Ciudad del Niño: 34 años en Panamá
Publicado 2002/05/12 23:00:00
- Elena Valdez
Creada para albergar a niños huérfanos o aquellos provenientes de familias que no cuentan con la capacidad económica o moral para hacerlo, la Ciudad del Niño, en el distrito de La Chorrera celebra este mes sus 34 años de creación, en medio de una población infantil de 210 niños y necesidades económicas.
Para su administrador, Fortunato Peirotén, aún cuando todos los objetivos para la cual fue concebida no se han cumplido, son más de 800 los jóvenes que han recibido instrucción en los talleres y tenido la oportunidad de acudir a los centros escolares.
Los murales con fotografías de antiguos residentes, hoy profesionales en diferentes ramas del saber y trabajos artesanales elaborados, los cuales adornan la oficina de la administración, son parte del testimonio del trabajo realizado por los Monitores y el personal que labora en esta ciudadela.
El 11 de mayo de 1968 La ciudad del Niño abre sus puertas, albergando a 78 niños desamparados. El terreno que hoy ocupa las instalaciones fue donado por Doña María Icaza. Aún cuando cumple 34 años de existencia, la idea de fundar la Ciudad del Niño se remonta a 40 años atrás, cuando se gesta en la mente del Padre José María Aguirre, sacerdote Jesuita. El objetivo era contar con un local adecuado que albergara a niños abandonados que para entonces no existía en Panamá.
La visión de entonces y de ahora, según Fortunato Peirotén, se mantiene. Que todos los niños adquieran una formación basada en valores cívicos y morales, para que en el futuro puedan formar familias sanas y desenvolverse en sociedad como adultos responsables.
Esta visión es compartida al mismo tiempo con la misión de proteger a los niños en situación de riesgo social y prepararlos para su integración en los diversos contextos: familia, escuela y mundo laboral, y ayudar a fortalecer la capacidad de las familias de atender a sus hijos.
A criterio de Fortunato Peirotén, por el momento solo una parte de los objetivos que concibiera el Pbro. José María Aguirre se ha cumplido, ya que siempre se pensó en algo mucho más grande no sólo en estructuras sino también en la ayuda que se brindaría a los niños.
Para su administrador, Fortunato Peirotén, aún cuando todos los objetivos para la cual fue concebida no se han cumplido, son más de 800 los jóvenes que han recibido instrucción en los talleres y tenido la oportunidad de acudir a los centros escolares.
Los murales con fotografías de antiguos residentes, hoy profesionales en diferentes ramas del saber y trabajos artesanales elaborados, los cuales adornan la oficina de la administración, son parte del testimonio del trabajo realizado por los Monitores y el personal que labora en esta ciudadela.
El 11 de mayo de 1968 La ciudad del Niño abre sus puertas, albergando a 78 niños desamparados. El terreno que hoy ocupa las instalaciones fue donado por Doña María Icaza. Aún cuando cumple 34 años de existencia, la idea de fundar la Ciudad del Niño se remonta a 40 años atrás, cuando se gesta en la mente del Padre José María Aguirre, sacerdote Jesuita. El objetivo era contar con un local adecuado que albergara a niños abandonados que para entonces no existía en Panamá.
La visión de entonces y de ahora, según Fortunato Peirotén, se mantiene. Que todos los niños adquieran una formación basada en valores cívicos y morales, para que en el futuro puedan formar familias sanas y desenvolverse en sociedad como adultos responsables.
Esta visión es compartida al mismo tiempo con la misión de proteger a los niños en situación de riesgo social y prepararlos para su integración en los diversos contextos: familia, escuela y mundo laboral, y ayudar a fortalecer la capacidad de las familias de atender a sus hijos.
A criterio de Fortunato Peirotén, por el momento solo una parte de los objetivos que concibiera el Pbro. José María Aguirre se ha cumplido, ya que siempre se pensó en algo mucho más grande no sólo en estructuras sino también en la ayuda que se brindaría a los niños.

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