Don King
Publicado 2002/10/04 23:00:00
- Por: Alberto S. Barrow
Controversial y locuaz como pocos. Sagaz y poderoso, aunque sus enemigos lo critican con ferocidad. Amante de la ironía, incondicional admirador de Martin Luther King y ferviente creyente en Dios. Muchos lo señalan como el más grande promotor en la historia del boxeo. Otros dicen que es realmente su dinero el que todo lo consigue. Don King, amado y odiado, pero jamás ignorado.
Allá por la década del 40, cuando King jugaba en el barro de las calles de algún ghetto de Cleveland, no imaginaba lo que la vida tenía preparado para él. Seguramente, su inocencia no le permitía avizorar que, en un abrir y cerrar de ojos, saltaría de una cárcel, a codearse con príncipes y líderes políticos del mundo.
Hoy, a los 71 años, King toma suavemente su eterno habano, deja escapar una fugaz bocanada de humo y mira hacia el pasado. Lentamente, pasan por su mente las imágenes de aquellas noches inolvidables de Muhammad Alí vs. George Foreman, Alí vs. Joe Frazier o Sugar Ray Leonard vs. Roberto Durán.
Más acá en el tiempo, cobran vida promesas y traiciones con Julio César Chávez y Mike Tyson como co-protagonistas. Hasta llegar al presente, que lo encuentra tratando de explicarse por qué su boxeador estrella abandonó el boxeo, y a él, por supuesto.
En esta entrevista con ESPNdeportes.com, el hombre que acuñó la frase “sólo en América” habló desde un costado más íntimo del que normalmente ofrece. En ella, reveló detalles de su infancia, enfatizó en las injusticias que la gente de color todavía sufre en los Estados Unidos y admitió que el retiro está más cerca de lo que muchos creen. Es Don King. Tómelo o déjelo.
¿Por qué cree que su imagen no es la mejor en el mundo del boxeo?
Porque todavía hay racismo. Es muy difícil que algunos puedan entender que un afro-americano pelee por sus derechos. Si hiciera las cosas que ellos quieren y dijera las cosas que ellos quieren escuchar, seguramente me aceptarían. Pero yo no hago eso. Yo soy el promotor de la gente y trabajo para la gente. Yo estoy con las masas y defiendo sus derechos. Entonces, muchos no me aceptan y me critican. Yo siempre hago lo que creo correcto.
Es difícil creer que todavía exista tanto racismo en un país al que muchos señalan como el más democrático y libre del mundo...
Déjame decirte esto. Estados Unidos es por lejos el mejor país del mundo, pero existen las injusticias y las desigualdades.
¿Después de todos estos años, no piensa a veces en alejarse?
Si, pienso en eso. Pero la mejor recompensa en mi vida es ayudar al prójimo. Eso da una profunda sensación de gratificación. Quizás me vaya a casa y lleve a la gente conmigo (se ríe).
Y cuando eso pase, ¿quién va será su sucesor?
No sé. Quizás mi hijo, Carl, pueda llevar adelante mucho de lo que yo he empezado. Él no necesita ser como yo. Tiene que transitar su propio camino en la vida y hacer lo que más le guste. Sé que es un muchacho capaz, pero lo que más me importa es que mantenga a Dios a su lado. Pero, no sé, todo lo que quiero es que alguien se beneficie de todo el trabajo que he hecho.
¿Por qué Mike Tyson y usted terminaron tan mal?
Tyson es una víctima de todo lo que mencionaba antes. Sólo que no tiene la lucidez para entender lo que le están haciendo. Hubo gente que nos separó. Ambos somos víctimas del sistema. Pero no hemos tenido el sentido común para sentarnos a resolver las diferencias que tuvimos. Yo quiero mucho a Tyson, pero es una víctima de las circunstancias y de su entorno. Él no es una mala persona, aunque hace cosas equivocadas. Pero es muy difícil comunicarse con alguien que no te escucha. Ambos perdimos.
¿Y como boxeador cree que está terminado?
No lo sé. Pero sí sé que una revancha contra Lennox Lewis sería un homicidio. En la pelea que hicieron en junio quedó claro que Mike ya no está en condiciones de enfrentar a un rival del nivel de Lewis, que le dio una verdadera paliza.
¿Existió la posibilidad real de que John Ruiz enfrentara a Tyson?
No. Los manejadores de Ruiz le estaban haciendo lo mismo que lo que le hicieron a Tyson: crear divisiones entre nosotros. El resultado es que, en lugar de hacer y crear, uno tiene que estar remendando y defendiendo. Y así no se puede progresar. Pero por ahora las diferencias entre nosotros están resueltas.
¿Cómo están las negociaciones para que Ruiz enfrente a Roy Jones Jr.?
Muy avanzadas, sólo falta que Jones firme el contrato. Creo que, si se concreta, será una pelea memorable. Algo así como David contra Goliat. Jones ha sido campeón unificado de los medianos, los súper medianos y los semipesados, así que tiene armas con las que derrotar a Goliat. Lógicamente, existe cierto riesgo, pero eso es justamente lo que hace al combate tan interesante.
No. Los latinos siguen volviéndose más poderosos como boxeadores, pero este es un deporte universal. No se puede hacer ese tipo de comparaciones demográficas. A pesar de atravesar tiempos difíciles, como cualquier otra actividad, el boxeo seguirá creciendo. Porque en los tiempos difíciles surgen los mejores boxeadores.
Allá por la década del 40, cuando King jugaba en el barro de las calles de algún ghetto de Cleveland, no imaginaba lo que la vida tenía preparado para él. Seguramente, su inocencia no le permitía avizorar que, en un abrir y cerrar de ojos, saltaría de una cárcel, a codearse con príncipes y líderes políticos del mundo.
Hoy, a los 71 años, King toma suavemente su eterno habano, deja escapar una fugaz bocanada de humo y mira hacia el pasado. Lentamente, pasan por su mente las imágenes de aquellas noches inolvidables de Muhammad Alí vs. George Foreman, Alí vs. Joe Frazier o Sugar Ray Leonard vs. Roberto Durán.
Más acá en el tiempo, cobran vida promesas y traiciones con Julio César Chávez y Mike Tyson como co-protagonistas. Hasta llegar al presente, que lo encuentra tratando de explicarse por qué su boxeador estrella abandonó el boxeo, y a él, por supuesto.
En esta entrevista con ESPNdeportes.com, el hombre que acuñó la frase “sólo en América” habló desde un costado más íntimo del que normalmente ofrece. En ella, reveló detalles de su infancia, enfatizó en las injusticias que la gente de color todavía sufre en los Estados Unidos y admitió que el retiro está más cerca de lo que muchos creen. Es Don King. Tómelo o déjelo.
¿Por qué cree que su imagen no es la mejor en el mundo del boxeo?
Porque todavía hay racismo. Es muy difícil que algunos puedan entender que un afro-americano pelee por sus derechos. Si hiciera las cosas que ellos quieren y dijera las cosas que ellos quieren escuchar, seguramente me aceptarían. Pero yo no hago eso. Yo soy el promotor de la gente y trabajo para la gente. Yo estoy con las masas y defiendo sus derechos. Entonces, muchos no me aceptan y me critican. Yo siempre hago lo que creo correcto.
Es difícil creer que todavía exista tanto racismo en un país al que muchos señalan como el más democrático y libre del mundo...
Déjame decirte esto. Estados Unidos es por lejos el mejor país del mundo, pero existen las injusticias y las desigualdades.
¿Después de todos estos años, no piensa a veces en alejarse?
Si, pienso en eso. Pero la mejor recompensa en mi vida es ayudar al prójimo. Eso da una profunda sensación de gratificación. Quizás me vaya a casa y lleve a la gente conmigo (se ríe).
Y cuando eso pase, ¿quién va será su sucesor?
No sé. Quizás mi hijo, Carl, pueda llevar adelante mucho de lo que yo he empezado. Él no necesita ser como yo. Tiene que transitar su propio camino en la vida y hacer lo que más le guste. Sé que es un muchacho capaz, pero lo que más me importa es que mantenga a Dios a su lado. Pero, no sé, todo lo que quiero es que alguien se beneficie de todo el trabajo que he hecho.
¿Por qué Mike Tyson y usted terminaron tan mal?
Tyson es una víctima de todo lo que mencionaba antes. Sólo que no tiene la lucidez para entender lo que le están haciendo. Hubo gente que nos separó. Ambos somos víctimas del sistema. Pero no hemos tenido el sentido común para sentarnos a resolver las diferencias que tuvimos. Yo quiero mucho a Tyson, pero es una víctima de las circunstancias y de su entorno. Él no es una mala persona, aunque hace cosas equivocadas. Pero es muy difícil comunicarse con alguien que no te escucha. Ambos perdimos.
¿Y como boxeador cree que está terminado?
No lo sé. Pero sí sé que una revancha contra Lennox Lewis sería un homicidio. En la pelea que hicieron en junio quedó claro que Mike ya no está en condiciones de enfrentar a un rival del nivel de Lewis, que le dio una verdadera paliza.
¿Existió la posibilidad real de que John Ruiz enfrentara a Tyson?
No. Los manejadores de Ruiz le estaban haciendo lo mismo que lo que le hicieron a Tyson: crear divisiones entre nosotros. El resultado es que, en lugar de hacer y crear, uno tiene que estar remendando y defendiendo. Y así no se puede progresar. Pero por ahora las diferencias entre nosotros están resueltas.
¿Cómo están las negociaciones para que Ruiz enfrente a Roy Jones Jr.?
Muy avanzadas, sólo falta que Jones firme el contrato. Creo que, si se concreta, será una pelea memorable. Algo así como David contra Goliat. Jones ha sido campeón unificado de los medianos, los súper medianos y los semipesados, así que tiene armas con las que derrotar a Goliat. Lógicamente, existe cierto riesgo, pero eso es justamente lo que hace al combate tan interesante.
No. Los latinos siguen volviéndose más poderosos como boxeadores, pero este es un deporte universal. No se puede hacer ese tipo de comparaciones demográficas. A pesar de atravesar tiempos difíciles, como cualquier otra actividad, el boxeo seguirá creciendo. Porque en los tiempos difíciles surgen los mejores boxeadores.

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