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Critican debilidades de democracia panameña
Argentina/ - Publicado:
La directora Ejecutiva de la Alianza Ciudadana pro Justicia, Magali Castillo, cuestionó ayer las debilidades de la democracia panameña, advirtiendo a los diversos sectores nacionales que escuchen el sentir de la población para evitar una frustración que lleve al país a situaciones de conflicto como las vividas en varias naciones de Latinoamérica.Las declaraciones de Castillo surgen tras la publicación de un estudio denominado Latinobarómetro 2003, donde la población de Latinoamérica muestra altos índices de insatisfacción por sus democracias.Para Panamá este índice de insatisfacción es de 76%.A juicio de Castillo, democracia es algo más que elecciones transparentes y tiene que ver también con acceso a la justicia, pues la mayoría de las personas consideran que el sistema de justicia no se aplica con igualdad para todos."Aquí en Panamá sentimos que no todos somos iguales ante la ley.Aquí la justicia es para unos, es discriminatoria y no se aplica con igualdad para todas las personas, sino que se hace diferencia por razón de clase social, estatus económico y por vinculación político partidista", afirmó.A su juicio, esto hace que el ciudadano perciba que no exista igualdad en un país y si no existe esta igualdad, la democracia queda inmediatamente debilitada.Sostuvo que Panamá es un país donde no existe democracia, no existe igualdad de oportunidades para todo y en donde la libertad de expresión es un asunto que es a medias, en el sentido que no todos tenemos acceso a los medios de comunicación ni a una información veraz.Manifestó que hay que darle mayor participación a los ciudadanos, más que participar el día de las elecciones, ya que el resto del periodo los ciudadanos "no tenemos importancia y no somos escuchados"."La opinión de los ciudadanos no se escucha en este país.Los ciudadanos no inscritos en partidos políticos somos ciudadanos de segunda categoría y no tenemos oportunidad de opinar de las decisiones que se toman en el país", aseveró.Indicó que si un pueblo siente que no se respeta su opinión, se puede dar un descontento generalizado que al final afecta al país."Si no hay respecto a esa opinión, esa frustración trae un descontento que puede convertirse en lo que ha pasado en países vecinos como Venezuela y Argentina", advirtió.