variedades
Remembranzas a todo color
Rosalina Orocu - Publicado:
A rribar al medio siglo es una invitación a la reflexión, para revisar el camino recorrido y percatarse de qué tareas están pendientes, qué errores se han cometido, cuáles han sido los aprendizajes obtenidos y determinar de qué manera las experiencias cotidianas han producido en nosotros cambios, nos han hecho mella, nos han moldeado.O sea, es la hora de reafirmar convicciones, aceptar si existe la necesidad de buscar otro norte y como buenos timoneles dar ese importante paso de re enrumbar el barco.De ello ha tomado nota Rubén Contreras y como no sólo es artista de la palabra, en esta otra faceta suya tan especial que es la de pintor, da cabida a un escrutinio de sus recuerdos de la infancia en su amada campiña interiorana y plasma toda la belleza agreste del trópico húmedo.Desde allá, el valle de la luna, donde sus pies de niño en contacto con la madre tierra aprendieron a caminar por la vida con aplomo y su ágil y creativa mente se alimentó de ideas, vivencias y sensaciones.Bebió todo el colorido del paisaje y lo atesoró para luego retratarlo en el lienzo y presentar, esta semana, en que celebra su cumpleaños número 50 dos muestras pictórico-escultóricas para deleitar los sentidos de la comunidad que aprecia estas manifestaciones artísticas.Se trata de "Archivos del pasado-1975-2008", que inaugura el 14 de julio a las 6:30 p.m.en la Galería Manuel E.Amador de la Universidad de Panamá y "Entre trancas", que se exhibe dos días después, el miércoles 16, a la misma hora, en Exedra Books.Conversando con Rubén, comparte con nosotros más detalles de ambas muestras y algunas interioridades."Estos coloridos paisajes son seleccionados en la memoria, son las vivencias experimentadas en los campos de la provincia de Chiriquí, de mi niñez atrás o entre las trancas de los potreros de mis abuelos maternos de los largos caminos sin fin, el bailoteo de los árboles en verano, entre la ausencia de mi madre en noches oscuras, esperando el nuevo amanecer para luego ir a la faena de ardiente sol", nos dice.Añade que "Entre las Trancas es un homenaje a la tierra de mis antepasados, a las familias de los campos, a su belleza, a los recuerdos de los juegos en medio de la llanura en el viejo árbol de mamón, el amigo de juego, el regaño de la abuela de largas naguas corriendo bajo la lluvia con el palo de escoba".Es decir, "paisaje que ha convivido conmigo a través de los años con profundo recuerdo de amor y ahora es el momento para compartirlos en color".Las vivencias de Rubén en Chiriquí que presenta en 25 paisajes en "Entre las trancas" son acrílicos.También hay una serie de 10 esculturas, titulada "Negrita vestida de sol".Contreras explica que la exposición está montada con ambientación, una especie de instalación.Añade que participan los Diablos Sucios y Víctor Ruiz.Acerca de cómo ha evolucionado como artista de la plástica nos dice que al principio sus obras expresaban sus preocupaciones sociales: defensa de la nacionalidad, sociedad, gente marginada, paisajes, temas del negro (más bien de la negra) en Panamá.De interés."Archivos del pasado-1975-2008" incluye grabados, plumillas, azulejos pintados, esculturas en cerámica, pinturas al óleo y acrílico, acuarela.Son más de 60 obras.Habrá poesías y danza.Participarán el reconocido poeta David Robinson y la Estudiantina Universitaria.Parece ser que su descendencia heredó la vena artística, pues Rubén tiene una hija, ahora adulta (Felicia) que cuando niña ganó un concurso de Sellos Postales de Japón.Y un hijo, Rubén Darío, de 12 años, quien a los 11 ganó un Concurso de Pinturas de México.