Tenga cuidado al comer mariscos
Publicado 2003/10/09 23:00:00
- Katherine Miranda O.
Si cada vez que come mariscos usted nota una reacción alérgica en su cuerpo, tome nota. El pescado es junto al marisco, el alimento que mayor número de alergias provoca en los seres humanos.
A pesar que las alergias aparecen con mayor frecuencia en la infancia, hay quienes la reflejan a su mayoría de edad. Se trata de una reacción o respuesta inapropiada del organismo ante una sustancia concreta (el alergeno) que es bien tolerada por la mayoría de personas.
En la alergia alimentaria, el alergeno es principalmente una proteína de un alimento con el que entramos en contacto por ingestión, contacto o inhalación.
En la alergia al pescado, son las propias proteínas de dicho alimento, la histamina que se forma al descomponerse (sustancia de alto poder antigénico) y el parásito Anisakis, las causas de aparición de reacciones alérgicas.
El Anisakis simplex es un gusano de unos 2 cm de largo, cuyas larvas viven en el conducto digestivo de muchas especies como la merluza, el atún, el bacalao, los cefalópodos (pulpo, sepia y calamar) y los crustáceos (langostas, cangrejos).
Este parásito se introduce en el humano al ingerir pescado crudo, en salazón, ahumado, en escabeche, marinado o poco cocinado, y puede producir una reacción alérgica en la persona, en ocasiones grave.
Por otra parte, hay que tener en cuenta que personas con sensibilidad al pescado pueden tener reacciones tras la ingesta de otros alimentos como carnes de animales (cerdo, gallina, etc.) alimentados con harinas de pescado.
La erupción, el picor cutáneo y la dificultad respiratoria son los síntomas que habitualmente manifiesta una persona con alergia al pescado. Muchos niños, no todos, que padecen dermatitis atópica y asma suelen empeorar significativamente cuando consumen pescado.
La alergia causada por pescado o marisco es más duradera en su sensibilización y puede perdurar durante décadas o para toda la vida. En estos casos, el único tratamiento probado y eficaz consiste en llevar una dieta exenta de pescado y derivados o del pescado causante, sin olvidar que hay otros productos en el mercado que incluyen entre sus ingredientes diversos componentes de los pescados.
Los pescados mayormente implicados son: bacalao, abadejo, salmón, trucha, atún, anchoa y caballa. Suele existir alergia cruzada entre estos pescados, esto significa que la persona alérgica a uno de los pescados citados lo suele ser también a los restantes.
A pesar que las alergias aparecen con mayor frecuencia en la infancia, hay quienes la reflejan a su mayoría de edad. Se trata de una reacción o respuesta inapropiada del organismo ante una sustancia concreta (el alergeno) que es bien tolerada por la mayoría de personas.
En la alergia alimentaria, el alergeno es principalmente una proteína de un alimento con el que entramos en contacto por ingestión, contacto o inhalación.
En la alergia al pescado, son las propias proteínas de dicho alimento, la histamina que se forma al descomponerse (sustancia de alto poder antigénico) y el parásito Anisakis, las causas de aparición de reacciones alérgicas.
El Anisakis simplex es un gusano de unos 2 cm de largo, cuyas larvas viven en el conducto digestivo de muchas especies como la merluza, el atún, el bacalao, los cefalópodos (pulpo, sepia y calamar) y los crustáceos (langostas, cangrejos).
Este parásito se introduce en el humano al ingerir pescado crudo, en salazón, ahumado, en escabeche, marinado o poco cocinado, y puede producir una reacción alérgica en la persona, en ocasiones grave.
Por otra parte, hay que tener en cuenta que personas con sensibilidad al pescado pueden tener reacciones tras la ingesta de otros alimentos como carnes de animales (cerdo, gallina, etc.) alimentados con harinas de pescado.
La erupción, el picor cutáneo y la dificultad respiratoria son los síntomas que habitualmente manifiesta una persona con alergia al pescado. Muchos niños, no todos, que padecen dermatitis atópica y asma suelen empeorar significativamente cuando consumen pescado.
La alergia causada por pescado o marisco es más duradera en su sensibilización y puede perdurar durante décadas o para toda la vida. En estos casos, el único tratamiento probado y eficaz consiste en llevar una dieta exenta de pescado y derivados o del pescado causante, sin olvidar que hay otros productos en el mercado que incluyen entre sus ingredientes diversos componentes de los pescados.
Los pescados mayormente implicados son: bacalao, abadejo, salmón, trucha, atún, anchoa y caballa. Suele existir alergia cruzada entre estos pescados, esto significa que la persona alérgica a uno de los pescados citados lo suele ser también a los restantes.
Pescados y derivados: el pescado implicado o en ocasiones cualquier pescado, surimi o chaka (palitos de cangrejo), marisco (crustáceos y moluscos).
Grasas: aceite de hígado de bacalao.
Otros productos que incluyan entre sus ingredientes: harina de pescado y caldos de pescado (bien el propio producto u otros platos precocinados que lo incluyan como ingrediente).

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