La alimentación que calma los nervios
Algunos alimentos ayudan a aumentar o calmar el estrés
Infusiones de plantas, aliadas de la relajación. Foto: EFE
El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional, provocado por una situación difícil o un pensamiento agobiante y surge como una reacción del cuerpo a ese desafío o demanda.
"Cuando la ansiedad se vuelve constante, puede interferir significativamente nuestra calidad de vida, manifestándose de muchas formas en nuestro organismo, a nivel físico y psicológico", según la doctora Sonia Clavería, especialista en medicina familiar y comunitaria, integrante del departamento técnico de la 'plataforma noVadiet.
Señala que "para mantener a raya el estrés, la ansiedad y el nerviosismo, es necesario efectuar cambios en la alimentación que contribuyan a aumentar nuestro bienestar emocional, adoptando hábitos alimenticios saludables, consumiendo algunos alimentos que actúan como relajantes naturales, y eliminado de la dieta otras comidas que fomentan en malestar nervioso.
Aumenta el consumo de alimentos ricos en triptófano. "Los comestibles que contienen este aminoácido (pavo, pollo, huevos, lácteos, piña, plátano aguacate, espinacas, frutos secos, legumbres y semillas) favorecen la producción de serotonina.
Incluye en tu dieta alimentos ricos en omega-3. Los pescados azules (salmón, sardina, trucha, caballa), la chía y las nueces, contienen estos ácidos grasos que ayudan a reducir la inflamación y equilibrar el sistema nervioso.
Consume más fibra y productos probióticos. Estas sustancias, presentes en frutas, verduras, legumbres, frutos secos y alimentos fermentados como el yogur natural, contribuyen a mejorar la flora bacteriana intestinal.
Mantente bien hidratado. Beber líquidos (agua, infusiones, caldos y zumos naturales, evitando el alcohol y las bebidas estimulantes) es fundamental, ya que la deshidratación puede aumentar la sensación de fatiga y ansiedad.
Evita los 'picos' de azúcar. Se aconseja evitar los productos que fomentan una subida rápida de la glucosa o azúcar en la sangre (dulces, pastelería, azúcar refinado, pan blanco).