García Márquez, el "niño de 82 años" sigue siendo el rey
Publicado 2004/10/22 23:00:00
- Yessika Valdés
La gala de la obra en Panamá hubo que adelantarla una semana, debido a que fue pirateada en Colombia y vendida en las calles como pan caliente.
En un acto sin precedentes, que contó con la presencia del Primer Vicepresidente y Canciller de la República, Samuel Lewis Navarro, entre otros ministros de Estado, al igual que directores de instituciones estatales, reconocidos literatos y un selecto grupo de intelectuales, el escritor panameño Juan David Morgan presentó la obra "Memorias de mis putas tristes", del Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero.
El público disfrutó de una amena velada literaria con el toque de humor que puso en su participación cada uno de los que hizo uso de la palabra.
Rubén Blades, Director de Turismo, cantautor y amigo personal de García Márquez estuvo a cargo de la semblanza del autor. Relató cómo se conocieron y anécdotas que revelan la sencillez, picardía y otros rasgos de la personalidad de quien calificó como "un niño de 82 años". Y, cuando iba a concluir su intervención sonó su celular. Blades se lo lleva al oído y dice: "Aló, ¿Gabriel?", con lo cual arrancó carcajadas de la audiencia.
María Majela Brenes expresó que se sentía "sumamente honrada de que la sede del lanzamiento mundial de la última obra del genio de las letras, Gabriel García Márquez," sea la Biblioteca Nacional.
En el campo de las letras y de las "mafias" por primera vez ocurrió que se publicara un libro antes de su presentación, dijo Lorena Roquebert, del Círculo Editorial de Lectura, que conjuntamente con Editorial Norma publican la primera edición de "Memoria de Mis Putas Tristes".
Comentó que con la tecnología digital, hoy resulta difícil diferenciar un libro original de una copia. Y, aclaró que aunque el título pudiera sugerirlo, "Memoria de mis putas tristes" no es el segundo tomo de las memorias del padre del Realismo Mágico.
El Dr. Julián Vergara destacó la labor del Grupo Editorial Norma (con representantes en 15 países de habla hispana).
García Márquez no pertenece a los autores cuya preocupación es cómo lograr que su obra sea leída. La suya es cómo evitar que se lea antes de tiempo. Esto lo sacó a colación Juan David Morgan, a raíz de que Lorena Roquebert dijera cómo la obra fue pirateada y puesta a la venta, a pesar de que se extremaron las medidas de seguridad.
"No todo está perdido, pese al consumismo, que parece ser la piedra filosofal de esta época, la piratería de una obra literaria, no importa el delito que ello encierra, puede considerarse como un reconocimiento no sólo al escritor sino también a sus lectores", analizó.
La obra, de 110 páginas, añadió, podría considerarse un cuento largo, "por su extensión y porque está construido con la rigurosidad que el género exige"; también, una novela corta, "porque narra hechos de la vida real que parecen ficción".
Destacó el manejo de los diálogos de que hace gala García Márquez y la manera en que todo lo llano, cotidiano, elemental lo transforma en maravilloso.
"Después de 100 años de soledad los lectores del mundo comprendieron que la verdadera magia estaba sólo en la palabra". Y, "ése es el secreto de García Márquez", tal como afirmó Alejo Carpentier, agregó Morgan.
Rubén Blades y Gabriel García Márquez se conocieron hace más de 20 años, por teléfono. Un amigo mutuo arregló la llamada y no hablaron mucho, según relató el autor de Pedro Navaja, tanto por respeto a la cuenta de teléfono del amigo mutuo como por el hecho de que ninguno de los dos estaba seguro de que el otro fuera en verdad el interlocutor, pensaban que podría tratarse de una "mamadera de gallos" (frase que en la jerga colombiana significa una tomadura de pelo, una broma).
Entre mundano y sofisticado, un hombre de disciplina espartana y talento incomparable, pero sencillo, bromista, con sonrisa de adulto combinada con ojos de niño, en cuya compañía uno se siente cómodo, así describió el Ministro Rubén Blades a su amigo "Gabo".
El público disfrutó de una amena velada literaria con el toque de humor que puso en su participación cada uno de los que hizo uso de la palabra.
Rubén Blades, Director de Turismo, cantautor y amigo personal de García Márquez estuvo a cargo de la semblanza del autor. Relató cómo se conocieron y anécdotas que revelan la sencillez, picardía y otros rasgos de la personalidad de quien calificó como "un niño de 82 años". Y, cuando iba a concluir su intervención sonó su celular. Blades se lo lleva al oído y dice: "Aló, ¿Gabriel?", con lo cual arrancó carcajadas de la audiencia.
María Majela Brenes expresó que se sentía "sumamente honrada de que la sede del lanzamiento mundial de la última obra del genio de las letras, Gabriel García Márquez," sea la Biblioteca Nacional.
En el campo de las letras y de las "mafias" por primera vez ocurrió que se publicara un libro antes de su presentación, dijo Lorena Roquebert, del Círculo Editorial de Lectura, que conjuntamente con Editorial Norma publican la primera edición de "Memoria de Mis Putas Tristes".
Comentó que con la tecnología digital, hoy resulta difícil diferenciar un libro original de una copia. Y, aclaró que aunque el título pudiera sugerirlo, "Memoria de mis putas tristes" no es el segundo tomo de las memorias del padre del Realismo Mágico.
El Dr. Julián Vergara destacó la labor del Grupo Editorial Norma (con representantes en 15 países de habla hispana).
García Márquez no pertenece a los autores cuya preocupación es cómo lograr que su obra sea leída. La suya es cómo evitar que se lea antes de tiempo. Esto lo sacó a colación Juan David Morgan, a raíz de que Lorena Roquebert dijera cómo la obra fue pirateada y puesta a la venta, a pesar de que se extremaron las medidas de seguridad.
"No todo está perdido, pese al consumismo, que parece ser la piedra filosofal de esta época, la piratería de una obra literaria, no importa el delito que ello encierra, puede considerarse como un reconocimiento no sólo al escritor sino también a sus lectores", analizó.
La obra, de 110 páginas, añadió, podría considerarse un cuento largo, "por su extensión y porque está construido con la rigurosidad que el género exige"; también, una novela corta, "porque narra hechos de la vida real que parecen ficción".
Destacó el manejo de los diálogos de que hace gala García Márquez y la manera en que todo lo llano, cotidiano, elemental lo transforma en maravilloso.
"Después de 100 años de soledad los lectores del mundo comprendieron que la verdadera magia estaba sólo en la palabra". Y, "ése es el secreto de García Márquez", tal como afirmó Alejo Carpentier, agregó Morgan.
Rubén Blades y Gabriel García Márquez se conocieron hace más de 20 años, por teléfono. Un amigo mutuo arregló la llamada y no hablaron mucho, según relató el autor de Pedro Navaja, tanto por respeto a la cuenta de teléfono del amigo mutuo como por el hecho de que ninguno de los dos estaba seguro de que el otro fuera en verdad el interlocutor, pensaban que podría tratarse de una "mamadera de gallos" (frase que en la jerga colombiana significa una tomadura de pelo, una broma).
Entre mundano y sofisticado, un hombre de disciplina espartana y talento incomparable, pero sencillo, bromista, con sonrisa de adulto combinada con ojos de niño, en cuya compañía uno se siente cómodo, así describió el Ministro Rubén Blades a su amigo "Gabo".

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