La magia de los fuegos artificiales
Publicado 1999/02/12 00:00:00
Mucho se ha dicho sobre las reinas, los tronos y los diseños carnestoléndicos. Sin embargo, poco se sabe sobre los fuegos de artificio que coronan, por cinco noches consecutivas, el obscuro firmamento panameño durante el reinado de Momo.
Con el invento de la pólvora, a manos de los chinos, se logró configurar los primeros fuegos pirotécnicos. Estos se confeccionan con una mezcla de compuestos oxidantes con materiales explosivos. Inicialmente, los fuegos artificiales fueron utilizados en el lejano oriente en ceremonias religiosas. Más tarde, en 1300 Italia y Francia se convierten en los primeros países europeos que tuvieron fuegos artificiales. Sin embargo, no fue hasta 1800 cuando se usó el color en los fuegos de artificio.
Hoy en día se acusa, injustamente, a los fuegos artificiales de ser los causantes de grandes accidentes. De hecho, en el Reino Unido, tirar un fuego de artificio en la calle o en un lugar público es una ofensa criminal y conlleva una multa hasta de 8 mil dólares. Asimismo, en seis estados de la unión americana sólo se permite el uso de estrellitas.
Se cree que en Panamá, los primeros fuegos de artificio fueron usados durante la colonia. Igualmente, no se descarta su uso con la inmigración china durante el siglo XIX. Debe recordarse que los fuegos de artificio en especial las mechas estan asociadas fuertemente a las celebraciones y costumbres de este grupo étnico.
Hoy en día, los productos pirotécnicos son parte integral de las grandes celebraciones que se suceden en Panamá. De hecho, existen más de 18 talleres de trabajo, entre los que destacan la Cuetería La Negra Vieja (la más conocida con más de 22 años de producción), Pirotécnica Córdoba y Luces del Canajagua. Asimismo se ha llegado a conformar la Asociación Nacional de Industrias y Talleres Pirotécnicos que preside Abdiel Pérez Z. Cabe mencionar que la confección de los fuegos artificiales, en Panamá, es una labor totalmente artesanal lo que simplifica sus costos de producción y venta al público. No obstante, en otras latitudes se ha logrado incorporar el uso de la computadora a esta labor llegando a insertar chips a los propios productos pirotécnicos. De hecho, aún cuando se producen gran cantidad de estos productos se llega a importar fuegos artificiales muy elaborados pues resulta más barato traerlos de afuera que importar la tecnología para elaborarlos.
En nuestros días estos talleres producen un sinnúmero de productos que incluyen correas (mechas o bombitas), voladores (con o sin luces), cuetes, luces de bengala, coreas y morteros (cuyo nombre correcto debe ser bombas de luces o granadas pues mortero es el cañón que dispara el fuego). Estas últimas adquieren diferentes formas como rosas, arañas, crisantemos y se puede añadir el efecto para que sean crujientes. Asimismo, se producen bombas de trueno (las más sencillas pues sólo llevan la explosión) y letreros multicolores. Los precios varían pues una correa puede costar entre 1.25 a 1.50 hasta una bomba de color cuyo precio puede exceder los 500 dólares. Todos ellos se clasifican en dos grandes grupos: los fuegos de consumo (correas, cuetes, luces de bengala, etc. que pueden ser utilizados por mayores de edad, sobrios y con responsabilidad y los de despliegue (bombas de luces, coreas y correas en grandes cantidades) que requieren personal especializado y con permiso de la Alcaldía y el Cuerpo de Bomberos de la respectiva ciudad.
Cabe destacar que por el peligro de quemar coreas (tira de bombas) ante un gran número de personas, éstas han sido prohibidas en Las Tablas. En esta misma ciudad se han prohibido también la quema de voladores pues sus varillas pueden ocasionar accidentes. Sin embargo, la Cuetería La Negra Vieja ha diseñado un nuevo modelo con una punta cónica que permite a la varilla planear y descender con menos velocidad sin golpear violentamente, a los espectadores.
Tradicionalmente, los productos pirotécnicos se han encendido manualmente. Aún hoy, se sigue quemando de esta manera. Sin embargo, algunas empresas han incorporado el uso de consolas o switchers que permite electrónicamente configurar un espectáculo pirotécnico. Su seguridad y simplicidad es tal que las señoras Daisy de Pérez y Rosa Espino las utilizan para ayudar a sus hijos y nietos durante cualquier evento pirotécnico. De hecho, en los Estados Unidos se utilizan grandes consolas computarizadas que permiten programar un espectáculo pirotécnico al ritmo de cualquier pieza musical.
Cualquier evento es peligroso en esta vida. La quema de fuegos artificiales no es la excepción. Por ello, la persona que quema NO DEBE ESTAR BAJO LOS EFECTOS DEL ALCOHOL. Igualmente, se recomienda el uso de lentes protectores, orejeras y cascos protectores. Pensando en la seguridad de los espectadores Roberto Mangravita (Presidente de la Junta del Carnaval) diseño una jaula de hierro que permite quemar mechas con seguridad. Hoy en día, el artefacto es utilizado en la mayoría de los desfiles de Panamá y el interior.
Abdiel A. Perez E. sostiene que los fuegos artificiales estan hechos para diversión, entretenimiento y adorno. Asimismo, pide que nunca se permita a los niños jugar con ellos, por más simples que sean, sin la supervisión de un adulto. Pues lo que bien podría ser para diversión se podría tornar en su propia destrucción y hasta muerte.
No quisiera terminar sin agradecer a Abdiel Pérez de Cuetería La Negra Vieja y Fuegos Artificiales de Panamá por su tiempo y la información que me brindó.
En estos días de carnaval torne su mirada al cielo y admire los fabulosos y creativos fuegos artificiales...una verdadera muestra de la cultura popular panameña que nos llena de orgullo nacional.
Con el invento de la pólvora, a manos de los chinos, se logró configurar los primeros fuegos pirotécnicos. Estos se confeccionan con una mezcla de compuestos oxidantes con materiales explosivos. Inicialmente, los fuegos artificiales fueron utilizados en el lejano oriente en ceremonias religiosas. Más tarde, en 1300 Italia y Francia se convierten en los primeros países europeos que tuvieron fuegos artificiales. Sin embargo, no fue hasta 1800 cuando se usó el color en los fuegos de artificio.
Hoy en día se acusa, injustamente, a los fuegos artificiales de ser los causantes de grandes accidentes. De hecho, en el Reino Unido, tirar un fuego de artificio en la calle o en un lugar público es una ofensa criminal y conlleva una multa hasta de 8 mil dólares. Asimismo, en seis estados de la unión americana sólo se permite el uso de estrellitas.
Se cree que en Panamá, los primeros fuegos de artificio fueron usados durante la colonia. Igualmente, no se descarta su uso con la inmigración china durante el siglo XIX. Debe recordarse que los fuegos de artificio en especial las mechas estan asociadas fuertemente a las celebraciones y costumbres de este grupo étnico.
Hoy en día, los productos pirotécnicos son parte integral de las grandes celebraciones que se suceden en Panamá. De hecho, existen más de 18 talleres de trabajo, entre los que destacan la Cuetería La Negra Vieja (la más conocida con más de 22 años de producción), Pirotécnica Córdoba y Luces del Canajagua. Asimismo se ha llegado a conformar la Asociación Nacional de Industrias y Talleres Pirotécnicos que preside Abdiel Pérez Z. Cabe mencionar que la confección de los fuegos artificiales, en Panamá, es una labor totalmente artesanal lo que simplifica sus costos de producción y venta al público. No obstante, en otras latitudes se ha logrado incorporar el uso de la computadora a esta labor llegando a insertar chips a los propios productos pirotécnicos. De hecho, aún cuando se producen gran cantidad de estos productos se llega a importar fuegos artificiales muy elaborados pues resulta más barato traerlos de afuera que importar la tecnología para elaborarlos.
En nuestros días estos talleres producen un sinnúmero de productos que incluyen correas (mechas o bombitas), voladores (con o sin luces), cuetes, luces de bengala, coreas y morteros (cuyo nombre correcto debe ser bombas de luces o granadas pues mortero es el cañón que dispara el fuego). Estas últimas adquieren diferentes formas como rosas, arañas, crisantemos y se puede añadir el efecto para que sean crujientes. Asimismo, se producen bombas de trueno (las más sencillas pues sólo llevan la explosión) y letreros multicolores. Los precios varían pues una correa puede costar entre 1.25 a 1.50 hasta una bomba de color cuyo precio puede exceder los 500 dólares. Todos ellos se clasifican en dos grandes grupos: los fuegos de consumo (correas, cuetes, luces de bengala, etc. que pueden ser utilizados por mayores de edad, sobrios y con responsabilidad y los de despliegue (bombas de luces, coreas y correas en grandes cantidades) que requieren personal especializado y con permiso de la Alcaldía y el Cuerpo de Bomberos de la respectiva ciudad.
Cabe destacar que por el peligro de quemar coreas (tira de bombas) ante un gran número de personas, éstas han sido prohibidas en Las Tablas. En esta misma ciudad se han prohibido también la quema de voladores pues sus varillas pueden ocasionar accidentes. Sin embargo, la Cuetería La Negra Vieja ha diseñado un nuevo modelo con una punta cónica que permite a la varilla planear y descender con menos velocidad sin golpear violentamente, a los espectadores.
Tradicionalmente, los productos pirotécnicos se han encendido manualmente. Aún hoy, se sigue quemando de esta manera. Sin embargo, algunas empresas han incorporado el uso de consolas o switchers que permite electrónicamente configurar un espectáculo pirotécnico. Su seguridad y simplicidad es tal que las señoras Daisy de Pérez y Rosa Espino las utilizan para ayudar a sus hijos y nietos durante cualquier evento pirotécnico. De hecho, en los Estados Unidos se utilizan grandes consolas computarizadas que permiten programar un espectáculo pirotécnico al ritmo de cualquier pieza musical.
Cualquier evento es peligroso en esta vida. La quema de fuegos artificiales no es la excepción. Por ello, la persona que quema NO DEBE ESTAR BAJO LOS EFECTOS DEL ALCOHOL. Igualmente, se recomienda el uso de lentes protectores, orejeras y cascos protectores. Pensando en la seguridad de los espectadores Roberto Mangravita (Presidente de la Junta del Carnaval) diseño una jaula de hierro que permite quemar mechas con seguridad. Hoy en día, el artefacto es utilizado en la mayoría de los desfiles de Panamá y el interior.
Abdiel A. Perez E. sostiene que los fuegos artificiales estan hechos para diversión, entretenimiento y adorno. Asimismo, pide que nunca se permita a los niños jugar con ellos, por más simples que sean, sin la supervisión de un adulto. Pues lo que bien podría ser para diversión se podría tornar en su propia destrucción y hasta muerte.
No quisiera terminar sin agradecer a Abdiel Pérez de Cuetería La Negra Vieja y Fuegos Artificiales de Panamá por su tiempo y la información que me brindó.
En estos días de carnaval torne su mirada al cielo y admire los fabulosos y creativos fuegos artificiales...una verdadera muestra de la cultura popular panameña que nos llena de orgullo nacional.

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