Libreros, un lugar para el saber
Publicado 2007/09/15 23:00:00
- Yovanska Spadafora
Tienes una colección de libros y lo único que piensas con respecto a ellos, es en el espacio que ocupan dentro de la casa. ¿Tal vez en tu mente esté regalarlos o simplemente desecharlos? De seguro, hay una solución. ¡Guárdalos!
La simple visión de libros evoca, necesariamente, la idea de sabiduría, de conocimiento y en algunos casos hasta de sofisticación. Entonces, tan importante como decidir dónde los ubicaremos, es determinar qué tipo de mueble utilizaremos para exhibirlos.
Casi siempre que se piensa en un librero, se tiende a imaginar un mueble robusto, solemne y hasta aburrido.
Sin embargo, un librero puede convertirse en un elemento con un alto valor decorativo.
Luego de pensar en nuestras opciones y de decidir el formato del mueble, debemos darnos a la tarea de materializar la idea. Opciones tenemos muchas, desde comprar un mueble modular o hecho a la medida, hasta construir nosotros mismos un librero casero.
Aquí te damos una guía para que escojas el que más se adapte a tus necesidades.
Puedes conseguirlos en cualquier tienda de muebles. Los hay de diferentes estilos y dimensiones, prearmados o embalados para ser armados por uno mismo.
Algunos diseños permiten acoplar varios módulos entre sí o acoplarse con muebles de la misma línea. Por ejemplo, un escritorio. Es importante tomar nota del espacio donde irá colocado y verificar en la tienda las dimensiones, sobre todo si el módulo es de esos para armar.
Este tipo de mueble es ideal para ubicarlos en recibidores, pues además de su uso lógico, funcionan bien como mesitas de apoyo. En ambientes más amplios pueden perfectamente delimitar espacios.
Suelen ser la respuesta inmediata cuando se trata de aprovechar un espacio en la pared, un vano entre columnas o el espacio bajo la escalera.
Y si lo tuyo es el estilo puro, puedes optar también por creaciones sofisticadas y poco convencionales.
Casi siempre que se piensa en un librero, se tiende a imaginar un mueble robusto, solemne y hasta aburrido.
La simple visión de libros evoca, necesariamente, la idea de sabiduría, de conocimiento y en algunos casos hasta de sofisticación. Entonces, tan importante como decidir dónde los ubicaremos, es determinar qué tipo de mueble utilizaremos para exhibirlos.
Casi siempre que se piensa en un librero, se tiende a imaginar un mueble robusto, solemne y hasta aburrido.
Sin embargo, un librero puede convertirse en un elemento con un alto valor decorativo.
Luego de pensar en nuestras opciones y de decidir el formato del mueble, debemos darnos a la tarea de materializar la idea. Opciones tenemos muchas, desde comprar un mueble modular o hecho a la medida, hasta construir nosotros mismos un librero casero.
Aquí te damos una guía para que escojas el que más se adapte a tus necesidades.
Puedes conseguirlos en cualquier tienda de muebles. Los hay de diferentes estilos y dimensiones, prearmados o embalados para ser armados por uno mismo.
Algunos diseños permiten acoplar varios módulos entre sí o acoplarse con muebles de la misma línea. Por ejemplo, un escritorio. Es importante tomar nota del espacio donde irá colocado y verificar en la tienda las dimensiones, sobre todo si el módulo es de esos para armar.
Este tipo de mueble es ideal para ubicarlos en recibidores, pues además de su uso lógico, funcionan bien como mesitas de apoyo. En ambientes más amplios pueden perfectamente delimitar espacios.
Suelen ser la respuesta inmediata cuando se trata de aprovechar un espacio en la pared, un vano entre columnas o el espacio bajo la escalera.
Y si lo tuyo es el estilo puro, puedes optar también por creaciones sofisticadas y poco convencionales.
Casi siempre que se piensa en un librero, se tiende a imaginar un mueble robusto, solemne y hasta aburrido.

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