El eclecticismo se impone como tendencia
- Yovanska Spadafora
A pesar de que la decoración ecléctica no sigue ninguna norma o esquema definidos, en realidad, satisface una gran variedad de gustos y formas de una manera estética. La regla es la libertad, manteniendo la armonía.
Cuando pensamos en decorar la casa, algunas veces nuestro gusto no sigue un estilo defino y se basa más bien en una atracción particular por elementos en ocasiones aislados, que pueden o no pertenecer a una misma corriente decorativa o arquitectónica.
Esta aparente disgregación de estilos puede convertirse, en realidad, en un sello muy particular para su hogar que armonice eficazmente diferentes elementos de distintas épocas.
Todo lo anterior podríamos definirlo como eclecticismo, estilo que domina las últimas tendencias decorativas.
Inicio de la historia.
.. El gusto y la preocupación por la decoración del hogar fue patrimonio de una minoría hasta mediados del siglo pasado.
Sin embargo, aproximadamente a partir de los años setenta, la demanda de mobiliario de estilo como signo de posición y bienestar social, se generalizó.
De tal manera, que en las últimas décadas del siglo XX, la decoración de la casa se ha convertido en una necesidad.
Así, no sólo se popularizó el deseo de poseer piezas únicas, con diseño y personalidad, sino que el concepto de "decoración" adquirió la categoría de cultura.
La fusión nunca antes pensada.
A la adquisición de mobiliario de época, principalmente de estilo francés del siglo XVIII e inglés del XIX, se añadió la mezcla de lo antiguo con lo moderno: el gusto por hacer convivir piezas antiguas con otras ultramodernas o muebles procedentes de otras culturas.
Actualmente, una decoración con clase, con personalidad, es aquella que ha sabido conjugar en cada espacio o rincón de la casa, un estilo propio. Es decir, ha conseguido crear ambientes en sintonía con el estilo de vida de los ocupantes de la vivienda y sus gustos personales.
La moda en decoración se clasifica hoy como ecléctica precisamente por el predominio de varios estilos y, en ocasiones, la mezcla de lo clásico con lo moderno.
Los verdaderos protagonistas del eclecticismo son las piezas sueltas. Tal como describe Estela Alemán Boyd, de la tienda Top Living, en donde se escogen muebles a nivel de un diseñador de interior, es decir, que se compran piezas únicas con exclusividad.
"La idea se centra en crear ambientes encantadores a partir de la combinación de diferentes estilos de muebles y accesorios decorativos que resulten funcionales y concordantes en cuanto a colores, texturas y materiales característicos", señala la diseñadora de interiores.
En la decoración ecléctica, la cual se adapta a todos los estilos arquitectónicos, no existen dogmas ni sentido de trascendencia, por lo que otra tendencia que se impone es la introducción de piezas con carácter antiguo, con diseños y materiales nobles, en un conjunto de elementos ultramodernos.
En cuanto a los colores, esta propuesta permite la combinación de tonalidades frívolas o inquietantes que quiebren las normas.
"Este sentimiento decorativo es producto de la "alianza" de dos estilos opuestos: el clásico y el contemporáneo. En algunos casos esta composición se matiza con algunos detalles étnicos, que dan origen a ambientes más cálidos", alegó Estela.
Lo ecléctico tiene varias características que lo hacen muy evidente en una decoración. Por ejemplo, es más evidente la presencia de dibujos clásicos en las telas como los bordados florales, los estampados temáticos y los clásicos damascos.
Este estilo decorativo utiliza telas suntuosas para vestir algunos de los espacios. Los terciopelos y lanas con textura logran darle esa elegancia que se busca en un entorno ecléctico. También es común la utilización del poliéster por su alta resistencia y los algodones por su versatilidad.
Como parte de la influencia clásica algunos objetos se ven distintos. Entre ellos están las lámparas, que ahora tienen más cristales en su diseño y utilizan pantallas en telas semitransparentes con distintos tonos (como se aprecia en la foto principal).
El vidrio laqueado, propio de los 70, también regresa a escena, pero en colores y en los muebles.
Además de la mezcla de estilos ha sido evidente la utilización de detalles de distintas culturas.
El secreto.
A pesar de ser una integración muy dispar, no rompe ni con las proporciones ni con el equilibrio que debe tener este estilo para funcionar. Además, como ya existe una recarga en la variedad de elementos, es mejor utilizar colores neutros y clásicos, como blanco, negro, o café, para que de esta manera, no se pierda el toque elegante.
Por otro lado, la cantidad de los muebles debe ser bien calculada para que no sobre ni falte alguna pieza.
Eso sí, este tipo de decoración requiere de un espacio amplio, de lo contrario habría una enorme densidad y el área quedaría hacinada. No es necesario que la estancia sea muy grande, pero al menos debe dar una sensación de amplitud.
Recomendaciones.
Antes de comprar cualquier tipo de mueble, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:
Si es de cuero, cerciórese de que no sea una imitación. Para tal fin, intente ver el revés del material, en donde deben aparecen pelos (al estilo gamucita).
No todos los muebles que se promueven como madera fina, lo son. Por tanto, fíjese en la textura, la madera siempre deja ver ese motivo innato de la corteza del árbol, por más pintura que tenga el mobiliario.
Exija garantía del producto y haga colocar en la factura cada una de las especificaciones del mueble, como: tipo de madera, herrajes, tiempo de vida, color, etcétera.
En el mercado hay un champú especial para lavar muebles, sin dañarlos. Entonces, no tema en comprar telas blancas o de colores delicados.
Recuerde que el cuero se limpia con un trapo húmedo. Evite lavarlo con detergentes fuertes.

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