Tarjeta roja al fútbol
Publicado 2004/10/02 23:00:00
- Gina L. Buendía
El negocio de multitudes que todos siguen, pero que pocos conocen. Solo la emoción de la cancha mantiene a los jugadores.
Pedro" siempre soñó con jugar profesionalmente al fútbol. Panamá no le ofrecía lo que quería hasta que hace cinco años entró a participar en una asociación.
Poco a poco vio que no sólo los fanáticos del juego aumentaron, hasta denominarse cual hinchas argentinos, "marea roja", sino también el apoyo de muchas empresas que pusieron su confianza en patrocinar la nueva etapa del fútbol nacional.
Toda una maquinaria publicitaria fue creada. Camisetas, gorras y comerciales. Ahora ya no era un chico más del barrio. Sus dotes con el balón eran admirados. Las cámaras apuntadas sus certeras patadas y la fanaticada hasta novias le traía.
Sin embargo, mientras que el negocio genera miles de dólares para las empresas que transmiten los juegos; los marcas patrocinadoras se hacen más famosas; el dinero que se hace en taquilla es más jugoso; y los dueños de los equipos siguen en el negocio, porque algo de rentable debe tener; "Pedro" se dio cuenta que su vida era la misma incluyendo sus bolsillos vacíos.
El Panamá América habló con jugadores, que prefirieron estar en el anonimato para no perder la oportunidad de ser fichados por entrenadores internacionales. Ellos advirtieron qué tan duro puede ser el juego al momento de negociar beneficios.
Dueños de equipos y los propios organizadores aceptan que hay muchos desaciertos en el negocio del balón, empezando por los sueldos y la falta de control del dinero que recibe la Asociación Nacional Panameña de Pro Fútbol (ANAPROF).
De acuerdo con los reglamentos de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), cada equipo "profesional" está en la obligación de pagarle a su jugador un salario mínimo, no obstante en Panamá hay jugadores que no reciben ni un centavo y otros que con suerte alcanzan los 100 dólares mensuales.
Los dueños de los equipos se apoyan en los contratos por servicios profesionales, por lo que algunos deportistas no tienen derecho a seguro social o liquidación en caso tal de ser despedidos.
Uno de los empresarios que participa del negocio, manifestó que los 10 equipos existentes en el país y que conforman la ANAPROF, pueden pagar a sus jugadores (cuando lo hacen) de 100 a 400 dólares, tomando en cuenta su formación y capacidad en el juego, mientras que jugadores de la selección nacional están ganado entre 500 y 600 dólares (los más cotizados).
Según Ramón Cardoze, Director del Instituto Nacional de Deporte (INDE) y ex secretario de la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT), federación que rige todas las demás organizaciones de fútbol en Panamá, se ha establecido una tabla de premios para el equipo en base a los resultados. Sin existir reglamento alguno, la federación llega a un acuerdo con los jugadores para repartir dichos premios.
Por ejemplo, en un juego internacional el jugador recibe 200 dólares de viático. Si gana el juego, la federación le paga una cantidad de dinero a cada uno y si lo empatan se les entrega la mitad. No obstante, si pierden no tienen derecho a nada.
Sólo tres equipos, Tauro Futbol Club, Arabe Unido y San Francisco Futbol Club, son considerados como los que mejor pagan con salarios de hasta 400 dólares mientras otros no pagan ni un centavo.
Cardoze explicó que el fútbol como deporte en el mundo entero funciona como un negocio de mercadeo y de imagen. ¿Se habrá pensado en la imagen del jugador que apenas recibe 1.00 o 2.00 dólares cada vez que asiste a una práctica?
Existen quiénes cuestionan el uso del dinero que maneja la Federación. Tal es el caso de Juan Carlos Delgado ex presidente de ANAPROF.
Según Delgado existe una situación irregular en los actuales clubes deportivos y asegura que dicha situación puede traer como consecuencia la infiltración de dinero proveniente del narcotráfico y lavado de dinero.
"Los equipos de países como Argentina o Brasil hicieron el trabajo creando activos para después formalizarse en clubes, pero en Panamá quieren partir por la cabeza, no son ni sociedades anónimas, ni sociedades deportivas y han perdido su verdadero enfoque porque solo piensan en hacer dinero" aseguró Delgado.
Para Delgado es preocupante el hecho de que muchos empresarios son accionistas de equipos y el dinero que se genera llega a sus bolsillos y no a los jugadores.
La marca Lotto, por ejemplo, paga a la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT), 96 mil dólares cada dos años por vestir a todas las selecciones nacionales, entre las que se encuentran las femeninas y las subdivisiones existentes.
Por otro lado una compañía conocida como "Traffic" compra por 150 mil dólares al año los derechos de transmisión de los juegos de la selección nacional. De esta empresa solo se conoce que es de Miami.
Por otro lado, la selección nacional por ejemplo, recibe dinero de patrocinadores como Pepsi, Panama Ports, el Banco HSBC, Delta, Fiesta Casino y el Hotel Panamá, entre otros.
Mientras tanto la FIFA, aporta a todas las federaciones del mundo 250 mil dólares al año, es decir, un millón cada cuatro años. Este dinero debe ser supuestamente destinado a la promoción y desarrollo del juego.
En tanto, la Corporación MEDCOM, representada en la Federación por Juan Carlos Barreiro como segundo Vicepresidente, paga por año 15 mil dólares por la transmisión de los juegos amistosos. Así mismo pagan de 5 a 10 mil dólares a la empresa Traffic para transmitir los juegos por sus canales.
Este dinero aparentemente se invierte en la preparación de los jugadores, en viajes y en el pagos de salarios y hospedajes a los entrenadores de la selección. ¿Son los salarios un renglón importantes en el presupuesto? Para algunos jugadores, la ayuda económica que se le da a la selección no se traduce en beneficio para ellos. Son los que menos ganan. La audiencia de las televisoras es alta y la gente que apoya el deporte usa y paga por los productos y servicios que ofrecen los patrocinadores. Sin embargo, los jugadores que son la inspiración, siguen con el mismo ritmo de vida.
Pese a esto la FEPAFUT es una entidad privada con personería jurídica, por ende no está bajo la auditoria de la institución que rige el deporte.
El INDE sólo audita el 10% de la taquilla total de los juegos que se desarrollan ya que le pertenece por arrendamiento del estadio.
El resto de la taquilla entra a las arcas de la FEPAFUT. Ese dinero supone estar comprometido en premios e incentivos pendientes a jugadores y en hoteles.
No obstante, muchas veces los deportistas juegan a crédito. Ni el INDE, ni la FIFA auditan los fondos que recibe la federación.
En adición, en el país existen de tres a cuatro jugadores extranjeros en cada uno de los 10 clubes. En su mayoría argentinos y colombianos. Se supone que cada Club debe tramitar el permiso de trabajo pero sus permisos de turistas muchas veces no son renovados.
Buenas nuevas para ASSA C4 en la cancha de juegozzz Todas las federaciones deportivas que existen en el país están bajo la dirección y la Ley del INDE.
Poco a poco vio que no sólo los fanáticos del juego aumentaron, hasta denominarse cual hinchas argentinos, "marea roja", sino también el apoyo de muchas empresas que pusieron su confianza en patrocinar la nueva etapa del fútbol nacional.
Toda una maquinaria publicitaria fue creada. Camisetas, gorras y comerciales. Ahora ya no era un chico más del barrio. Sus dotes con el balón eran admirados. Las cámaras apuntadas sus certeras patadas y la fanaticada hasta novias le traía.
Sin embargo, mientras que el negocio genera miles de dólares para las empresas que transmiten los juegos; los marcas patrocinadoras se hacen más famosas; el dinero que se hace en taquilla es más jugoso; y los dueños de los equipos siguen en el negocio, porque algo de rentable debe tener; "Pedro" se dio cuenta que su vida era la misma incluyendo sus bolsillos vacíos.
El Panamá América habló con jugadores, que prefirieron estar en el anonimato para no perder la oportunidad de ser fichados por entrenadores internacionales. Ellos advirtieron qué tan duro puede ser el juego al momento de negociar beneficios.
Dueños de equipos y los propios organizadores aceptan que hay muchos desaciertos en el negocio del balón, empezando por los sueldos y la falta de control del dinero que recibe la Asociación Nacional Panameña de Pro Fútbol (ANAPROF).
De acuerdo con los reglamentos de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), cada equipo "profesional" está en la obligación de pagarle a su jugador un salario mínimo, no obstante en Panamá hay jugadores que no reciben ni un centavo y otros que con suerte alcanzan los 100 dólares mensuales.
Los dueños de los equipos se apoyan en los contratos por servicios profesionales, por lo que algunos deportistas no tienen derecho a seguro social o liquidación en caso tal de ser despedidos.
Uno de los empresarios que participa del negocio, manifestó que los 10 equipos existentes en el país y que conforman la ANAPROF, pueden pagar a sus jugadores (cuando lo hacen) de 100 a 400 dólares, tomando en cuenta su formación y capacidad en el juego, mientras que jugadores de la selección nacional están ganado entre 500 y 600 dólares (los más cotizados).
Según Ramón Cardoze, Director del Instituto Nacional de Deporte (INDE) y ex secretario de la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT), federación que rige todas las demás organizaciones de fútbol en Panamá, se ha establecido una tabla de premios para el equipo en base a los resultados. Sin existir reglamento alguno, la federación llega a un acuerdo con los jugadores para repartir dichos premios.
Por ejemplo, en un juego internacional el jugador recibe 200 dólares de viático. Si gana el juego, la federación le paga una cantidad de dinero a cada uno y si lo empatan se les entrega la mitad. No obstante, si pierden no tienen derecho a nada.
Sólo tres equipos, Tauro Futbol Club, Arabe Unido y San Francisco Futbol Club, son considerados como los que mejor pagan con salarios de hasta 400 dólares mientras otros no pagan ni un centavo.
Cardoze explicó que el fútbol como deporte en el mundo entero funciona como un negocio de mercadeo y de imagen. ¿Se habrá pensado en la imagen del jugador que apenas recibe 1.00 o 2.00 dólares cada vez que asiste a una práctica?
Existen quiénes cuestionan el uso del dinero que maneja la Federación. Tal es el caso de Juan Carlos Delgado ex presidente de ANAPROF.
Según Delgado existe una situación irregular en los actuales clubes deportivos y asegura que dicha situación puede traer como consecuencia la infiltración de dinero proveniente del narcotráfico y lavado de dinero.
"Los equipos de países como Argentina o Brasil hicieron el trabajo creando activos para después formalizarse en clubes, pero en Panamá quieren partir por la cabeza, no son ni sociedades anónimas, ni sociedades deportivas y han perdido su verdadero enfoque porque solo piensan en hacer dinero" aseguró Delgado.
Para Delgado es preocupante el hecho de que muchos empresarios son accionistas de equipos y el dinero que se genera llega a sus bolsillos y no a los jugadores.
La marca Lotto, por ejemplo, paga a la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT), 96 mil dólares cada dos años por vestir a todas las selecciones nacionales, entre las que se encuentran las femeninas y las subdivisiones existentes.
Por otro lado una compañía conocida como "Traffic" compra por 150 mil dólares al año los derechos de transmisión de los juegos de la selección nacional. De esta empresa solo se conoce que es de Miami.
Por otro lado, la selección nacional por ejemplo, recibe dinero de patrocinadores como Pepsi, Panama Ports, el Banco HSBC, Delta, Fiesta Casino y el Hotel Panamá, entre otros.
Mientras tanto la FIFA, aporta a todas las federaciones del mundo 250 mil dólares al año, es decir, un millón cada cuatro años. Este dinero debe ser supuestamente destinado a la promoción y desarrollo del juego.
En tanto, la Corporación MEDCOM, representada en la Federación por Juan Carlos Barreiro como segundo Vicepresidente, paga por año 15 mil dólares por la transmisión de los juegos amistosos. Así mismo pagan de 5 a 10 mil dólares a la empresa Traffic para transmitir los juegos por sus canales.
Este dinero aparentemente se invierte en la preparación de los jugadores, en viajes y en el pagos de salarios y hospedajes a los entrenadores de la selección. ¿Son los salarios un renglón importantes en el presupuesto? Para algunos jugadores, la ayuda económica que se le da a la selección no se traduce en beneficio para ellos. Son los que menos ganan. La audiencia de las televisoras es alta y la gente que apoya el deporte usa y paga por los productos y servicios que ofrecen los patrocinadores. Sin embargo, los jugadores que son la inspiración, siguen con el mismo ritmo de vida.
Pese a esto la FEPAFUT es una entidad privada con personería jurídica, por ende no está bajo la auditoria de la institución que rige el deporte.
El INDE sólo audita el 10% de la taquilla total de los juegos que se desarrollan ya que le pertenece por arrendamiento del estadio.
El resto de la taquilla entra a las arcas de la FEPAFUT. Ese dinero supone estar comprometido en premios e incentivos pendientes a jugadores y en hoteles.
No obstante, muchas veces los deportistas juegan a crédito. Ni el INDE, ni la FIFA auditan los fondos que recibe la federación.
En adición, en el país existen de tres a cuatro jugadores extranjeros en cada uno de los 10 clubes. En su mayoría argentinos y colombianos. Se supone que cada Club debe tramitar el permiso de trabajo pero sus permisos de turistas muchas veces no son renovados.
Buenas nuevas para ASSA C4 en la cancha de juegozzz Todas las federaciones deportivas que existen en el país están bajo la dirección y la Ley del INDE.

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