1929-2004: historia palestina cierra un capítulo
Publicado 2004/11/13 00:00:00
- Ramala
Unos 15,000 palestinos recibieron los restos del presidente palestino, Yasser Arafat, que fue sepultado en medio de una emoción no contenida ante la muerte de quien supo capitalizar el descontento palestino y llenar de contenido sus sentimientos.
El entierro de Yasser Arafat cierra una etapa de la historia del pueblo palestino y abre un periodo de incertidumbre ante la perdida del presidente palestino, sinónimo de su causa.
Los palestinos se refieren a Arafat con una larga lista de apelativos: "el padre", "el maestro", "el hermano", "el camarada", "el caballero de la comunidad musulmana", "el viejo", "el líder", e incluso, para muchas personas en el mundo pensar en la causa palestina es pensar en el "rais", "el presidente".
Muchos palestinos no han acabado de interiorizar que el hombre que ha liderado su causa durante casi cuatro décadas ha muerto y la multitud ayer en Ramala se encontraban ansiosa por ver el cuerpo inerte de Arafat.
"El caos aquí en Ramala se debe a que todos quieren ver al presidente. Los palestinos que hemos podido llegar hasta la Mukata hemos venido porque nadie se cree que Arafat haya muerto de verdad", indicó Asus Inyas.
La gran mayoría de los palestinos se han tenido que conformar con tener que descifrar las imágenes del entierro, emitidas en directo por televisión ya que el Ejército israelí ha permitido únicamente el acceso a Ramala a los palestinos de ese distrito, y las multitudes concentradas en la Mukata eran principalmente habitantes de la ciudad y las aldeas vecinas.
Inyas, habitante del pueblo de Jirbat Bani Hariz, al oeste de Ramala, hace hincapié a pesar de su muerte en que "no existe alternativa a Arafat".
No obstante, expresa que la única salida al vacío de poder dejado por la ausencia de Arafat es la celebración de elecciones.
Inyas hace alusión a la falta de un sucesor y a la posibilidad de que sin Arafat, el desorden en los territorios palestinos se acentúe.
"Sin duda alguna, la situación de caos en los territorios palestinos empeorará tras su muerte, porque todos respetaban a Arafat", dice.
"Arafat no consiguió su sueño de llegar a Jerusalén y nuestro deber es continuar por ese camino", apunta Inyas.
Por su parte, la diputada palestina Hanan al Sharaui, argumentó: "hemos perdido a un gran líder y no creo que haya otro como él en un futuro cercano".
"En mi opinión, la era de los grandes dirigentes históricos, que crearon conciencia (sobre la causa nacionalista árabe) ha terminado", agregó.
Los palestinos se refieren a Arafat con una larga lista de apelativos: "el padre", "el maestro", "el hermano", "el camarada", "el caballero de la comunidad musulmana", "el viejo", "el líder", e incluso, para muchas personas en el mundo pensar en la causa palestina es pensar en el "rais", "el presidente".
Muchos palestinos no han acabado de interiorizar que el hombre que ha liderado su causa durante casi cuatro décadas ha muerto y la multitud ayer en Ramala se encontraban ansiosa por ver el cuerpo inerte de Arafat.
"El caos aquí en Ramala se debe a que todos quieren ver al presidente. Los palestinos que hemos podido llegar hasta la Mukata hemos venido porque nadie se cree que Arafat haya muerto de verdad", indicó Asus Inyas.
La gran mayoría de los palestinos se han tenido que conformar con tener que descifrar las imágenes del entierro, emitidas en directo por televisión ya que el Ejército israelí ha permitido únicamente el acceso a Ramala a los palestinos de ese distrito, y las multitudes concentradas en la Mukata eran principalmente habitantes de la ciudad y las aldeas vecinas.
Inyas, habitante del pueblo de Jirbat Bani Hariz, al oeste de Ramala, hace hincapié a pesar de su muerte en que "no existe alternativa a Arafat".
No obstante, expresa que la única salida al vacío de poder dejado por la ausencia de Arafat es la celebración de elecciones.
Inyas hace alusión a la falta de un sucesor y a la posibilidad de que sin Arafat, el desorden en los territorios palestinos se acentúe.
"Sin duda alguna, la situación de caos en los territorios palestinos empeorará tras su muerte, porque todos respetaban a Arafat", dice.
"Arafat no consiguió su sueño de llegar a Jerusalén y nuestro deber es continuar por ese camino", apunta Inyas.
Por su parte, la diputada palestina Hanan al Sharaui, argumentó: "hemos perdido a un gran líder y no creo que haya otro como él en un futuro cercano".
"En mi opinión, la era de los grandes dirigentes históricos, que crearon conciencia (sobre la causa nacionalista árabe) ha terminado", agregó.

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