El placer femenino no tiene fecha de caducidad
Para muchas mujeres el deseo sexual no disminuye con los años, sino que alcanzan una plenitud gracias a la confianza y el autoconocimiento adquiridos.
Ilustrativa / Magnific
Históricamente por diversos factores (el matrimonio, la maternidad, la edad o las expectativas sociales) se construyó la idea de que el placer femenino es exclusivo de la juventud o que tiene fecha de caducidad, cuando en realidad para muchas mujeres el deseo no necesariamente disminuye con los años, sino que alcanzan una plenitud sexual.
De acuerdo con un informe de la aplicación de citas Ashley Madison, basado en datos de YouGov y en una encuesta realizada a sus miembros mujeres, un 45% de las encuestadas aseguró haber alcanzado la plenitud sexual a los 40 años o más, una cifra que plantea que con la edad algunas mujeres adquieren una mayor confianza y autoconocimiento.
La Dra. Tammy Nelson, terapeuta sexual y de pareja, explicó que conforme las mujeres envejecen pueden darle menos importancia a la "mirada masculina" y empezar a definir su atractivo sexual desde un lugar mucho más personal, es decir, cómo se sienten consigo mismas y no cómo creen que las ven los demás.
La autoconciencia emocional y la seguridad para expresar las necesidades también se pueden potenciar con la edad y la experiencia, por lo cual se reduce el peso de las expectativas relacionadas con el atractivo, el desempeño o los roles tradicionales dentro de la pareja.
"El placer se convierte en el centro del sexo cuando no buscas impresionar a nadie, atraer a una pareja ni procrear", mencionó Nelson.
Un 31% de las mujeres que participó en el informe afirmó que una mayor conciencia y conexión con sus propios deseos las motivó a expresar sus deseos sexuales.
Otro cambio importante es que la perimenopausia ha comenzado a salir de las conversaciones privadas, lo que ha llevado a que muchas mujeres a replantearse no solo su salud, sino su identidad, su relación con su cuerpo y su deseo.
Esta etapa, el periodo de transición natural previo a la menopausia, para algunas supone incluso un momento de mayor honestidad, curiosidad y autoconocimiento; un factor que podría explicar lo que hay detrás de estas cifras: el deseo no disminuye con edad, se puede hacer más consciente.