Crítica de cine. El papel de Jamie Foxx en la cinta es interpretar al presidente de los Estados Unidos. Tiene muchas similitudes
Adrenalina rodea la Casa Blanca
$ 150 millones de presupuesto están puestos en el filme con espectaculares escenas.
Ficha técnica
- ey! ey! ey! ey! ey!
- Título: El ataque (White House Down, Estados Unidos/2013)
- Dirección:Roland Emmerich
- Elenco: Channing Tatum, Jamie Foxx, Maggie Gyllenhaal, Jason Clarke,
- Richard Jenkins y James Woods
- Guion: James Vanderbilt
- Fotografía: Anna J.
- Foerster
- Música: Harald Kloser y Thomas Wanker
- Edición: Adam Wolfe
- Diseño de producción: Kirk M. Petruccelli
- Duración: 131 minutos.
Se dan dos hechos curiosos con este nuevo filme de Emmerich (responsable de “Día de la Independencia” y “El Día Después de Mañana”). Por un lado, es el segundo filme en 2013 en el que la Casa Blanca es atacada, el otro “El Ataque a la Casa Blanca” fue estrenado hace 4 meses, y tiene partes calcadas; sin embargo, no es la primera vez que Hollywood lanza dos filmes en paralelo sobre el mismo tema (¿competencia?, ¿espionaje?, ¿guionistas despedidos de un bando que se pasan al otro?), ya había ocurrido en 2006 con los filmes sobre la vida de Truman Capote, por citar un solo ejemplo.
La otra situación curiosa es que el estreno coincide con un muy duro y tensionante momento internacional, en que el presidente de los EE.UU., Barack Obama, intenta conseguir la aprobación del Congreso para atacar a Siria, al parecer responsable de ataques de gas prohibidos por la ONU.
Pero “El Ataque” menciona alguno de estos episodios, teniendo a favor el momento histórico, sin profundizar en ellos, si no solo como excusa para entregar una película muy entretenida y llena de adrenalina, en la que la protagonista es la casa en cuestión, su historia y la suerte que puede correr. Se sucederán todo tipo de tropelías políticas de terribles consecuencias, mientras John Cale, al mejor estilo de “Duro de Matar”, intenta proteger a los rehenes –entre los que está Emily– y repeler a los atacantes, que pueden estar tanto dentro como fuera.
Tatum cumple apenas con su personaje sin aportar nada nuevo a su flojaperformance. Mayor suerte corre Foxx, que mezcla su condición de presidente pacífico con ciertos toques de humor. En el rubro de los malvados (el polarizado guion de James Vanderblit) tiene en la piel del veterano James Woods, una actuación soberbia.
Otro que se destaca es Richard Jenkins, como el tercero en la línea de sucesión. Y Maggie Gyllenhaal aporta toda su vulnerabilidad con sus toques de autoridad, en un papel femenino entre tanto macho alfa dispuesto a atacar a todo y a todos.

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