Festival de las Muñecas en Japón
Publicado 2000/04/23 23:00:00
Desde mi llegada a Japón se han sucedido una serie de festivales folkloricos de corte ancestral que, pese a la globalización que experimenta este país del sol naciente, se mantienen vigentes en la vida del pueblo japones. Entre todos ellos, destaca uno muy especial. Se trata del Hina Matsuri celebrado en casi todo el Japón el pasado tres de marzo aunque en algunas regiones lo celebraron el tres de abril como es el caso de Kahoku Town en donde se encuentra el más famoso mercado de muñecas del Japón.
Los inicios del Hina Matsuri conocido también como el Festival de las Ninas, Día de las Ninas o simplemente como el Festival de las Muñecas datan de 400 años atrás durante el periodo Edo. Antiguamente, se colocaban muñecas de papel o paja cerca de los infantes para protegerlos de enfermedades. El día del festival éstas muñecas eran arrojadas al río para que con ellas se fueran las enfermedades. Por otra parte, las niñas de las clase alta acostumbraban a jugar con costosas muñecas. Como en toda tradición folclorica ambas costumbres se unieron con el devenir de los años dando origen al Festival de las muñecas.
En la actualidad, en los días previos al 3 de marzo, se acostumbra colocar, en un gran numero de hogares japoneses, una especie de altar para exhibir a las muñecas Hina que son miniaturas que representan la corte del antiguo imperio japones (aproximadamente 1000 años atrás en la Era Heian de la historia japonesa). Las mismas se disponen en una especie de altar de 5 a 7 peldaños cubierta con tela aterciopelada de color escarlata.
En el peldaño más alto se colocan las figuras del emperador y la emperatriz japoneses (Dairibina) con atuendos nupciales. Cabe mencionar que aunque es costumbre generalizada la de colocar la figura del emperador al lado derecho (su lugar protocolar) en el estilo Edo se coloca a la izquierda desde que una biznieta de Tokuwaga Ieyasu fue emperatriz y se comenzó a colocar su imagen en el lugar protocolar. En el siguiente peldano van tres damas de la corte. Más abajo, el lugar se reserva para los ministros: uno anciano y otro joven y seguidamente se colocan cinco musicos de la corte (goninbayashi)con sus acostumbrados y tradicionales instrumentos y finalmente tres sirvientes del emperador o tres guardias del palacio (eji). Los otros dos escalones son optativos. En ellos se pueden colocar diferentes elementos tales como un juego de té, juegos para servir sake, confites, flores de melocotones, comida e incluso otro tipo de muñecas. Estas colecciones de muñecas pasan tradicionalmente de la madre a la primera hija. Sin embargo y debido sobre todo al poco espacio de las residencias modernas, hoy en día se suele colocar, en muchos hogares, unicamente a la pareja real; aunque en muchos otros, todavía se presenta la colección completa de 15 muñecas.
En muchos almacénes de Okinawa se venden diferentes colecciones de los Hina Matsuri en diversas presentaciones desde las más sencillas a las más elegantes y costosas.
Itsuco Gima es una joven japonesa/boliviana que estudia pre escolar en Okinawa. Como parte de su entrenamiento práctico, dicta clases en un kindergarten. Allí, explica Itsuco, ella enseña a las niñas hacer con papel (origami) las clásicas muñecas; ya que las que venden en el comerció local son innaccesibles para muchas personas.
Aún hoy con toda la modernidad del siglo 21, son muchos los que creen que estas muñecas protegen a las personas de las enfermedades y que traen al hogar suerte, belleza y felicidad. Asimismo, son muchos los que piensan que las muñecas alejan a los demonios. Una fuerte creencia popular afirma que tan pronto finalice el día, las muñecas deben ser guardadas pues, mientras más duren en exhibición más tardara la niña en casarse. De hecho, Itsuko manifiesta entre risas que las solteras que viven en el Okinawa International Centre tardaran en casarse pues la colección que se exhibía en el centro se quito hasta el 6 de marzo.
Durante el día del festival se suele invitar a los amigos a departir con un vino muy liviano hecho de arroz, tortas de arroz en forma de diamante con tres capas. Una de color blanco que simboliza la nieve, la otra verde por la la hierba que empieza a brotar con el advenimiento de la primavera y la última rosada por las flores del durazno que empiezan a aparecer para esta fecha. En este día, muchas de las niñas japoneses utilizan su clásico kimono.
Este año y coincidiendo con la celebración de los 50 años de Snoppy, una compañía japonesa puso a la venta la colección completa de los personajes de la popular tira cómica ataviados con los tradicionales kimonos japoneses. El juego completo con una dimensión de 45 X 24 X 46 centimetros tiene un costo aproximado de 280 dólares en el mercado japones y es un verdadero artículo de colección.
Quisiera dar las gracias a Eduardo Pineda quien con su ayuda técnica en el intrincado mundo de la informática hizo posible el levantado y transmisión electrónica de este artículo.
Hina Matsuri mantiene, hoy como siempre, sus más profundas raices en el entorno cultural del pueblo japones brindando a propios y extraños, la oportunidad de conocer un poco más a este noble pueblo, a través de sus costumbres y tradiciones ancestrales.
Los inicios del Hina Matsuri conocido también como el Festival de las Ninas, Día de las Ninas o simplemente como el Festival de las Muñecas datan de 400 años atrás durante el periodo Edo. Antiguamente, se colocaban muñecas de papel o paja cerca de los infantes para protegerlos de enfermedades. El día del festival éstas muñecas eran arrojadas al río para que con ellas se fueran las enfermedades. Por otra parte, las niñas de las clase alta acostumbraban a jugar con costosas muñecas. Como en toda tradición folclorica ambas costumbres se unieron con el devenir de los años dando origen al Festival de las muñecas.
En la actualidad, en los días previos al 3 de marzo, se acostumbra colocar, en un gran numero de hogares japoneses, una especie de altar para exhibir a las muñecas Hina que son miniaturas que representan la corte del antiguo imperio japones (aproximadamente 1000 años atrás en la Era Heian de la historia japonesa). Las mismas se disponen en una especie de altar de 5 a 7 peldaños cubierta con tela aterciopelada de color escarlata.
En el peldaño más alto se colocan las figuras del emperador y la emperatriz japoneses (Dairibina) con atuendos nupciales. Cabe mencionar que aunque es costumbre generalizada la de colocar la figura del emperador al lado derecho (su lugar protocolar) en el estilo Edo se coloca a la izquierda desde que una biznieta de Tokuwaga Ieyasu fue emperatriz y se comenzó a colocar su imagen en el lugar protocolar. En el siguiente peldano van tres damas de la corte. Más abajo, el lugar se reserva para los ministros: uno anciano y otro joven y seguidamente se colocan cinco musicos de la corte (goninbayashi)con sus acostumbrados y tradicionales instrumentos y finalmente tres sirvientes del emperador o tres guardias del palacio (eji). Los otros dos escalones son optativos. En ellos se pueden colocar diferentes elementos tales como un juego de té, juegos para servir sake, confites, flores de melocotones, comida e incluso otro tipo de muñecas. Estas colecciones de muñecas pasan tradicionalmente de la madre a la primera hija. Sin embargo y debido sobre todo al poco espacio de las residencias modernas, hoy en día se suele colocar, en muchos hogares, unicamente a la pareja real; aunque en muchos otros, todavía se presenta la colección completa de 15 muñecas.
En muchos almacénes de Okinawa se venden diferentes colecciones de los Hina Matsuri en diversas presentaciones desde las más sencillas a las más elegantes y costosas.
Itsuco Gima es una joven japonesa/boliviana que estudia pre escolar en Okinawa. Como parte de su entrenamiento práctico, dicta clases en un kindergarten. Allí, explica Itsuco, ella enseña a las niñas hacer con papel (origami) las clásicas muñecas; ya que las que venden en el comerció local son innaccesibles para muchas personas.
Aún hoy con toda la modernidad del siglo 21, son muchos los que creen que estas muñecas protegen a las personas de las enfermedades y que traen al hogar suerte, belleza y felicidad. Asimismo, son muchos los que piensan que las muñecas alejan a los demonios. Una fuerte creencia popular afirma que tan pronto finalice el día, las muñecas deben ser guardadas pues, mientras más duren en exhibición más tardara la niña en casarse. De hecho, Itsuko manifiesta entre risas que las solteras que viven en el Okinawa International Centre tardaran en casarse pues la colección que se exhibía en el centro se quito hasta el 6 de marzo.
Durante el día del festival se suele invitar a los amigos a departir con un vino muy liviano hecho de arroz, tortas de arroz en forma de diamante con tres capas. Una de color blanco que simboliza la nieve, la otra verde por la la hierba que empieza a brotar con el advenimiento de la primavera y la última rosada por las flores del durazno que empiezan a aparecer para esta fecha. En este día, muchas de las niñas japoneses utilizan su clásico kimono.
Este año y coincidiendo con la celebración de los 50 años de Snoppy, una compañía japonesa puso a la venta la colección completa de los personajes de la popular tira cómica ataviados con los tradicionales kimonos japoneses. El juego completo con una dimensión de 45 X 24 X 46 centimetros tiene un costo aproximado de 280 dólares en el mercado japones y es un verdadero artículo de colección.
Quisiera dar las gracias a Eduardo Pineda quien con su ayuda técnica en el intrincado mundo de la informática hizo posible el levantado y transmisión electrónica de este artículo.
Hina Matsuri mantiene, hoy como siempre, sus más profundas raices en el entorno cultural del pueblo japones brindando a propios y extraños, la oportunidad de conocer un poco más a este noble pueblo, a través de sus costumbres y tradiciones ancestrales.

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