Se acabó la fiesta
- Elizandro E. Gaitán
Tras su salida del país árabe, el delantero fue detenido por violencia doméstica y posesión de arma de fuego.
El teléfono sonó en la casa del matrimonio Garcés el jueves por la noche. Siari Mabel Rojas, la esposa del “Pistolero” atendió la llamada y recibió la buena noticia que le anunciaba los preparativos para el retorno del delantero al equipo Al Ettifaq de Arabia Saudita.
Sin embargo, José Luis Garcés no se encontraba en casa para atender esa llamada que podía cambiar su destino en tierras panameñas. Había salido con sus amigos a disfrutar de una noche de fiesta y diversión en una discoteca de la localidad.
Su esposa, habló directamente con su representante, quien le comunicó la noticia que precipitó el desenlace de esta historia. Lo que nunca imaginó fue que horas después su marido estaría preso en la Policía de La Chorrera y ella acabaría con lesiones en distintas partes de su cuerpo.
Así describió el incidente la hermana de “El Pistolero”, Silvia Elida Garcés, frente a la sede de la Policía Nacional de Panamá Oeste, cuando acudió a auxiliar a su hermano.
El incidente comenzó cuando Siari encontró a su marido en compañía de los amigos con los que había bebido y pasado una noche de fiesta y le recriminó no haber regresado a su casa. La discusión fue subiendo de tono y ya con el automóvil en movimiento Siari salió despedida del carro sufriendo varios golpes en su cuerpo.
Eso fue lo que relató la sargento Estrella Bernal, en la sede de la Policía Nacional de Panamá Oeste, cuando se agilizaban los pormenores para trasladar a José Luis Garcés hacia la sede de la Dirección de Investigación Judicial de Barrio Balboa.
Según la oficial de información, Garcés permaneció detenido mientras pasaba los efectos de la resaca, sin que oficialmente se comprobara que estaba pasado de copas.
Para agravar su situación, la Policía encontró en el lugar un arma calibre 380 y un cargador con siete municiones vivas sin detonar.
Por este motivo, José Luis Garcés fue detenido y recluido desde la mañana de ayer (11: 45 a.m.) en una celda preventiva en compañía de otros detenidos comunes, mientras , existía ya una orden por violencia doméstica contra la integridad de su esposa de 33 años de edad.
“El problema de las discusiones siempre lo han tenido, porque ella lo persigue donde esté, se molesta de que salga con sus amigos y le ocasiona espectáculos o exhibiciones frente al público. Eso fue lo que ocurrió nuevamente aquí”, aseguró su hermana.
Según confirmó la Policía, la pelea entre el matrimonio Garcés se produjo dentro del vehículo, a la altura del Mercado de Abastos de Puerto Caimito,y terminó a los golpes, según la denuncia, y la salida del vehículo en marcha por parte de su esposa que la mantuvo recluida en el Hospital Nicolás Solano para ser evaluada por las heridas sufridas.
Ahora Garcés tendrá que esperar el criterio de los fiscales para determinar, una vez más, el futuro futbolístico que le espera.
La salida
Garcés salió del Al Ettifaq aduciendo no acostumbrarse a la cultura del país y a las normas islámicas que rigen la vida de los habitantes de este lugar.
Sin embargo, antes de entrar a este club tuvo serias dificultades en la Académica de Coimbra de Portugal, donde no se presentaba a militar con su club.
De acuerdo con el jugador, el club no le pagaba correctamente sus servicios como jugador. Mientras que el club sustentaba todo lo contrario.
La conclusión es que con el panorama que tiene, su futuro se nubla completamente y lo compromete aún más como jugador.

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