La industria del cine en el interior no logra levantarse
- Corresponsales (provincias.pa@epasa.com)
Ahora, con canas, bigotes blancos, gafas gruesas y varias libras de más, el colonense Jorge Ceballos aún recuerda el Cine Caribe, localizado entre las calles 8 y 9 de Colón, donde en unión de sus amigos disfrutó de las películas de lucha libre, en las que los protagonistas eran los inolvidables Blue Damon y El Santos- el enmascarado de plata.
La juventud colonense sufre los embates de la falta de interés de muchos empresarios y de las autoridades, quienes no piensan que la recreación es primordial para mantenerlos fuera del alcance de los vicios y la criminalidad que azota este sector del país.
En la época de los 70 y 80, Colón, contó con diez cines, entre ellos, el Astor, Rex, Lido, París, Ansonia, Astoria, Espinar, Alhambra, entre otros.
En cada una de esas salas de cine no solo se presentaban películas de estreno a un costo de $1.50, sino que también se realizaban los famosos “wahoo”, que no era más que un bingo que se jugaba con un cartón para que el cliente se llevara algo de dinero adicional.
Ceballos, ahora con 80 años, reitera que esos tiempos no volverán, porque se podía caminar varias cuadras donde estaban los cines y escoger a cuál ir.
En Chitré, provincia de Herrera, solo hay las salas que conforman Cines Modernos, donde la familia acude a ver películas de actualidad.
Según la historia, en 1924 se estableció en Chitré el denominado Teatro Amalia, ubicado frente al Parque La Bandera.
Detalló que en el Teatro Amalia se proyectaron todas las películas de Cantinflas, así como Ben-Hur, Quo vadis, y muchas otras cintas del momento.
Otra sala de cine que tuvo Chitré fue el Teatro Fénix en los años 40. “Recordamos que ahí vimos películas como “La Conquista del Lejano Oeste, Rintintín, y películas de la II Guerra Mundial.
En Bocas del Toro, actualmente no hay cine. El último cerró hace 5 años y estaba situado en Chiriquí Grande-
El local era de madera con techo de zinc. Aquí se proyectaban películas principalmente de género vaquero, costaban $1.00 para los mayores y $0.50. para los mayores de edad.
En La Chorrera, en Panamá oeste, funcionaron por mucho tiempo dos grandes cines: El Rialto, que quedaba en la Calle Real, y el cine Moderno. Este último continúa con otra administración en Plaza Panamá Oeste, también en La Chorrera.
En ambos locales, la entrada no pasaba de un dólar con 50 centésimos y las matinés, a mitad de precio.
En la entrada había ventas de sodas, palomitas de maíz, chocolates y todo tipo de golosinas.
Dentro de las películas que se vieron allí fueron: Los Ganzos Salvajes, la serie de los tiburones, Grease, Los Nerds y la saga de La Guerra de Las Galaxias y sus ramificaciones como el regreso del Yoda. También pudieron observar las 4 películas de Rocky.
Por su parte, en Veraguas, Ceferina Rodríguez, de 80 años, recuerda el teatro María Luisa". Allí conoció a su esposo, Santiago Guizado.
En esos tiempos se proyectaban películas en tandas variadas, de 3 a 6 p.m., de 6 a 9 p.m. y de nueve de la noche a doce media noche.
En Chiriquí, existieron salas de cine desde 1920.
El primer teatro fue El Edén, que luego se llamó Yara, ubicado en un edificio donde hoy se encuentra la librería Wong, frente al Parque Cervantes.
Mantuvo su cartelera hasta 1932. Después abrió el Teatro Imperial. Casi una década después, surgió el Alcázar, construido por la Compañía de Guillermo Tribaldos, propietaria de una cadena de cines en Boquete (Teatro Cumbre), La Concepción (Teatro Universal), Puerto Armuelles (Teatro Barú) y David (Plaza).

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