Tarjetas de crédito,un seguro contra el fraude
Publicado 2000/06/25 23:00:00
- Diana Campos Candanedo
Por fin se divisa una luz al fondo del oscuro túnel del fraude contra las tarjetas de crédito, luego que algunos bancos han creado un seguro contra los robos hasta por 5 mil dólares.
El fraude con tarjetas de crédito y los robos en los cajeros automáticos se han hecho tan comunes en Panamá que han obligado a ciertos bancos a incluir un seguro contra este ilícito, con coberturas que van desde los cinco mil balboas hasta los diez mil anuales por fraudes con tarjetas de crédito, y hasta quinientos por robo físico de la misma.
Los contratos de tarjetas de crédito establecen que el cliente "es responsable por los cargos que se originen contra su cuenta debido a cualquier actividad fraudulenta realizada con una tarjeta perdida o robada hasta 24 horas después de haber comunicado tal hecho al banco".
Para muchos clientes esto es una "licencia para robar", aunque los bancos prefieren llamarla "cláusula de responsabilidad".
Si la "letra menuda" del contrato deja a la intemperie a los tarjetahabientes por 24 horas, el seguro cubre precisamente todos los cargos ilícitos hechos durante este lapso de tiempo.
El límite es de cinco mil balboas para las tarjetas sencillas y diez mil dólares para las "oro" y empresariales, informó Omar Lee, gerente de servicio al cliente de Pan American de Panamá, única compañía de seguros que ha ofrecido esta nueva cobertura.
Dentro de la categoría de fraude se contempla cualquier pérdida sufrida por el tarjetahabiente por el uso doloso de la tarjeta de crédito sin autorización de su dueño, por lo que queda incluido también en temible "skimming", que es la última moda para robar dinero con ayuda de la tecnología, explicó Lee.
Los nuevos "maleantes tecnológicos" copian la información en la banda magnética o código de barra de las tarjetas de crédito y luego la transfieren a una tarjeta falsa que tiene el mismo nombre del dueño, quien se entera del fraude sólo hasta recibir el estado de cuenta, con el detalle de las compras que nunca realizó.
Omar Lee explica que en la mayoría de los casos los fraudes con tarjetas de crédito se realizan con la complicidad de alguna persona en los puntos de venta, que también han colaborado indirectamente en la proliferación de estos ilícitos, porque no solicitan la identificación que compruebe que el portador de la tarjeta de crédito es en realidad el dueño.
"Hemos recibido reclamos en los que la tarjeta de crédito está a nombre de una mujer y la firma en el slip de depósito corresponde a un hombre", recuerda el gerente de Panamerican de Panamá.
En algunos casos, el cliente recibe su estado de cuenta con cargos de miles de dólares en compras realizadas en el extranjero, cuando ellos siquiera han salido del país.
Esta nueva póliza de seguro también contempla los asaltos en cajeros, el robo de los retiros en efectivo, dentro, fuera o en un radio de 15 metros del cajero, por personas que usen agresión física o intimidación contra la vida o integridad del asegurado. En este caso, la aseguradora sólo reconoce quinientos dólares, que es el máximo retiro que se puede hacer en cajeros automáticos en una transacción.
El reclamo debe canalizarse a través del banco, que a su vez coordina con la compañía de seguro para resarcir al cliente afectado.
A pesar que en Panamá, este problema aún no está haciendo estragos, los bancos han decidido ampliar sus servicios, tomando como referencia las pólizas utilizadas en México y adaptándolas a las condiciones de Panamá.
El seguro contra fraudes tiene sólo cuatro meses en Panamá. Desde febrero a la fecha sólo se han recibido 6 reclamos por fraudes con tarjetas de crédito, en todos los bancos que tienen este servicio, informó Omar Lee.
Sin embargo, PALIC lanzará en los próximos meses una nueva cobertura contra robos y fraudes con tarjetas de débito (sistema clave).
El gerente de PALIC también adelantó que las tarjetas de crédito tendrán una clave secreta, igual que en el sistema clave, para evitar al máximo los fraudes electrónicos. "A VISA y Mastercard no le conviene perder prestigio por la vulnerabilidad que tienen para hacer estos tipos de ilícitos", explicó el gerente de PALIC.
Toda póliza de seguro tiene sus exclusiones y esta no es la excepción, pues la compañía no se hará responsable de pérdidas derivadas de actos fraudulentos de familiares y dependientes del asegurado.
Tampoco cubre "pérdidas ocasionadas por empleados del banco, ya sean a tiempo completo o temporales, incluyendo el fraude electrónico ocasionado por o a causa del asegurado" y tampoco pérdidas o daños en los sistemas de computadoras del banco, indica la cláusula no. 6 del contrato de seguro.
De igual forma la empresa no pagará en caso de pérdidas ocasionadas por energía atómica o nuclear, guerra internacional, revolución, insurrección, rebelión, invasión, manifestaciones, actividades políticas y terroristas.
De la suma asegurada, la compañía deducirá B/. 50.00, y la cobertura será válida en cualquier parte del mundo, según indica el contrato al que tuvo acceso
El fraude con tarjetas de crédito y los robos en los cajeros automáticos se han hecho tan comunes en Panamá que han obligado a ciertos bancos a incluir un seguro contra este ilícito, con coberturas que van desde los cinco mil balboas hasta los diez mil anuales por fraudes con tarjetas de crédito, y hasta quinientos por robo físico de la misma.
Los contratos de tarjetas de crédito establecen que el cliente "es responsable por los cargos que se originen contra su cuenta debido a cualquier actividad fraudulenta realizada con una tarjeta perdida o robada hasta 24 horas después de haber comunicado tal hecho al banco".
Para muchos clientes esto es una "licencia para robar", aunque los bancos prefieren llamarla "cláusula de responsabilidad".
Si la "letra menuda" del contrato deja a la intemperie a los tarjetahabientes por 24 horas, el seguro cubre precisamente todos los cargos ilícitos hechos durante este lapso de tiempo.
El límite es de cinco mil balboas para las tarjetas sencillas y diez mil dólares para las "oro" y empresariales, informó Omar Lee, gerente de servicio al cliente de Pan American de Panamá, única compañía de seguros que ha ofrecido esta nueva cobertura.
Dentro de la categoría de fraude se contempla cualquier pérdida sufrida por el tarjetahabiente por el uso doloso de la tarjeta de crédito sin autorización de su dueño, por lo que queda incluido también en temible "skimming", que es la última moda para robar dinero con ayuda de la tecnología, explicó Lee.
Los nuevos "maleantes tecnológicos" copian la información en la banda magnética o código de barra de las tarjetas de crédito y luego la transfieren a una tarjeta falsa que tiene el mismo nombre del dueño, quien se entera del fraude sólo hasta recibir el estado de cuenta, con el detalle de las compras que nunca realizó.
Omar Lee explica que en la mayoría de los casos los fraudes con tarjetas de crédito se realizan con la complicidad de alguna persona en los puntos de venta, que también han colaborado indirectamente en la proliferación de estos ilícitos, porque no solicitan la identificación que compruebe que el portador de la tarjeta de crédito es en realidad el dueño.
"Hemos recibido reclamos en los que la tarjeta de crédito está a nombre de una mujer y la firma en el slip de depósito corresponde a un hombre", recuerda el gerente de Panamerican de Panamá.
En algunos casos, el cliente recibe su estado de cuenta con cargos de miles de dólares en compras realizadas en el extranjero, cuando ellos siquiera han salido del país.
Esta nueva póliza de seguro también contempla los asaltos en cajeros, el robo de los retiros en efectivo, dentro, fuera o en un radio de 15 metros del cajero, por personas que usen agresión física o intimidación contra la vida o integridad del asegurado. En este caso, la aseguradora sólo reconoce quinientos dólares, que es el máximo retiro que se puede hacer en cajeros automáticos en una transacción.
El reclamo debe canalizarse a través del banco, que a su vez coordina con la compañía de seguro para resarcir al cliente afectado.
A pesar que en Panamá, este problema aún no está haciendo estragos, los bancos han decidido ampliar sus servicios, tomando como referencia las pólizas utilizadas en México y adaptándolas a las condiciones de Panamá.
El seguro contra fraudes tiene sólo cuatro meses en Panamá. Desde febrero a la fecha sólo se han recibido 6 reclamos por fraudes con tarjetas de crédito, en todos los bancos que tienen este servicio, informó Omar Lee.
Sin embargo, PALIC lanzará en los próximos meses una nueva cobertura contra robos y fraudes con tarjetas de débito (sistema clave).
El gerente de PALIC también adelantó que las tarjetas de crédito tendrán una clave secreta, igual que en el sistema clave, para evitar al máximo los fraudes electrónicos. "A VISA y Mastercard no le conviene perder prestigio por la vulnerabilidad que tienen para hacer estos tipos de ilícitos", explicó el gerente de PALIC.
Toda póliza de seguro tiene sus exclusiones y esta no es la excepción, pues la compañía no se hará responsable de pérdidas derivadas de actos fraudulentos de familiares y dependientes del asegurado.
Tampoco cubre "pérdidas ocasionadas por empleados del banco, ya sean a tiempo completo o temporales, incluyendo el fraude electrónico ocasionado por o a causa del asegurado" y tampoco pérdidas o daños en los sistemas de computadoras del banco, indica la cláusula no. 6 del contrato de seguro.
De igual forma la empresa no pagará en caso de pérdidas ocasionadas por energía atómica o nuclear, guerra internacional, revolución, insurrección, rebelión, invasión, manifestaciones, actividades políticas y terroristas.
De la suma asegurada, la compañía deducirá B/. 50.00, y la cobertura será válida en cualquier parte del mundo, según indica el contrato al que tuvo acceso

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