Cámara de Comercio advierte que proyecto de Sustancia Económica no debe afectar competitividad del país
A juicio del gremio, la propuesta debe evitar generar cargas excesivas, duplicidades regulatorias o incertidumbre jurídica.
Aurelio Barría Pino, presidente de la Cámara de Comercio, que cumple 111 años. Foto: Cortesía
La meta debe ser clara: cumplir con el mundo, sin dejar de competir con el mundo, fue el mensaje de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Panamá (Cciap) sobre el proyecto de ley de Sustancia Económica, que actualmente se discute en el Órgano Legislativo.
El gremio empresarial comparte la importancia de que el país adopte reglas alineadas con las mejores prácticas internacionales. Sin embargo, también cree que este proceso debe hacerse con equilibrio, técnica y visión integral.
Cumplir no debe significar perder competitividad, transparencia ni capacidad de atracción extranjera, agrega en el mensaje semanal de su presidente, Aurelio Barría Pino.
"Esa fortaleza no puede debilitarse por normas que, aun siendo bien intencionadas, puedan generar cargas excesivas, duplicidades regulatorias o incertidumbre jurídica para quienes operan de manera legítima", destaca el empresario.
Por eso, considera importante que el régimen de sustancia económica cuente con reglas proporcionales, criterios objetivos, una implementación gradual y adecuada coordinación institucional.
También estima necesario reconocer aquellos regímenes y sectores que ya están sujetos a exigencias sustanciales de presencia, supervisión y cumplimiento, evitando así duplicidades que no aportan valor adicional al objetivo de transparencia fiscal.
En cuanto a la Marina Mercante, la Cciap ve con buenos ojos que tanto el Órgano Legislativo como el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) hayan mostrado voluntad para que este sector no forme parte del alcance del proyecto de ley.
Pino aclaró que su planteamiento no es de oposición, sino de construcción, ya que quieren contribuir a que el proyecto alcance su propósito sin afectar innecesariamente sectores estratégicos ni estructuras empresariales que ya cumplen con estándares robustos de operación, supervisión y transparencia.