Un canto y mil boleros
Publicado 2002/08/03 23:00:00
- Somalia
Allá en Colón, hay una monjita ecuatoriana, de más de setenta años, llamada Rosa Inés, que tiene su fe puesta en Dios y en el concierto que el próximo miércoles siete de agosto, ofrecerá en el Teatro Nacional, su compatriota, la renombrada cantante ecuatoriana Patricia González, quien declinó cobrar más de veinte mil dólares, para apoyar con su talento la causa de la monjita.
Es que Sor Rosa Inés, sola, se encarga del Comedor San Vicente de Paúl, una institución de caridad que acoge a personas de escasos recursos económicos, como ancianos, madres solteras, niños de la calle, adictos a la droga y orates, que actualmente deambulan por las calles de Colón. Pero eso no es todo. En la parte superior del comedor también le brinda albergue y rehabilitación a un grupo de aproximadamente treinta jóvenes adictos.
Lo más bonito de tan noble obra, es que los adictos rehabilitados, son los que colaboran directamente con la monjita, para llevar alimentos a esos ancianitos y orates.
Si esto le ha maravillado, siga leyendo. S.E. Humberto Plaza, señor embajador del Ecuador en Panamá, quien se encargó de montar el espectáculo benéfico, comentó a El Panamá América, una anécdota que lo tiene impresionado. Resulta que un buen día, o por lo menos relativamente bueno, Sor Rosa Inés sorprendió a uno de sus jóvenes adictos en rehabilitación, fugado, buscando droga desesperadamente. La monjita, ni corta, ni perezosa, con sus setenta y tantos años encima, agarró al altísimo morenazo colonense a "paraguazos" y le dio tan duro al muchacho, que le debarató el paraguas encima. "Tiene buen carácter la monjita", comentó sonreída Patricia, la cantante, al tiempo que el señor embajador continuó su relato.
La monjita terminó diciéndole al joven que tenía que pagarle aquel paraguas. La cosa es que el adicto en unos seis meses y sin más paraguazos, logró rehabilitarse, consiguió un trabajito y con el primer pago que recibió, le compró el paraguas a Sor Rosa Inés y sigue apoyándola con orates y ancianos. ¡Qué les parece¡
"Muy lindo", es lo que piensa Patricia González, "porque hay que dar para esperar recibir", y por ello está lista para deleitar con su potente y melodiosa voz a todos los que asistan al Teatro Nacional la noche del miércoles, porque de esa manera todos, además de disfrutar momentos maravillosos, estarán colaborando, por que más gente necesitada salga beneficiada y porque esta anciana monja reciba el verdadero apoyo que se merece.
La noche en el teatro será de altura, elegante y romántica. Habrá un intermedio para celebrar con vino, mientras que Patricia estará acompañada de Carlos Cortés y su piano, Alejandro Cañote será su director musical; Melecio Layana se encargará de los vientos, Feelin Cornavaca estará en el bajo, Carlos Celeberti en la batería y George Thomas en la percusión. La bolerista interpretará temas de Armando Manzanero (su amigo personal), Chico Novarro, Roberto Cantoral, Lolita de la Colina, Vicente Garrido, Roberto Livi, Chabuca Granda, Rafael Solano, Luis Demetrio y el legendario Carlos Eleta.
Es que Sor Rosa Inés, sola, se encarga del Comedor San Vicente de Paúl, una institución de caridad que acoge a personas de escasos recursos económicos, como ancianos, madres solteras, niños de la calle, adictos a la droga y orates, que actualmente deambulan por las calles de Colón. Pero eso no es todo. En la parte superior del comedor también le brinda albergue y rehabilitación a un grupo de aproximadamente treinta jóvenes adictos.
Lo más bonito de tan noble obra, es que los adictos rehabilitados, son los que colaboran directamente con la monjita, para llevar alimentos a esos ancianitos y orates.
Si esto le ha maravillado, siga leyendo. S.E. Humberto Plaza, señor embajador del Ecuador en Panamá, quien se encargó de montar el espectáculo benéfico, comentó a El Panamá América, una anécdota que lo tiene impresionado. Resulta que un buen día, o por lo menos relativamente bueno, Sor Rosa Inés sorprendió a uno de sus jóvenes adictos en rehabilitación, fugado, buscando droga desesperadamente. La monjita, ni corta, ni perezosa, con sus setenta y tantos años encima, agarró al altísimo morenazo colonense a "paraguazos" y le dio tan duro al muchacho, que le debarató el paraguas encima. "Tiene buen carácter la monjita", comentó sonreída Patricia, la cantante, al tiempo que el señor embajador continuó su relato.
La monjita terminó diciéndole al joven que tenía que pagarle aquel paraguas. La cosa es que el adicto en unos seis meses y sin más paraguazos, logró rehabilitarse, consiguió un trabajito y con el primer pago que recibió, le compró el paraguas a Sor Rosa Inés y sigue apoyándola con orates y ancianos. ¡Qué les parece¡
"Muy lindo", es lo que piensa Patricia González, "porque hay que dar para esperar recibir", y por ello está lista para deleitar con su potente y melodiosa voz a todos los que asistan al Teatro Nacional la noche del miércoles, porque de esa manera todos, además de disfrutar momentos maravillosos, estarán colaborando, por que más gente necesitada salga beneficiada y porque esta anciana monja reciba el verdadero apoyo que se merece.
La noche en el teatro será de altura, elegante y romántica. Habrá un intermedio para celebrar con vino, mientras que Patricia estará acompañada de Carlos Cortés y su piano, Alejandro Cañote será su director musical; Melecio Layana se encargará de los vientos, Feelin Cornavaca estará en el bajo, Carlos Celeberti en la batería y George Thomas en la percusión. La bolerista interpretará temas de Armando Manzanero (su amigo personal), Chico Novarro, Roberto Cantoral, Lolita de la Colina, Vicente Garrido, Roberto Livi, Chabuca Granda, Rafael Solano, Luis Demetrio y el legendario Carlos Eleta.

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