Cámara de Comercio: adhesión a la OCDE fortalece la soberanía de Panamá
Para la Cciap, se trata de un proceso voluntario, basado en la adopción de buenas prácticas que nos permiten mejorar como país.
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) considera que adherirse a estándares internacionales, como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), no afecta la soberanía de Panamá; por el contrario, la fortalece.
Para la Cciap, se trata de un proceso voluntario, basado en la adopción de buenas prácticas que nos permiten mejorar como país y consolidar nuestra posición en la economía global.
“Este paso debe entenderse como una señal de madurez económica”, señala el gremio, y agrega que Panamá ha decidido jugar con las reglas del mundo moderno, de países desarrollados, donde la competitividad no solo depende de ventajas tradicionales, sino de la capacidad de cumplir estándares, generar confianza y proyectar estabilidad en el tiempo. No es una decisión de beneficios inmediatos, sino una apuesta estratégica con visión de futuro.
La Cciap considera cinco acciones pertinentes:
Visión de Estado. Este proceso debe asumirse con visión de Estado y a largo plazo. Con decisiones consistentes, coordinadas entre los tres órganos del Estado y sus instituciones, y con una ejecución efectiva que dé resultados tangibles.
Implementación sostenible. Adherirse no es suficiente; la verdadera prueba está en la implementación. Es indispensable demostrar que el país puede implementar políticas públicas de manera coherente, sostenida y creíble en el tiempo. La confianza internacional se construye con instituciones que funcionan, con procesos transparentes y con una gobernanza que garantice estabilidad más allá de coyunturas.
Proceso inclusivo. Este camino debe ser inclusivo. Las estrategias que se adopten deben incorporar a los sectores impactados, empresarial, financiero y legal, entre otros, para alinear posturas y construir soluciones creativas que permitan fortalecer nuestras ventajas competitivas, en armonía con los estándares internacionales. Solo así se logrará un proceso sostenible y con legitimidad.
Comunicación oportuna y consistente. Es fundamental explicar con claridad los beneficios y los compromisos que el país asume. Una comunicación transparente y continua permite una participación en la toma de decisiones y en su implementación, evitando que este proceso se perciba como una imposición y consolidando el respaldo nacional.
Coherencia institucional. La adhesión a estándares internacionales exige consistencia entre lo que se decide, lo que se comunica y lo que se ejecuta. La institucionalidad se fortalece cuando hay alineación entre políticas públicas, capacidades del Estado y resultados concretos.
El gremio agrega que Panamá enfrenta una oportunidad clara. Alinear sus prácticas con estándares internacionales no debe verse como una imposición externa, sino como una herramienta para mejorar su propio desempeño interno. La OCDE es una referencia de buenas prácticas que permite fortalecer la gestión pública, elevar la competitividad y generar mayor confianza en todos los niveles.