Las drogas y su efecto en la conducta sexual
Publicado 2004/09/19 23:00:00
La conducta sexual depende de muchos factores, pero sólo una parte de éstos son sensibles a los efectos químicos. Por ello, se hace difícil valorar los efectos de las drogas sobre la conducta sexual con exactitud, dado que la respuesta a una sustancia farmacológicamente activa es el resultado de complejas interacciones entre un gran número de factores: la acción medicamentosa de la droga, la dosis, la predisposición y las expectativas del individuo en cuanto al efecto de la droga a consumir, su estado mental, su relación habitual con el compañero/a sexual y los rasgos de su personalidad.
Hay una alteración química de los nervios que regulan la respuesta sexual. Algunas drogas actúan primordialmente sobre el cerebro, afectando el impulso sexual. Otras influyen en los nervios periféricos que regulan los órganos sexuales, sin afectar el impulso sexual, pero dificultan la erección o bien el orgasmo. En cambio, hay las que producen una alteración de los vasos sanguíneos genitales.
Los efectos de las drogas sobre la sexualidad masculina cuentan con una mayor documentación que sobre la femenina y esto se debe en parte a que la respuesta masculina es más visible y más cuantificable. Sin embargo, existen datos que sugieren que las sustancias que afectan el interés sexual, al actuar sobre el cerebro, ya sea como estimulantes o como depresores, ejercen efectos similares en ambos sexos.
Tanto en el hombre como en la mujer, existen sustancias que bloquean la libido y la respuesta sexual. El alcohol, los barbitúricos, sedantes e hipnóticos, que son sustancias depresoras del sistema nervioso central, y todas las drogas que producen una depresión psicomotriz pueden disminuir la intimidad amatoria. Los narcóticos reducen de manera específica el impulso sexual.
A dosis bajas, reduce las inhibiciones sexuales en ambos sexos y produce un efecto positivo en las relaciones sexuales. Si se toma en exceso, el autocontrol disminuye, los sentidos se embotan y puede dar lugar a casos de impotencia secundaria en el hombre, la pérdida del interés e incluso realizar actos sexuales inaceptables y violentos. Puede llegar a perturbar la fase de excitación y llega a inhibir el deseo.
El alcoholismo presenta lesiones neurológicas importantes y permanentes que afectan el funcionamiento genital. En la mujer alcohólica, las consecuencias se observan en las tres fases de la respuesta sexual. En el hombre, se observa en las disfunciones eréctiles y en la eyaculación retardada. En ambos, se producen conductas negativas en la relación carnal, complicaciones psicopatológicas de tipo agresivo, pérdida de autocrítica, celos patológicos, etc.
( gemiliani@cwpanama.net)
Hay una alteración química de los nervios que regulan la respuesta sexual. Algunas drogas actúan primordialmente sobre el cerebro, afectando el impulso sexual. Otras influyen en los nervios periféricos que regulan los órganos sexuales, sin afectar el impulso sexual, pero dificultan la erección o bien el orgasmo. En cambio, hay las que producen una alteración de los vasos sanguíneos genitales.
Los efectos de las drogas sobre la sexualidad masculina cuentan con una mayor documentación que sobre la femenina y esto se debe en parte a que la respuesta masculina es más visible y más cuantificable. Sin embargo, existen datos que sugieren que las sustancias que afectan el interés sexual, al actuar sobre el cerebro, ya sea como estimulantes o como depresores, ejercen efectos similares en ambos sexos.
Tanto en el hombre como en la mujer, existen sustancias que bloquean la libido y la respuesta sexual. El alcohol, los barbitúricos, sedantes e hipnóticos, que son sustancias depresoras del sistema nervioso central, y todas las drogas que producen una depresión psicomotriz pueden disminuir la intimidad amatoria. Los narcóticos reducen de manera específica el impulso sexual.
A dosis bajas, reduce las inhibiciones sexuales en ambos sexos y produce un efecto positivo en las relaciones sexuales. Si se toma en exceso, el autocontrol disminuye, los sentidos se embotan y puede dar lugar a casos de impotencia secundaria en el hombre, la pérdida del interés e incluso realizar actos sexuales inaceptables y violentos. Puede llegar a perturbar la fase de excitación y llega a inhibir el deseo.
El alcoholismo presenta lesiones neurológicas importantes y permanentes que afectan el funcionamiento genital. En la mujer alcohólica, las consecuencias se observan en las tres fases de la respuesta sexual. En el hombre, se observa en las disfunciones eréctiles y en la eyaculación retardada. En ambos, se producen conductas negativas en la relación carnal, complicaciones psicopatológicas de tipo agresivo, pérdida de autocrítica, celos patológicos, etc.
( gemiliani@cwpanama.net)

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