUDAD
Bucarest está rodeada por lagos y bosques, en medio de los cuales se encuentran antiguos palacios y monasterios. El Monasterio Snagov, con sus torres, que data del año 1408, es muy apreciado por los Rumanos y se puede ir en canoa en el lago cercano. Asimismo se puede visitar el elegante Palacio Mogosoaia, del siglo XVIII, situado tan sólo a 14 km. al norte, en el Lago Mogosoaia. Estas sólo son algunas de las muchas posibilidades. Pida información a su hotel o a las agencias de viajes.
ESTACIONES VERANIEGAS DEL MAR NEGRO
Vacaciones al estilo mediterráneo en lindas playas
Un excelente clima desde la primavera hasta el otoño y kilómetros de playas de arena dorada hacen de la costa rumana del Mar Negro el destino ideal para vacaciones en la playa. Lo tiene todo: hoteles e instalaciones modernas, una vida nocturna activa, una amplia gama de deportes y muchísimos atractivos en el interior, desde castillo hasta viñedos. Ahora que el país avanza firmemente hacia un nuevo futuro, el Mar Negro vuelve a ocupar un puesto en el mundo del turismo europeo.
FAUNA Y DEPORTES ACUATICOS
La costa rumana del Mar Negro se extiende sobre 245 km, desde las reservas naturales del Delta del Danubio, fascinantes e intactas, hasta los numerosos centros de vacaciones que ofrecen múltiples actividades de ocio. Estas dos regiones son muy distintas: mientras el Delta está estrictamente preservado, los 72 km. de la costa sur se han desarrollado en una multiplicidad de estaciones veraniegas con Spas destinados a gente de todas las edades e intereses, desde niños pequeños hasta abuelos. Pueden disfrutar de las estructuras turísticas y transportes de la ciudad de Constanta. Además, el hecho de que el Mar Negro no tiene casi mareas, permite nadar con tranquilidad.
CONSTANTA
Constante, con su aeropuerto internacional, su puerto floreciente, sus trenes expresos desde Bucarest (2 1/2 horas) y sus 2,500 años de historia - (allí vivió el poeta romano Ovidio) - es típicamente el centro cosmopólita para vacaciones en la playa. Asimismo cabe mencionar los hoteles, las tiendas, los monumentos antiguos, el magnífico casino sobre el mar y los interesantes museos. Se puede llegar fácilmente a todas las estaciones veraniegas del Mar Negro, tanto por tren como por bus.
MAMAIA
Situada hacia el norte, entre una maravillosa playa de arena increíblemente fina de unos 7 km. y un lago, Mamaia es la mayor estación veraniega cerca de Constanta. Está concebida especialmente para las familias con niños. Desde mayo hasta septiembre, se practican deportes tales como buceo y paracaídas en ascensión. Restaurantes, bares y discotecas animan las noches. Es fácil organizar excursiones a aldeas típicas, a las ruinas de la antigua fortaleza griega de Histria y al Delta del Danubio.
EL SUR DE CONSTANTA-BELLEZAS Y DIOSES
A partir de Constanta, una franja de 50 km. de arena fina se extiende hasta la frontera con Bulgaria; allí están ubicadas varias estaciones que poéticamente llevan nombres de mujeres y dioses míticos.
EL ESPLENDOR DEL MAR NEGRO
Entre los más populares se destacan Neptun y Olimp, edificados para el placer de los ricos de la época comunista; ahora ofrecen chalets lujosos y excelentes hoteles, algunos en las playas y otros en el tranquilo bosque de Comorova, entre la costa y el lago. Los visitantes perspicaces pueden jugar al tenis y a otros deportes y disfrutar de restaurantes al aire libre, discotecas y cabarets.
VACACIONES ECOMICAS PARA JOVENES
Hacia el sur, los centros de Jupiter, Cap Aurora, Venus y Saturn ofrecen una variedad de hoteles, sitios para acampar y alojamientos para alquilar a precios baratos; Costinesti es típicamente una estación para jóvenes, con instalaciones básicas y una multitud de distracciones informales.
MANGALIA Y SUS FAMOSOS TRATAMIENTOS TERAPEUTICOS
La ciudad fortificada de Callatis, del siglo VI a.J., es hoy en día el balneario de Mangalia, con un hotel para tratamientos especiales. Este lugar, como Eforie Nord, Eforie Sud y el Spa de Neptun, ofrece una gran variedad de curas terapéuticas, baños de barro, ricos en minerales, talasoterapia y los famosos tratamientos rumanos Gerovital, conocidos en el mundo entero. El personal médico es altamente calificado, las clínicas y los consultorios están abiertos todo el año. Se puede combinar un tratamiento de alta calidad con el placer de una estancia en el mar.
VISITA DE LOS ALREDEDORES
Existen varios circuitos de larga distancia al Delta del Danubio, con su avifauna y sus ríos misteriosos, a Bucovina con sus legendarios monasterios "pintados" o a Bucarest, pero en el interior y cerca, hay muchos lugares muy interesantes por visitar. Ya mencionamos las ruinas de la ciudad griega de Historia, del siglo VII a.J. En Adamclisi, a 62 km. de Constanta tierra adentro, se erige el impresionante monumento circular edificado al fin del primer siglo de nuestra era, para conmemorar la victoria del Emperador Trajano sobre los Dacios. Industrias artesanales, tales como las tallas de madera o la alfarería, florecen en las aldeas. Las colinas están cubiertas de viñedos que producen los sabrosos vinos rumanos, entre los cuales se destaca el Murfatlar, famosos en el mundo entero. En los centros folklóricos, se admiran los trajes tradicionales. Y si tiene Ud. ganas de penetrar el corazón de la calurosa acogida de los Rumanos, puede participar en las fiestas rumanas y disfrutar de la exquisita gastronomía local, del brandy de ciruela, de la música y de los bailes, que quedarán grabados en su memoria como el recuerdo alegre de unas vacaciones en el mar distintas de las demás.
UNA HISTORIA LEGENDARIA
El propio nombre de "Rumania" nos recuerda que la antigua Roma ejerció una influencia decisiva en este país donde todavía quedan monumentos de aquella época: fortalezas feudales, monasterios bizantinos "pintados" y casas de aldea adornadas. El Castillo de "Drácula" es tan sólo uno entre muchos más castillos y palacios fascinantes.
FOLCLOR Y TRADICIONES
Las fiestas populares de Transilvania son la expresión auténtica de la cumbre local, y no una creación destinada sólo a los turistas. Cuando compre artesanías locales como tallas de madera o cerámicas - recuerde que son objetos utilitarios, y no simples recuerdos. Es importante destacar la cultura rural llena de vitalidad, de la cual durante decenios poco se supo en el exterior.
¡Pero el patrimonio rumano no se limita al arte popular! Su capital Bucarest solía llamarse el "Pequeño París", ¡ y con razón! Hoy en día, óperas y conciertos de primera categoría, exposiciones artísticas permanentes, tales como la del escultor Brancusi, bellos museos y galerías son ejemplos de la sensibilidad artística de la nueva Rumania.
INSTALACIONES MODERNAS Y PRECIOS ATRACTIVOS
Hoteles y restaurantes, buenas comunicaciones interiores por avión, tren y bus, y precios económicos hacen aún más atractiva su visita a Rumania, donde hasta ir a la ópera resulta a buen precio, ¡y qué decir de su gastronomía y excelentes vinos! Rumania se transforma. Venga y compruébelo Ud.
UN PAIS PARA DISFRUTAR
Herencias de un pasado turbulento e inspirador
Bien sea por las leyendas del Conde Drácula por sus verdaderas historias, el pasado de Rumania siempre fue apasionante. Su herencia cobra vida cuando uno visita los castillos con garitas y las iglesias de madera con sus techos altos en Transilvania, admira los tesoros artísticos en los monasterios de Bucovina, que datan el siglo XVI, o escucha, hechizado, la "Rapsodia rumana" del compositor George Enescu, quien se hace el intérprete brillante de los temas folklóricos. Más que todo, la antigua Roma ejerció la influencia más decisiva sobre el desarrollo del país.
SEISCIENTOS MIL AÑOS DE HISTORIA
Desde 600,000 años a.J. han sido habitadas las montañas de los Cárpatos. Aunque ya había colonias griegas en la costa del Mar Negro en el siglo VI a.J., el primer reino centralizado fue el de un pueblo de Tracia llamado los Dacios. Esta civilización dacia alcanzó su apogeo bajo el reino de Decébalus, quien fue finalmente derrocado por las legiones romanas del Emperador Trajano en el año 106. Luego siguieron la colonización romana y los matrimonios mixtos: y la población se convirtió al cristianismo. En el año 271, las Legiones se retiraron y fueron entonces 1,000 años de invasiones esporádicas, seguidas por más siglos aún de agresión turca y rusa. De una manera u otra, pasaron por encima de la civilización daco-romana y el caluroso patrimonio latino ancestral de Rumania sobrevivió.
LA APARICION DE LOS PRINCIPADOS
Se menciona a los "Rumanos" por primera vez en los años 1160, y poco después aparecieron los principados de Valaquia y Moldavia. Una sucesión de jefes nobles resistieron a los Turcos, destacándose el Príncipe Mircea el Viejo, el Príncipe Vlad Tepes (el Emperador) y Esteban el Grande de Modavia, quien edificó cerca de 50 monasterios y moldeó la cultura moldava. En el siglo XVI, Miguel el Valiente unió las tres provincias y rechazó a los Turcos. En muchos aspectos, los siglos XV y XVI fueron una época de oro para la arquitectura y el arte.
NACIMIENTO DE UNA NACION
Después de la muerte de Miguel el Valiente en 1601, siguieron dos siglos y medio de conflictos, durante los cuales poco a poco nació un sentido rumano de nación. En 1859, los dos principados de Valaquia y Moldavia se unieron, y se denominaron Rumania a partir de 1862. El país se convirtió en una monarquía en 1881 y sólo fue en 1918 que se realizó la unión entre las provincias rumanas históricas. Después de 1945, los Rusos destituyeron al rey e instalaron el comunismo. Luego, la revolución de diciembre de 1989 puso nuevamente y con firmeza a Rumania en la Europa democrática. El resultado más obvio de aquello es que la amabilidad y la generosidad ancestrales de los Rumanos se reafirmaron, lo que los visitantes apreciarán rápidamente.
UNA DIVERSIDAD CULTURAL INSPIRADORA
Tal pasado sólo podía resultar en una gran variedad de realizaciones artísticas y culturales. Se destacan tres principales corrientes y cualquiera, viajando por Rumania, no puede dejar de ver ejemplos magníficos de ellas.
ARTESANIAS Y GASTRONOMIA AL ESTILO CAMPESINOS
La arquitectura de las aldeas, las artesanías y la gastronomía tradicionales de Rumania constituyen por sí mismas una cultura llena de vitalidad. Se destacan los portales finamente esculpidos de las casas de Transilvania, las lindas iglesias de madera, la variedad de los trajes regionales y la excelencia de las artesanías. Las cerámicas y la alfarería, las alfombras tejidas, los iconos y las tallas de madera se añaden a la gastronomía local y a los vinos de buen sabor. Cocinar es todo un arte también y los Rumanos hacen buen uso de sus champiñones y verduras, su carne de cerdo, pollo y res, en platos a veces picantes con sabor oriental.
MECENAZGO PRINCIPESCO
Las familias de la nobleza rumana fueron grandes edificadoras y mecenas. Existen numerosos castillos medievales, unos de cuentos de hadas, tales como Bran, otros imaginativamente franceses, como Corvin, mientras que los estilos del Renacimiento y barroco fueron adaptados a una realidad típicamente rumana por Constantin Brandoveanu, gobernante de Valaquia a finales del siglo XVII.
ARTE Y MUSICA ACTUAL
En los siglos XIX y XX, el sentido nacional se combinó con una profusión de talentos artísticos. El autor de teatro Eugenio Ionesco, el escultor Constantin Brancusi, y el compositor George Enescu son sólo unos ejemplos. Su talento, y él de sus sucesores, pueden expresarse libremente en los conciertos, las óperas, las galerías y las exposiciones. El patrimonio cultural de Rumania está lleno de vida, tanto en lo que se refiere a bellas artes como al arte popular.
BUCAREST, CIUDAD DE BULEVARES Y PARQUES
La capital de Rumania, centro nacional de la vida cultural y económica, fue fundada hace más de 500 años y es el punto de partida natural para visitar el país. En los años 1930, sus bulevares bordeados de árboles y arquitectura de fin de siglo le valieron el apodo de "Pequeña París". Hasta hay un Arco de Triunfo en el elegante Soseaua Kiseleff, más largo aún que los Campos Elíseos y cubierto de flores en la primavera.
A pesar de las reconstrucciones macizas de los años 1980, Bucarest sigue siendo una ciudad jardín, verde y agradable, con sus cafés al aire libre en el verano y sus paseos en barco en los lagos y ríos.
DESCUBRIR LAS CIUDADES
Es fácil ubicarse en Bucarest. El metro ofrece una tarifa única y cubre la mayor parte de la ciudad. Los grandes bulevares van de norte a sur, desde el Arcul de Triumf (Arco de Triunfo) hasta el Centrul Civic (Centro Cívico), y se cruzan con otros que van de este a oeste. La Calea Victoriei - continuación de Soseaua Kiseleff - es el lugar de moda donde pasean los ciudadanos en las noches de verano; allá se encuentran elegantes edificios públicos tales como el Museo Nacional de Historia y - más prácticamente - los Correos principales, y hacia el extremo sur, el hermoso Parcul Cismigiu (Parque Cismigiu). El Bulevardul Magheru, donde se sitúan las agencias de viajes, las compañías aéreas, los cines y los hoteles, sigue una trayectoria paralela a la de Calea Victoriei.
UNA MEZCLA ECLECTICA DE ESTILOS
Quedará sorprendido por la mezcla ecléctica de arquitectura de la ciudad, que va desde Curtea Veche, los vestigios del palacio del siglo XV del Príncipe Vlad Tepes - fundador de la ciudad así como modelo de "Drácula" - hasta las iglesias ortodoxas, las mansiones del Segundo Imperio, la arquitectura stalinista impasible de la época comunista y la colosal Casa del Parlamento con sus 6,000 habitaciones, que es el segundo edificio del mundo por su tamaño, después del Pentágono. Bucarest siempre es bella.
LO QUE SE DEBE VER
Los museos de Bucarest son un destino por sí mismos, particularmente el Muzeul Satului (Museo de las Aldeas) que está al aire libre, en el Parque Herastrau, cerca del Arcul de Triumf. Allá están representadas la arquitectura de las Aldeas y las artesanías de toda Rumania, incluyendo las iglesias de madera del Maramures.
No deje de visitar el Museo nacional de Arte, antiguamente Palacio real; el Museo nacional de Historia, situado en Calea Victoriei, que alberga la magnífica colección de plata del Tesoro; y Curtea Veche, con su pequeña iglesia adornada del siglo XVI. No muy lejos se encuentra la espléndida Iglesia del Patriarcado, construida en 1657 que fue preservada en medio de los edificios modernos del Centrul Civic, formando así un contraste interesante. No se olvide tampoco de visitar la Iglesia Stavropoleos, cerca de Curtea Veche, verdadera joya de la arquitectura rumana ortodoxa. Si tiene la suerte de encontrarse en una de esas iglesias durante un bautismo o una boda, presenciará un ritual verdaderamente inolvidable.
LA BOHEMIA EN BUCAREST
La vida artística de la ciudad inspiró su apodo parisino, y está tan llena de vitalidad hoy como siempre. El programa de la Opera siempre ofrece un repertorio clásico - Puccini, Verdi, Rossini, Mozart... El espléndido edificio neoclásico del Atheneul Roman (Ateneo rumano) le presta la gracia de su escenario a los conciertos de nivel internacional de la Orquesta filarmónica George Enescu... a precios que sólo representan una parte de lo que pagaría en otro lugar.
EL CENTRO Y SUS ENCANTOS
A cualquier turista le gusta hacer compras, y los almacenes se encuentran alrededor de la Piata Unirii y en los grandes bulevares. También es de notar el distrito del bazar con sus pequeños comerciantes que prosperan en las calles estrechas alrededor de la Strada Lipscani, cerca de Curtea Veche. Sus especialidades son, entre otras, las cerámicas, la cristalería, la mantelería y las tallas de madera local. Una visita al bullicioso Mercado de las Pulgas de Talcioc, abierto los domingos a orillas del río Dambovita, constituye asimismo una experiencia inolvidable.
Los restaurantes de la capital recobran un nuevo ímpetu, la carne de res, de pollo o de cerdo son la base de muchos platos, con una variedad de pasteles. Anime su comida con vinos rumanos, después de haber probado, de aperitivo, la bebida nacional: el brandy de ciruela (Tuica). Los precios son muy económicos y el ambiente en los bares, restaurantes y discotecas muy acogedor, amenizado por el ritmo de la música zíngara. Los Rumanos son un pueblo cariñoso y le gusta divertirse. ¡Quienes vienen disfrutan de una buena acogida!
LOS ALREDEDORES DE LA CIUDAD
Bucarest está rodeada por lagos y bosques, en medio de los cuales se encuentran antiguos palacios y monasterios. El Monasterio Snagov, con sus torres, que data del año 1408, es muy apreciado por los Rumanos y se puede ir en canoa en el lago cercano. Asimismo se puede visitar el elegante Palacio Mogosoaia, del siglo XVIII, situado tan sólo a 14 km. al norte, en el Lago Mogosoaia. Estas sólo son algunas de las muchas posibilidades. Pida información a su hotel o a las agencias de viajes.
ESTACIONES VERANIEGAS DEL MAR NEGRO
Vacaciones al estilo mediterráneo en lindas playas
Un excelente clima desde la primavera hasta el otoño y kilómetros de playas de arena dorada hacen de la costa rumana del Mar Negro el destino ideal para vacaciones en la playa. Lo tiene todo: hoteles e instalaciones modernas, una vida nocturna activa, una amplia gama de deportes y muchísimos atractivos en el interior, desde castillo hasta viñedos. Ahora que el país avanza firmemente hacia un nuevo futuro, el Mar Negro vuelve a ocupar un puesto en el mundo del turismo europeo.
FAUNA Y DEPORTES ACUATICOS
La costa rumana del Mar Negro se extiende sobre 245 km, desde las reservas naturales del Delta del Danubio, fascinantes e intactas, hasta los numerosos centros de vacaciones que ofrecen múltiples actividades de ocio. Estas dos regiones son muy distintas: mientras el Delta está estrictamente preservado, los 72 km. de la costa sur se han desarrollado en una multiplicidad de estaciones veraniegas con Spas destinados a gente de todas las edades e intereses, desde niños pequeños hasta abuelos. Pueden disfrutar de las estructuras turísticas y transportes de la ciudad de Constanta. Además, el hecho de que el Mar Negro no tiene casi mareas, permite nadar con tranquilidad.
CONSTANTA
Constante, con su aeropuerto internacional, su puerto floreciente, sus trenes expresos desde Bucarest (2 1/2 horas) y sus 2,500 años de historia - (allí vivió el poeta romano Ovidio) - es típicamente el centro cosmopólita para vacaciones en la playa. Asimismo cabe mencionar los hoteles, las tiendas, los monumentos antiguos, el magnífico casino sobre el mar y los interesantes museos. Se puede llegar fácilmente a todas las estaciones veraniegas del Mar Negro, tanto por tren como por bus.
MAMAIA
Situada hacia el norte, entre una maravillosa playa de arena increíblemente fina de unos 7 km. y un lago, Mamaia es la mayor estación veraniega cerca de Constanta. Está concebida especialmente para las familias con niños. Desde mayo hasta septiembre, se practican deportes tales como buceo y paracaídas en ascensión. Restaurantes, bares y discotecas animan las noches. Es fácil organizar excursiones a aldeas típicas, a las ruinas de la antigua fortaleza griega de Histria y al Delta del Danubio.
EL SUR DE CONSTANTA-BELLEZAS Y DIOSES
A partir de Constanta, una franja de 50 km. de arena fina se extiende hasta la frontera con Bulgaria; allí están ubicadas varias estaciones que poéticamente llevan nombres de mujeres y dioses míticos.
EL ESPLENDOR DEL MAR NEGRO
Entre los más populares se destacan Neptun y Olimp, edificados para el placer de los ricos de la época comunista; ahora ofrecen chalets lujosos y excelentes hoteles, algunos en las playas y otros en el tranquilo bosque de Comorova, entre la costa y el lago. Los visitantes perspicaces pueden jugar al tenis y a otros deportes y disfrutar de restaurantes al aire libre, discotecas y cabarets.
VACACIONES ECOMICAS PARA JOVENES
Hacia el sur, los centros de Jupiter, Cap Aurora, Venus y Saturn ofrecen una variedad de hoteles, sitios para acampar y alojamientos para alquilar a precios baratos; Costinesti es típicamente una estación para jóvenes, con instalaciones básicas y una multitud de distracciones informales.
MANGALIA Y SUS FAMOSOS TRATAMIENTOS TERAPEUTICOS
La ciudad fortificada de Callatis, del siglo VI a.J., es hoy en día el balneario de Mangalia, con un hotel para tratamientos especiales. Este lugar, como Eforie Nord, Eforie Sud y el Spa de Neptun, ofrece una gran variedad de curas terapéuticas, baños de barro, ricos en minerales, talasoterapia y los famosos tratamientos rumanos Gerovital, conocidos en el mundo entero. El personal médico es altamente calificado, las clínicas y los consultorios están abiertos todo el año. Se puede combinar un tratamiento de alta calidad con el placer de una estancia en el mar.
VISITA DE LOS ALREDEDORES
Existen varios circuitos de larga distancia al Delta del Danubio, con su avifauna y sus ríos misteriosos, a Bucovina con sus legendarios monasterios "pintados" o a Bucarest, pero en el interior y cerca, hay muchos lugares muy interesantes por visitar. Ya mencionamos las ruinas de la ciudad griega de Historia, del siglo VII a.J. En Adamclisi, a 62 km. de Constanta tierra adentro, se erige el impresionante monumento circular edificado al fin del primer siglo de nuestra era, para conmemorar la victoria del Emperador Trajano sobre los Dacios. Industrias artesanales, tales como las tallas de madera o la alfarería, florecen en las aldeas. Las colinas están cubiertas de viñedos que producen los sabrosos vinos rumanos, entre los cuales se destaca el Murfatlar, famosos en el mundo entero. En los centros folklóricos, se admiran los trajes tradicionales. Y si tiene Ud. ganas de penetrar el corazón de la calurosa acogida de los Rumanos, puede participar en las fiestas rumanas y disfrutar de la exquisita gastronomía local, del brandy de ciruela, de la música y de los bailes, que quedarán grabados en su memoria como el recuerdo alegre de unas vacaciones en el mar distintas de las demás.

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