Colombia busca un canal interoceánico
Publicado 2006/09/10 23:00:00
- Alex E. Hernández
Miembros de la Autoridad del Canal de Panamá señalan que el proyecto es interesante, pero consideran que no sería una competencia real para la vía acuática.
AUNQUE SIEMPRE se ha comentado de que el sistema de transporte multimodal de Estados Unidos y el Canal de Suez son los principales competidores del Canal de Panamá, en los próximos años podrían aparecer nuevos competidores, con el resurgimiento de la idea de construir una vía acuática por Nicaragua y un canal seco por el istmo de Tehuantepec, en México.
Estas obras saltan a la palestra internacional después de muchos años, aprovechando la coyuntura creada por el aumento del comercio mundial, principalmente entre la Costa Este de los Estados Unidos y Asia.
No obstante, cerca de Panamá podría desarrollarse un sistema de transporte que tal vez no sea un fuerte competidor para el Canal, pero que quizás pueda restarle un flujo importante de carga.
Se trata de un canal fluvial por Colombia utilizando el cauce del río Orinoco, el tercero de mayor cauce del mundo, que se encuentra en la vertiente del Caribe y el Río Meta que termina en el Océano Pacífico.
Mariano Ospina, ingeniero colombiano y miembro del Centro de Integración Fluvial de Sur América (CIFSA), señaló a Panamá América que los principales usuarios del Corredor Orinoco-Meta serían Venezuela, Brasil y Argentina, países que no tienen salida al Pacífico.
A su parecer, en este nuevo siglo los países que no tengan acceso al Pacífico estarán en desventaja comercial, porque en esta zona están las economías de mayor crecimiento: China, Japón, India e Indonesia, entre otros.
Las estadísticas indican que el volumen global de comercio entre China y América Latina en 2005 fue de unos 50.000 millones de dólares, cifra que representó el 4% de la totalidad de comercio exterior chino. Para este año se espera que está cifra se incremente por encima del 10%.
"Algunos de los países interesados están sacando sus mercancías por carretera, pero cualquier ingeniero sabe que el transporte marítimo es más económico que cualquier otro", acotó.
De concretarse la idea, esta arteria interoceánica tendría 2.728 km de longitud, de los cuales 1.890 serían acuáticos y 838 km. serían terrestre.
El recorrido por este corredor fluvial iniciaría en el Atlántico en el Delta Amacuro, en Venezuela, para luego navegar por el Orinoco hasta puerto Carrero, continuando así por el río Meta, en Colombia, hasta Puerto López. Una vez completado este tramo, se continuaría por tierra hasta Villavicencio, Bogotá, Armenia y Cali, hasta la ciudad portuaria de Buenaventura, en el Pacífico colombiano.
Aunque el proyecto es interesante, para el capital Raúl Brostella, coordinador del Plan Maestro del Canal de Panamá, su ejecución es difícil, ya que el cauce ccambia con las crecidas, lo que demandaría contar con un equipo de mantenimiento a gran escala.
A su parecer, este corredor podría servir para barcazas, pero no para buques de gran tamaño. "Realmente no vemos una competencia real en este proyecto, pero consideramos que en combinación con otros que se planean hacer en la región serían un complemento del trabajo que realiza el Canal de Panamá", apuntó.
Aunque por ahora no hay nada en concreto, el miembro del Centro de Integración Fluvial de Sur América confía que en los próximos años este proyecto sea una realidad, tomando en cuenta el interés de los países suramericanos de tener conexiones con China.
Estas obras saltan a la palestra internacional después de muchos años, aprovechando la coyuntura creada por el aumento del comercio mundial, principalmente entre la Costa Este de los Estados Unidos y Asia.
No obstante, cerca de Panamá podría desarrollarse un sistema de transporte que tal vez no sea un fuerte competidor para el Canal, pero que quizás pueda restarle un flujo importante de carga.
Se trata de un canal fluvial por Colombia utilizando el cauce del río Orinoco, el tercero de mayor cauce del mundo, que se encuentra en la vertiente del Caribe y el Río Meta que termina en el Océano Pacífico.
Mariano Ospina, ingeniero colombiano y miembro del Centro de Integración Fluvial de Sur América (CIFSA), señaló a Panamá América que los principales usuarios del Corredor Orinoco-Meta serían Venezuela, Brasil y Argentina, países que no tienen salida al Pacífico.
A su parecer, en este nuevo siglo los países que no tengan acceso al Pacífico estarán en desventaja comercial, porque en esta zona están las economías de mayor crecimiento: China, Japón, India e Indonesia, entre otros.
Las estadísticas indican que el volumen global de comercio entre China y América Latina en 2005 fue de unos 50.000 millones de dólares, cifra que representó el 4% de la totalidad de comercio exterior chino. Para este año se espera que está cifra se incremente por encima del 10%.
"Algunos de los países interesados están sacando sus mercancías por carretera, pero cualquier ingeniero sabe que el transporte marítimo es más económico que cualquier otro", acotó.
De concretarse la idea, esta arteria interoceánica tendría 2.728 km de longitud, de los cuales 1.890 serían acuáticos y 838 km. serían terrestre.
El recorrido por este corredor fluvial iniciaría en el Atlántico en el Delta Amacuro, en Venezuela, para luego navegar por el Orinoco hasta puerto Carrero, continuando así por el río Meta, en Colombia, hasta Puerto López. Una vez completado este tramo, se continuaría por tierra hasta Villavicencio, Bogotá, Armenia y Cali, hasta la ciudad portuaria de Buenaventura, en el Pacífico colombiano.
Aunque el proyecto es interesante, para el capital Raúl Brostella, coordinador del Plan Maestro del Canal de Panamá, su ejecución es difícil, ya que el cauce ccambia con las crecidas, lo que demandaría contar con un equipo de mantenimiento a gran escala.
A su parecer, este corredor podría servir para barcazas, pero no para buques de gran tamaño. "Realmente no vemos una competencia real en este proyecto, pero consideramos que en combinación con otros que se planean hacer en la región serían un complemento del trabajo que realiza el Canal de Panamá", apuntó.
Aunque por ahora no hay nada en concreto, el miembro del Centro de Integración Fluvial de Sur América confía que en los próximos años este proyecto sea una realidad, tomando en cuenta el interés de los países suramericanos de tener conexiones con China.

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